banner WIR

Freek Fest II, o cómo pasarlo bien

Por Alfonso Benitez 0

Ha llegado Septiembre y como terapia que mejor que recordar lo que vivimos en la segunda edición de este festival gaditano.Quién no se consuela es porque no quiere.

Ante la oleada de depresivos postvacacionales, me encuentro en la misión de retomar esto de hacer memoria, y refrescar las mentes con la crónica de un festival, que prácticamente daba el pistoletazo de salida, a la marabunta de festivales que pueblan esta nuestra nación.Olé!

Se trata del rockanrolero Freek Fest , que en su segunda edición cogía el toro por los cuernos y no sólo aprobaba con nota sino que superaba con creces a la primera edición.

El Puerto de Santa María es una bonita localidad costera de Cádiz , ruidosa como pocas en verano, plagada de pubs y bares ,y muchachada con ganas de sol, playa y de ponerse finos.

Desde luego no es un enclave mal elegido por la gente de la revista Freek , que además tiene su base de operaciones allí. Así que porque no añadirle a ese ambiente festivo una dosis de garaje, rock ,punk, soul y todo lo que les quepa ,siempre con el buen gusto por bandera , para hacer uno de los festivales más atípicos y atractivos del momento.

El cuidado por los detalles hace que tengan como dia de inicio del festival una paellada de recibimiento que contó con el concierto de Bone Machine , grupo de versiones de Tom Waits. Y a partir de ahí se iniciaba el circuito de conciertos por diferentes pubs de la zona del centro ,todos gratuitos.

Pudimos ver a nuestros paisanos ,los Rock’n’Roll Dildos repartiendo leña a base de garage de toda la vida, con una selección de versiones al más alto nivel y a los también sevillanos The Del Shapiros haciendo sudar a un ya de por si caluroso Pub Milwaukee con su combinación de rock y soul combinado con una dosis de aire sixtie que convenció a la mayoría.

Al día siguiente , nos dirigimos al lugar escogido este año como recinto del festival, en el digamos día oficial del Freek Fest. Lo que decía antes del cuidado por los detalles, se repetía otra vez ya que el sitio elegido este año , es ni más ni menos que el patio del Monasterio de la Victoria , un edificio del siglo XVI que fue durante mucho tiempo una cárcel, eso cuanto menos es espectacular .

Abrió la veda Paco Loco Tríos, o lo que es lo mismo los chicos de LÊda Tres, Remate y Paco Loco , en versión superbanda interpretando un repertorio que haría llorar de emoción al mismísimo Iggy Pop , final apoteósico e imborrable la imagen de Paco Loco desnudo aporreando la guitarra. No apto para mentes sensibles.

A continuación Little Cobras demostraron que son una de las bandas emergentes del momento, desarrollando un rock patilloso potente y por momentos desenfrenado que recuerda por momentos a la época dorada de la Jon Spencer Blues Explosion , de lo mejorcito del festival, y para tenerlos muy muy en cuenta.

Tras esta descarga de adrenalina, llegó el momento de la oscuridad. Desde Suecia llegaron The Coffinshakers , de riguroso negro y como recién salidos de trabajar de la funeraria , llevaron a cabo una sesión de algo que se podría denominar vampire country, con un sonido muy americano y una imagen arrebatadora ,fueron sin duda uno de los grupos más llamativos del festival .

Quizás el único momento de verdadera calma, ese en el que es necesario coger fuerzas para todo lo que vendría y descansar un poco los oídos vino con Holly Golightly, folk elegante y con raíces en formato dúo que trajo un remanso de paz a las paredes del monasterio.

Pero a partir de aquí, llegaron los wattios .

The Staggers subieron preparados para matar, y asi lo hicieron. Pocos los conocían. Pero eso tampoco importaba mucho.
The Staggers son el típico o atípico grupo, tal como están las cosas, que suben al escenario para pasárselo mejor que los que están en el público. Pero sin olvidarse de él,claro. Garage y soul a toda velocidad con un frontman salvaje que se las sabe todas para meterse al público en el bolsillo. The Staggers son una perfecta máquina rítmica que sudo e hizo sudar mucho más a todos los que estábamos allí. Impresionante.

The Dirtbombs eran el plato fuerte del festival, en principio programados como el último grupo en tocar, tuvieron que adelantarlo ya que debían coger un avión temprano , pero eso no les hizo ponerse nerviosos. Dieron el concierto que sus seguidores esperaban, quizás algo empañado por el triunfo de The Staggers.
Aún así dos bajos y dos baterías junto a la apabullante guitarra y voz de Mike Collins demostraron el porqué se les situó como cabezas de cartel. Y encima les acompañó el sonido. Quizás el que mejor sonó del festival.

Esto se acababa, y que mejor que fuera con Dr. Explosion, una obligada vuelta a los escenarios con una formación renovada y a punto de publicar disco nuevo .

Salieron ataviados con sus ya clásicas faldas escocesas y con ganas de dejarnos sin aliento. Dracula Yeyé, Mata a la Tuna ,Surf Taliban y hasta una versión de New Order , un concierto desbocado que terminó con los miembros del grupo entre el público y a todos los que estábamos allí rendidos ante esos bestias venidos de Asturias y que desde hace ya mucho tiempo son una referencia en el garage patrio. Y es que ya llevan casi 20 años, que no es poco.

Para terminar la sesión con Charly Faber , que dirige Sateli-3 de Radio3,del que discúlpenme pero debido al calor, a las emociones vividas y a la rica espumosa uno sólo recuerda caras sonrientes y a mis constantes intentos de parecer un chico de esos que sabe moverse en el dancefloor. Triste, pero divertido al fin y al cabo.

Un año más el staff del Freek Magazine han vuelto a demostrar que no hacen falta grandes nombres ,pero sin muy buen gusto para conseguir un festival que ya es un clásico en el circuito de festivales veraniegos. Y que dure.

banner WIR