Zuri Art

Malestar

12 abril, 2012
Por Zuri

Todo ocurrió una vez se hubieron ido todos. Me sentaba y mi visión se centró en un punto más allá de mi ventana. Mi estómago comenzó a tener vida propia gracias a los nervios que iban creciendo en su interior. De mi alrededor brotaba una calma abrumante, pero yo iba a más. Comencé a respirar pausado, pero el pulso se me aceleraba muy rápidamente. Continuaba respirando poco a poco, pero mis extremidades comenzaban a temblar. Inhalé profundamente y contuve la respiración, pero no pude aguantar, una bocanada rompió mis labios como un tiro. Me tumbo en el suelo, boca arriba, totalmente extendido y las manos intentando arañar el suelo. Me mareo como nunca lo había sentido antes y la sensación de agobio crece. Pongo las manos sobre mi barriga y exhalo hasta la última gota de aire de mi cuerpo, de forma que me quedo vacío. Cierro los ojos con fuerza y cojo todo el aire que me entra. Una vez que vuelve a salir el aire de mi boca todo desaparece. No sé qué coño me había ocurrido, pero sé que no quiero volver a sentirlo más. Por eso, lo tengo claro, se acabaron las horas extra y la responsabilidad. Me voy. Creo que soy el primate más estresado del zoo.

Zuri Art

Zuri Art