
No me cabe duda de que No Use for a Name volverán a tocar en Madrid. Lo que no tengo tan claro es que quieran actuar en la recién nombrada Sala Marco Aldany, antes Sala Heineken, principalmente porque el sonido fue lamentable, y segundo, porque estos currantes del punk-rock comandados por Tony Sly ya sufren un comienzo de alopecia (comprensible, son cuarentones avanzados) y no creo que les interese un corte de pelo.













