Artículos etiquetados con Microenema

El rincón

Es curioso

por Zuri, Viernes, 03 febrero, 2012

Es curioso como de las peores situaciones se sacan las mejores conclusiones. Cuando te sientes vulnerable, solo y semiolvidado, a todos los pensamientos de la cabeza les buscas un significado. Alguna vez que otra no es un significado, si no que intentas sacarles un provecho. En ocasiones te buscas a tí mismo, te reinventas e intentas sacar ese potencial perdido entre la seguridad y el confort que tanto daño te causa. Sentirte acorralado en espacio abierto, perdido en el mapa, haciendo rutina en la novedad o simplemente solo entre cincuenta mil personas. Pensar que no hablas el mismo idioma que la gente que te rodea es el momento del cambio, la ruptura con lo que antes habías pensado ha comenzado, el giro está cerca. Nunca es bueno mirarse en el espejo equivocado, pero, hasta qué punto. El reflejo equivocado te hace reaccionar, te hace sentir y, queramos o no, nos movemos por sentimientos. Hablar de sentimientos es algo difícil de sacar, pero una vez que lo has hecho, es como una fuente constante que dirige tu vida. Hablas de mil cosas encubiertas, mostrándote como en realidad eres, mueres por contar, por expresar y, si tienes suerte, alguien te entiende. La aceptación es fundamental en la reinvención, porque si no, para qué te ha servido. No has avanzado ni un milímetro. No te sientas la estatua del parque, crea, exprésate, haz, ama, EQUIVÓCATE. Porque, no lo digo yo, es la historia individual colectiva quien me da la razón.

El rincón

Viaje interior

por Zuri, Lunes, 30 enero, 2012

Quiero llorar y no puedo. Aunque el sentimiento se haga tan grande que parezca que me va a explotar la garganta. Aunque corra hacia el pecho y baje hasta el estómago. No me repito que debo ser fuerte, simplemente sale así, aunque ya no creo que dure mucho más. Me destrozas desde dentro, me rasgas desde lo más profundo. Solo me llena el vacío que dejarás en mis entrañas. Ahora sí. No puedo aparentar más, solo el último esfuerzo y estarás fuera de mi vida. Tiro de la cadena y te vas más allá de dónde mi conciencia te pueda buscar.

El rincón

Tarde de merienda

por Zuri, Viernes, 20 enero, 2012

Ahora mismo no sé por dónde empezar y la verdad es que tampoco estoy seguro de querer hacerlo. Estaba viendo la tele y el mono del tabaco se subía literalmente encima de mí. Ponía sus peludas pelotas y su trasero afeitado encima de mi cara y por si fuera poco intentaba desparasitarme, con suerte, para mi desquicio… No quería ceder frente a él, así que pensé en ir al gimnasio y perderlo de vista mientras me preocupaba por mis raquíticos musculitos. El solo hecho de pensar en hacer el macuto y tener que ducharme delante de todos esos tíos desnudos me quitó las ganas, así que empecé a comer. Primero unos fritos, una bolsa entera, pasé a coger doritos y guacamole. Era el momento justo de tomar algo sano, así que un zumo “bio” y un buen bocadillo de chorizo no estaban mal del todo. Sí que sí, estaba empezando a llenarme, pero del tabaco ni acordarme. Por último me abrí una lata de cerveza que me quedaba en la nevera y la vi, mayonesa para reventar, así que descongelé unos palitos de cangrejo y me puse a mojar como un campeón. Buffff!!! Ya estaba lleno, solo me faltaba lo mejor, una caladita para poder empaquetarme el estómago… ese fue el momento en que noté su cálido néctar oloroso rociando toda mi cara, sí, se había meado encima de mí.

El rincón

Muérdeme

por Zuri, Domingo, 15 enero, 2012

Sigue mordiéndome así y no tardarás en no volver a verme. No sé porqué te sigues tirando a mi espalada e hincas tus dientes hasta que toda tu boca se llena de mi piel y carne. Poco a poco tus dientes se tornan un poco más rojos gracias a mi sangre. Mi sangre, se acumula en la superficie de mi piel hasta que la presión lo hace insostenible y brota en pequeñas gotas hasta tu lengua. Ese sabor te vuelve loca y más aun ver la marca se origina a lo largo de la última que ya me dejaste. Ahora vamos a dejar las cosas claras. Me parece como si saliera de mi cuerpo y viera por mi mismo lo que me haces, así que olvídate. No recuerdes nada como hasta ahora ha sido o nuestro tiempo se acabó. Este arroz ya no aguanta más en la olla, date prisa. Una cosa más, no dejes de morderme.

El rincón

Acción – Reacción

por Zuri, Miércoles, 11 enero, 2012

Ya era demasiado tarde para recuperarte y los dos sabíamos que no nos merecíamos pasar otra vez por lo mismo. En ese momento, supe que debía volver a verte. Cargué el maletero, incluso por si tenía que pasar la noche en el coche, y me dispuse a hacer las cuatro horas de viaje. Estuve a punto de darme la vuelta tres veces, porque la cabeza se iba enfriando, pero, al final, no pude parar. Debí haber pisado fuerte el pedal o, simplemente, que de madrugada no hay mucho tráfico, pero llegué antes de las dos. Al llegar a tu portal tuve suerte y estaba abierto. Pude entrar. Ya en el rellano toqué el timbre. No estabas. Esperé en la escalera, hasta que el ruido del ascensor casi me despertó. Me puse en pie, me apoyé en la esquina que hacía la escalera, giré ligeramente la cabeza y puse mi mejor media sonrisa de “pasaba por aquí…”. Tú, salías diciendo al móvil un “cariño, ¿me escuchas ahora?”. Y, con la simple luz que escapara desde la puerta en que estabas, viste como una rosa se me escurría de entre los dedos al suelo, vestido con mi traje negro, ese que decías que me quedaba tan bien…

El rincón

Bye-Bye Baby

por Zuri, Viernes, 18 noviembre, 2011

Te he dicho que no sabía que estabas aquí, ¿para qué coño querría verte ahora? No sé si te has dado cuenta de que estoy aquí con otra gente, ni si quiera he buscado a nuestros amigos. Creo que estás haciendo una montaña de algo sin importancia, nos hemos encontrados y tienes ganas de mí, no hay problema, pero esta vez no va a colar. Siempre actúas de la misma manera. Primero, vienes y me montas un pollo, solo buscas que me encienda y así ponerte tú a tono, que es la única forma que conoces. Ahora, cuando me vaya no me mandes un mensaje para saber dónde estoy o para decirme lo guapo que me has encontrado, esta vez no. Ya tuvimos una última conversación, un último encuentro y un beso de despedida, que espero que recuerdes que fue gracias a una idea tuya. Espero que recuerdes todo lo que me hiciste pasar y que no fue fácil dejarte a un lado de mi vida. Podríamos hacer una cosa, dime solo una cosa que te haya hecho yo, solo una, la peor cosa que creas que te he hecho y después te diré yo a ti una tuya. Si es que estamos en paz, entonces, pensaré que yo era el malo y que tenías toda la razón al sentirte mal, porque el que realmente se sintió mal era yo. Aunque no vaya haciéndome la víctima. Espera, no empieces a llorar, no me importa lo mal que te estés sintiendo, porque incluso así, aun, no he empezado. Lo has conseguido, ya me he cansado de ti, no te molestes ni en volver a pensar en mi. Bye-bye baby.

El rincón

¿En qué piensas?

por Zuri, Sábado, 05 noviembre, 2011

Mirando las cosas que han pasado con algo de tiempo, sigo sin verlas del todo claras. Sobre todo sabiendo que tú ya empezaste de nuevo con tu vida y que yo ahora no soy más que un recuerdo a la voz al otro lado del teléfono, pero que no puede pasar de eso. Aunque las cosas por un lado han ido a mejor, por el otro me han ido como el culo. He vuelto a quererte, a sentir cada minuto que no estoy contigo y a echarte de menos en cada recuerdo que me viene a la cabeza, solo por el hecho de estar en el supermercado, en la playa o caminando… Te apareces en cada paso que doy, como si siguieras a mi lado, creando en mí una ilusión y alegría solo por pensar que tengo algo nuevo para contarte. Pero, siempre está ese “pero” que todo lo emborrona, no estás conmigo, no estás ni siquiera cerca de mí. Estamos separados por la misma distancia que hace no mucho nos unió, que nos unió más que nunca. A veces intento ser racional y pensar en que esto no va a durar para toda la vida, que en algún momento nos alegraremos al hablar de cómo nos van las cosas y nos alegraremos de verdad, sabiendo lo importante que fuimos un día el uno para el otro. Por otro lado, me da por pensar en el destino (por cierto, nunca me dijiste si tú creías o no en él) y lo único que he podido sacar en claro es que, si es por él que alguna vez volvamos a estar juntos, creeré con los ojos cerrados.

El rincón

Recapacita

por Zuri, Viernes, 28 octubre, 2011

Piensa qué acabas de hacer, has cogido un vaso sucio del fregadero, lo has enjuagado y te has cargado la última copa. No es normal. Aunque tampoco indecente. Puede ser que esto haya sido lo más sensato que te diga en estos momentos. Por el resto, no te demonices ni mucho menos. Deja correr la mente a partir de este momento. Quizás a otros les parezca atractiva tu forma de actuar caótica, pero piensa en tus propios límites. Un ser atormentado solo vende fachada, nunca es un ejemplo a seguir, a menos que seas otro ser atormentado y te vaya ese rollo. De todo hay… Dale una vuelta más al reloj, piensa en las posibles mejoras y tómate tu tiempo. Sigue aumentando la experiencia y relaja la psique. Todo irá mejor. También el esfínter. Eso ayuda. Es todo lo que te puedo decir, desde el lugar más recóndito del pensamiento popular. Eso es todo.

El rincón

Alerta

por Zuri, Viernes, 14 octubre, 2011

Escuchas el silencio de la noche y te hace ponerte alerta. Nunca el silencio fue tan intrigante como en aquel en el que buscas respuestas. Das una y otra vuelta buscando soluciones a tus conflictos e intentas arreglar en tu imaginación todo aquello que te sobrevuela levemente la mente. Si hubiera dicho… Si hubiera hecho… En ese momento tienes la respuesta perfecta a todas las preguntas y acusaciones, respuestas perfectas por las que hubieras pagado a precio de oro porque te rozaran los labios en el momento exacto. Pero nada es perfecto, el tiempo pasado es pretérito. Y de ahí nadie lo mueve. Puedes mover antiguas conversaciones, revolviéndolas como la mierda, revolcándote en ellas, pero eso da como resultado nuevas actuaciones en las que te quedas callado con cara de duda. Duda que resuelves de manera torpe e inadecuada, cuando escuchas el silencio de la noche y te pones alerta.

El rincón

En bragas

por Zuri, Sábado, 24 septiembre, 2011

La puerta de mi casa estaba cerca de la escalera del bloque y yo estaba justo en frente de ella. Ella, era mi vecina del tercero, pero no lo supe hasta que me pilló bailando con la música del MP3 en el descansillo. Yo iba a entrar en ese momento, venía del gimnasio con la mochila a cuestas. Pensaba que en mi bloque solo vivía gente mayor y sabía que muchos pisos estaban vacíos. Hacía poco que vivía ahí, alquilé la casa al poco de tener mi primer trabajo. Tenía el pelo negro, largo, recogido en una especie de moño, de esos con un lápiz, aunque le caían algunos mechones. Los ojos eran preciosos, de un verde hipnótico, y su ropa sencilla y cómoda. Se reía al verme y yo, para contraatacar, saqué mi mejor sonrisa de compromiso. Le pregunté si le ayudaba con las bolsas que llevaba de la compra, aunque dijo que no. Era una vecinita perfecta, de las que antes de imaginarte su nombre ya te la has imaginado desnuda. Continuó escaleras arriba y pude verle ese culo que ya me imaginaba palmeando mientras ella contoneara sus caderas. En bragas. Ahora ha pasado un mes y no he vuelto a verla. Dentro de poco me voy dos semanas de viaje y solo puedo estar fantaseando con su culo, mientras fumo en el balcón… porque, además… ¡Ostras! Qué casualidad, está saliendo del portal y es mi última oportunidad… ¡tengo que llamarla!:
- …emm… hummm… ¡¡¡¡Bragas!!!!!