Artículos etiquetados con Microenema

El rincón

Va por ti

por Zuri, Lunes, 05 marzo, 2012

Va por ti, por ser esa perra pérfida sin sentimientos. Va por ti, por tener el corazón congelado. Va por ti, por no saber aprovechar el momento. Va por ti, por dejarme inservible y apagado. Va por ti, por terminar de machacar mi cordura. Va por ti, por jugar con lo que no debías. Va por ti, porque acabaste recibiendo lo que sembraste. Va por ti, por el silencio generado. Va por ti, por tu coraza inexpugnable. Va por ti, por las mentiras expuestas. Va por ti, por las verdades calladas. Va por ti, por conducirme a la locura, por conducirme a ti una vez más. Va por mí, por ya no estar contaminado.

Zuri Art

Zuri Art

El rincón

París

por Zuri, Lunes, 27 febrero, 2012

Nos volvimos a reencontrar en París. No pudo estar mejor. A las cinco llegó mi tren a Montparnasse y crucé el vestíbulo corriendo hacia la cristalera para ver si tú habías llegado ya a la plaza. Y sí, allí estabas, apoyada en la barandilla de la pista de hielo. El gorro de lana y tu inconfundible abrigo rojo te hubieran delatado a kilómetros. No pude esperar ni a pensar en gastarte una broma y me apresuré escaleras abajo. Te abordé por detrás, te tapé los ojos y te pregunté en francés si sabías quién era. Sin decir nada te diste la vuelta y me regalaste el beso más tierno y profundo que nunca me hubieran dado. Junto con un cálido y confortable abrazo que pareció fundir toda la ciudad. En ese momento me pareció no encontrar mejor final para nuestra historia.

ZuriArt

El rincón

Incomunicado

por Zuri, Viernes, 17 febrero, 2012

Un ser humano racional normal no puede vivir incomunicado, eso es así, no es que lo diga yo solo, es que es así. Es imposible imaginar en este tiempo alguien que pueda soportar una situación de aislamiento social, de cualquiera de las maneras. Más de dos días sin un acto de acercamiento con otra persona no es sano. Puede haber contadas excepciones, que voy a omitir por no salirme de la cuartilla que suelo escribir, pero que en todo caso no salen de un fin de semana de resaca quasi mortaloide después de un viernes de excesos varios y…

Nueva

Zuri Art

varias lagunas en la memoria que el cerebro se encarga de bombardear con escalofríos y sudores al intentar acceder a ellas. Facebook, Twitter y demás redes, en las que no me veo identificado, el Messenger o simplemente el correo electrónico son suficientes para salir del vacío comunicativo. Es simple, si no interactúas, entonces, te olvidan y eso no es bueno… Aunque peor que eso es escribir y que no te lean o llamar y que nadie descuelgue el teléfono… Pero para eso tengo un remedio, seguir escribiendo y seguir llamando, alguien te querrá por tus defectos o, simplemente, se sentirá mejor a tu lado, ya que tú elevado grado de pateticidad engrandecerá su ego hasta límites insospechados.
Como resumen te digo que el abandono, la reclusión o la desilusión solo conducen al suicidio social del que es difícil salir. Si te sientes así, deja un comentario, quizás ni siquiera yo lo lea.

El rincón

Es curioso

por Zuri, Viernes, 03 febrero, 2012

Es curioso como de las peores situaciones se sacan las mejores conclusiones. Cuando te sientes vulnerable, solo y semiolvidado, a todos los pensamientos de la cabeza les buscas un significado. Alguna vez que otra no es un significado, si no que intentas sacarles un provecho. En ocasiones te buscas a tí mismo, te reinventas e intentas sacar ese potencial perdido entre la seguridad y el confort que tanto daño te causa. Sentirte acorralado en espacio abierto, perdido en el mapa, haciendo rutina en la novedad o simplemente solo entre cincuenta mil personas. Pensar que no hablas el mismo idioma que la gente que te rodea es el momento del cambio, la ruptura con lo que antes habías pensado ha comenzado, el giro está cerca. Nunca es bueno mirarse en el espejo equivocado, pero, hasta qué punto. El reflejo equivocado te hace reaccionar, te hace sentir y, queramos o no, nos movemos por sentimientos. Hablar de sentimientos es algo difícil de sacar, pero una vez que lo has hecho, es como una fuente constante que dirige tu vida. Hablas de mil cosas encubiertas, mostrándote como en realidad eres, mueres por contar, por expresar y, si tienes suerte, alguien te entiende. La aceptación es fundamental en la reinvención, porque si no, para qué te ha servido. No has avanzado ni un milímetro. No te sientas la estatua del parque, crea, exprésate, haz, ama, EQUIVÓCATE. Porque, no lo digo yo, es la historia individual colectiva quien me da la razón.

El rincón

Viaje interior

por Zuri, Lunes, 30 enero, 2012

Quiero llorar y no puedo. Aunque el sentimiento se haga tan grande que parezca que me va a explotar la garganta. Aunque corra hacia el pecho y baje hasta el estómago. No me repito que debo ser fuerte, simplemente sale así, aunque ya no creo que dure mucho más. Me destrozas desde dentro, me rasgas desde lo más profundo. Solo me llena el vacío que dejarás en mis entrañas. Ahora sí. No puedo aparentar más, solo el último esfuerzo y estarás fuera de mi vida. Tiro de la cadena y te vas más allá de dónde mi conciencia te pueda buscar.

El rincón

Tarde de merienda

por Zuri, Viernes, 20 enero, 2012

Ahora mismo no sé por dónde empezar y la verdad es que tampoco estoy seguro de querer hacerlo. Estaba viendo la tele y el mono del tabaco se subía literalmente encima de mí. Ponía sus peludas pelotas y su trasero afeitado encima de mi cara y por si fuera poco intentaba desparasitarme, con suerte, para mi desquicio… No quería ceder frente a él, así que pensé en ir al gimnasio y perderlo de vista mientras me preocupaba por mis raquíticos musculitos. El solo hecho de pensar en hacer el macuto y tener que ducharme delante de todos esos tíos desnudos me quitó las ganas, así que empecé a comer. Primero unos fritos, una bolsa entera, pasé a coger doritos y guacamole. Era el momento justo de tomar algo sano, así que un zumo “bio” y un buen bocadillo de chorizo no estaban mal del todo. Sí que sí, estaba empezando a llenarme, pero del tabaco ni acordarme. Por último me abrí una lata de cerveza que me quedaba en la nevera y la vi, mayonesa para reventar, así que descongelé unos palitos de cangrejo y me puse a mojar como un campeón. Buffff!!! Ya estaba lleno, solo me faltaba lo mejor, una caladita para poder empaquetarme el estómago… ese fue el momento en que noté su cálido néctar oloroso rociando toda mi cara, sí, se había meado encima de mí.

El rincón

Muérdeme

por Zuri, Domingo, 15 enero, 2012

Sigue mordiéndome así y no tardarás en no volver a verme. No sé porqué te sigues tirando a mi espalada e hincas tus dientes hasta que toda tu boca se llena de mi piel y carne. Poco a poco tus dientes se tornan un poco más rojos gracias a mi sangre. Mi sangre, se acumula en la superficie de mi piel hasta que la presión lo hace insostenible y brota en pequeñas gotas hasta tu lengua. Ese sabor te vuelve loca y más aun ver la marca se origina a lo largo de la última que ya me dejaste. Ahora vamos a dejar las cosas claras. Me parece como si saliera de mi cuerpo y viera por mi mismo lo que me haces, así que olvídate. No recuerdes nada como hasta ahora ha sido o nuestro tiempo se acabó. Este arroz ya no aguanta más en la olla, date prisa. Una cosa más, no dejes de morderme.

El rincón

Acción – Reacción

por Zuri, Miércoles, 11 enero, 2012

Ya era demasiado tarde para recuperarte y los dos sabíamos que no nos merecíamos pasar otra vez por lo mismo. En ese momento, supe que debía volver a verte. Cargué el maletero, incluso por si tenía que pasar la noche en el coche, y me dispuse a hacer las cuatro horas de viaje. Estuve a punto de darme la vuelta tres veces, porque la cabeza se iba enfriando, pero, al final, no pude parar. Debí haber pisado fuerte el pedal o, simplemente, que de madrugada no hay mucho tráfico, pero llegué antes de las dos. Al llegar a tu portal tuve suerte y estaba abierto. Pude entrar. Ya en el rellano toqué el timbre. No estabas. Esperé en la escalera, hasta que el ruido del ascensor casi me despertó. Me puse en pie, me apoyé en la esquina que hacía la escalera, giré ligeramente la cabeza y puse mi mejor media sonrisa de “pasaba por aquí…”. Tú, salías diciendo al móvil un “cariño, ¿me escuchas ahora?”. Y, con la simple luz que escapara desde la puerta en que estabas, viste como una rosa se me escurría de entre los dedos al suelo, vestido con mi traje negro, ese que decías que me quedaba tan bien…

El rincón

Bye-Bye Baby

por Zuri, Viernes, 18 noviembre, 2011

Te he dicho que no sabía que estabas aquí, ¿para qué coño querría verte ahora? No sé si te has dado cuenta de que estoy aquí con otra gente, ni si quiera he buscado a nuestros amigos. Creo que estás haciendo una montaña de algo sin importancia, nos hemos encontrados y tienes ganas de mí, no hay problema, pero esta vez no va a colar. Siempre actúas de la misma manera. Primero, vienes y me montas un pollo, solo buscas que me encienda y así ponerte tú a tono, que es la única forma que conoces. Ahora, cuando me vaya no me mandes un mensaje para saber dónde estoy o para decirme lo guapo que me has encontrado, esta vez no. Ya tuvimos una última conversación, un último encuentro y un beso de despedida, que espero que recuerdes que fue gracias a una idea tuya. Espero que recuerdes todo lo que me hiciste pasar y que no fue fácil dejarte a un lado de mi vida. Podríamos hacer una cosa, dime solo una cosa que te haya hecho yo, solo una, la peor cosa que creas que te he hecho y después te diré yo a ti una tuya. Si es que estamos en paz, entonces, pensaré que yo era el malo y que tenías toda la razón al sentirte mal, porque el que realmente se sintió mal era yo. Aunque no vaya haciéndome la víctima. Espera, no empieces a llorar, no me importa lo mal que te estés sintiendo, porque incluso así, aun, no he empezado. Lo has conseguido, ya me he cansado de ti, no te molestes ni en volver a pensar en mi. Bye-bye baby.

El rincón

¿En qué piensas?

por Zuri, Sábado, 05 noviembre, 2011

Mirando las cosas que han pasado con algo de tiempo, sigo sin verlas del todo claras. Sobre todo sabiendo que tú ya empezaste de nuevo con tu vida y que yo ahora no soy más que un recuerdo a la voz al otro lado del teléfono, pero que no puede pasar de eso. Aunque las cosas por un lado han ido a mejor, por el otro me han ido como el culo. He vuelto a quererte, a sentir cada minuto que no estoy contigo y a echarte de menos en cada recuerdo que me viene a la cabeza, solo por el hecho de estar en el supermercado, en la playa o caminando… Te apareces en cada paso que doy, como si siguieras a mi lado, creando en mí una ilusión y alegría solo por pensar que tengo algo nuevo para contarte. Pero, siempre está ese “pero” que todo lo emborrona, no estás conmigo, no estás ni siquiera cerca de mí. Estamos separados por la misma distancia que hace no mucho nos unió, que nos unió más que nunca. A veces intento ser racional y pensar en que esto no va a durar para toda la vida, que en algún momento nos alegraremos al hablar de cómo nos van las cosas y nos alegraremos de verdad, sabiendo lo importante que fuimos un día el uno para el otro. Por otro lado, me da por pensar en el destino (por cierto, nunca me dijiste si tú creías o no en él) y lo único que he podido sacar en claro es que, si es por él que alguna vez volvamos a estar juntos, creeré con los ojos cerrados.