Cuando en 2009 los chicos de Odio París sacaron su primera maqueta, la gente fue unánime en situarlos como grupo revelación, y sus canciones empezaban a sonar en los oídos de todos y los fans quemaron los foros con sus alabanzas. Dos años después los barceloneses sacan su primer LP. “Odio París” (2011, El genio equivocado).
Dando un vistazo rápido al disco no es de extrañar que The Pains of Being Pure at Heart los quisieran para abrir sus conciertos en Barcelona. Ambos grupos tienen un sonido heredero de la escena shoegaze que encabezaban grupos como The Jesus & Mary Chains y My Bloody Valentine. Odio París consigue un sonido muy depurado, que se nota que han trabajado mucho en su local de ensayo (el Noise Lab), con sus guitarras densas y sus reverbs y todos los elementos que hacen la boca agua a los amantes del buen noise. Esto, voces bajas y letras simples son lo que definen el cóctel del disco homónimo de la banda.
Se podrían extraer muchos hits de “Odio París”, desde la primera Cuando nadie pone un disco, hasta la muy animada Don de Traci, pasando por grandes creaciones como Ahora sabes y Ya no Existes. Un repertorio completito en el que están incluidas las cinco canciones de la primera maqueta remezcladas y limpitas para la ocasión, más cinco nuevos temas.
¿A quién le recomiendo este disco? A todos aquellos que echan de menos a los primeros Planetas, a aquellos que My Bloody Valentine le enamoraba y, por supuesto, a los que disfrutan como locos con The Pains of Being Pure at Heart. Odio París es un revival de todo esto que no dejará indiferente a la escena indie española.























