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Creamfields 2009: El Creamfields regatea la crisis

Por Jose A. Rueda 2

Otra edición más de la cita electrónica en Andalucía, y El Enano Rabioso estuvo allí para vivirlo.

A estas alturas no hace falta pararse a analizar el ajustado cartel del Creamfields-Andalucía 2009, ni decir nada sobre la reducción de metros cuadrados del recinto, ni hablar sobre los consabidos problemas económicos de Sinnamon Promotions, … No, no hace falta. Así que nos centraremos simple y llanamente en contar lo que se vivió la noche del 15 de Agosto en la playa de Guardias Viejas, en El Ejido. A nivel de organización, cualquier nota negativa vendrá con el pretexto del recorte presupuestario para la edición de este año. Tenemos, como ejemplos, el hecho de que se suprimieran el área VIP, el área de prensa -vaya por Dios-, el microclima y los meeting-points -aunque estos últimos tampoco eran muy necesarios en un recinto tan pequeño-. Lo que no se va a salvar de llevarse una colleja, ya no sólo a Sinnamon, sino a la entidad colaboradora -el ayuntamiento de El Ejido- es que no se entiende que después de dos Creamfields, dos Natural Music y un Ola Festival, no se hayan acondicionado todavía unas zonas decentes de parking -y con aparcacoches, como en Villaricos- ni se haya dotado de suficientes puntos de luz a la lúgubre carretera de Guardias Viejas. Por no hablar de los cubos de basura que, al brillar por su ausencia, convirtieron las inmediaciones del recinto en un auténtico vertedero… Pero, ahora sí, vayamos a lo estrictamente musical.

Un sabio dijo que nadie es profeta en su tierra, y en Creamfields-Andalucía lo pudimos ver claro. Seis de la tarde. Se abren las puertas.Y con el lorenzo de Almería calentándonos los cogotes, el personal opta por seguir bañándose en la playa mientras que el dúo barcelonés THE REQUESTERS -que el año pasado fueron la revelación- actúa casi en solitario sobre el Sobieski Stage.
Casi la misma suerte corren MENDETZ. Toda una pena, puesto que su última entrega, “Souvenir”, no tiene nada que envidiarle a ninguna banda foránea de electro-rock, ya se llamen Soulwax, ya se llamen LCD Soundsystem, ya se llamen como se llamen. Por su parte ALEX UNDER empezó a allanarle el terreno de la carpa Lo.li.ta al primer peso pesado de la noche: el detroitiano JEFF MILLS. Aunque no sé cuál de los dos estaría más emocionado de compartir escenario: si Alex con Jeff, o Jeff con Álex… No es ninguna exageración: el madrileño ha sido elogiado hasta por el mismísimo Richie Hawtin.

Cae la noche en Guardias Viejas, y nos acercamos al escenario principal para ver a DEADMAU5. Bajo ese nombre -y bajo esa gigantesca cabeza de ratón- se esconde Joel Zimmerman, que encandiló al público del Creamfields abriendo su show con “You Need A Ladder”, su particular versión de la melodía de Zelda -el retronoventero videojuego arcade-. A partir de ahí, transcurrió una hora y media de ritmos electro-house la mar de fresquitos que conectaron a las mil maravillas con el respetable. La flama almeriense obligó al de Canadá a quitarse su disfraz… “¿es que no tienes calor con eso, chiquillo?” Gritaba alguno por ahí.

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Nos hemos dejado a Mr Mills en la carpa… Corriendo vamos para allá porque nos dicen que se ha traído la 909. Sí señores, señoras y señoritas: la caja de ritmos Roland TR 909, la joya de la corona del techno. Y la verdad es que ya era hora de que Jeff Mills se aplicara el dicho “renovarse o morir” -como ya lo han hecho otros veteranos del género, como Hawtin, Carl Cox o Laurent Garnier- y aparcara los Technics con los que, en más de veinte años de carrera, no ha conseguido hacer una sola mezcla limpia. De este modo, un inspirado Mills, alternó los platos con un pseudo-live a base de loops del mejor techno de Detroit. Aunque, por otro lado, hay que reconocer que cuando la aguja volvió a rozar los surcos, la explosión de júbilo de diez mil personas a ritmo de “The Bells” puso los pelos de punta hasta al más indiferente.

Eran momentos en los que se disfrutaba de la mayor congregación de público del festival: casi 20.000 fieles copaban los dos escenarios -haciendo mucho más bulto que los 28.000 asistentes a los cuatro escenarios de la edición anterior-. Quedaban treinta minutos para la media noche, y crecía la expectación por ver a TIËSTO, una especie de Cristiano Ronaldo de los DJs -por ser el más caro y porque, echándole imaginación, se le da un aire al futbolista del Madrid-. El caso es que, después de un visionado a “Elements Of Life” -el reciente DVD del holandés- lo que vimos en el Creams se antoja, cuanto menos, decepcionante. Nada de introducción espectacular, nada de macroescenario cargado de leds fomando el nombre de “The Sounds Of Tiësto”, …, y nada de nada. Solo un mixer y cuatro reproductores de CD montados sobre una mesa cubierta con tela negra -hay que reivindicar desde ya que, tanto para Tiësto como para cualquier DJ de renombre, lo de la mesa con la tela negra queda mucho más que arcaico-. Y si fue un desengaño en lo visual, voy a optar por abstener mi opinión acerca de lo musical, ya que no comulgo mucho con el trance-progressive de parón, manos en el aire, melodía, subidón y “¡que pasa neeeeeng!”… Así que, viendo que no voy a ser nada objetivo -y que puedo herir sensibilidades- solamente concluiré diciendo que DJ Tiësto es al Creamfields lo que La Oreja de Van Gogh sería al FIB.

Lo más destacable de este Creamfields 2009 fue sin duda la carpa Lo.li.ta. Pese a no ser tan vistosa como la instalada en ediciones anteriores -para eso también han recortado gastos- su impecable sonido albergó un “triangular” TIGA – 2MANYDJS – TRENTEMØLLER que vale por todo el Creamfields-Andalucía. Primero, el autor de “Sunglasses At Night” golpeó con un set en el cual dejó claro que su faceta como DJ puede llegar casi al mismo nivel que su faceta como productor -y digo “casi” porque su último álbum “Ciao!” ya puede ser catalogado como “imprescindible” de 2009-. Con un repertorio de electro-pop, más electro que pop, y cien por cien bailable, Tiga no olvidó sus hits “Mind Dimension”, “You Gonna Want Me” y “3 Weeks”, así como la enésima remezcla del “Washing Up” de Thomas Andersson, con la que un poco más y echa abajo la carpa… Mientras, en el escenario open-air, KEVIN SAUNDERSON repartía un Detroit-techno mucho mas “hard” que el de su paisano Jeff Mills.

jpeg Pero insisto en que la mejor decisión para nuestros oídos fue quedarse en el Lo.li.ta porque, tanto los que veían por primera vez a 2 Many dj’s, como los que estaban hartos de verlos, se llevaron una grata sorpresa. El dúo belga volvió a ofrecer un collage de hits que va desde la electrónica más pura, hasta el pop y el rock más glorioso. ¿Lo nuevo? Que ofrecieron su nueva performance estrenada para esta temporada
f(estival)era: una pantalla gigante en la que aparecían las portadas animadas de los singles que iban mezclando. Como podréis imaginar, esto fue toda una ventaja para la labor de quien escribe estas líneas, pues así puedo afirmar, sin riesgo de equivocarme, que los hermanos Dewaele Hilvanan pincharon desde Donna Summer, David Bowie, Queen y Michael Jackson -con largo homenaje para este último- hasta Guns’N’Roses, Sepultura y Nirvana, pasando por Eurythmics, Depeche Mode y New Order. En lo puramente electrónico sonaron temas de Crookers, Armand Van Helden, Mr Oizo, Tiga -otra vez-, Deadmau5 -otra más- y Zombie Nation, entre otros. Mención a parte merece el detallazo que 2 Many dj’s tuvieron con el público español. En el ecuador de su show pudimos ver y escuchar al máximo icono de la cultura bakala de nuestra patria: Chimo Bayo, y su célebre “Así me gusta a mí”. Muy grandes, 2 Many dj’s. Muy grandes.

Otra gran banda reducida a formato DJ fue Trentemøller. Entre esto, y que actuó justo después del espectáculo de 2manydjs, se podría augurar que lo del danés sería un show bastante soso… Nada más lejos de la realidad: el amigo Anders se bastó de si mismo -y de su largo flequillo- para hacer botar a todo el Lo.li.ta. Electro-house exquisito, líneas de bajo demoledoras y momentos “indie” -remezclas de Primal Scream, Joy Division y The Strokes- hicieron que Trentemøller cerrara con broche de oro el mejor ciclo de actuaciones de todo Creamfields-Andalucia 2009.

Pero aún quedaba más: un desconocido BRODINSKI -al que yo siempre confundía con la marca de vodka patrocinadora de éste año- vino a Guardias Viejas para sustituir la baja de sus colegas Crookers. El francés fue para muchos la revelación, pues ofreció un buen set de electro minimal -quizá algo acelerado-, con mucha producción propia y sin necesidad de recurrir a temas conocidos ni remezclas sorprendentes. Antes, en el Sobieki Stage, otro de los “viejos rockeros” del hard-techno, DAVE CLARKE, se paseaba como Pedro por su casa -mascando chicle y moviendo los hombros de un lado a otro- y se dedicaba a acrivillar al personal con una sesión contundente en la que, una vez más, se centró más en jugar con los efectos que en mezclar.

El estilo “zapatilla” sería el imperante en el resto de actuaciones del Creamfields. Visto lo visto -y esperando a REX THE DOG– decidimos que era un momento idóneo para el bocata… A la vuelta, no pudimos evitar la curiosidad de comprobar la evolución de MAURO PICOTTO, un dj-productor que en su día firmó -junto con Tiësto y compañía- las melodías más populares del trance comercial. Sin embargo, el italiano sorprendió con un set de minimal techno -sí. Más tralla-. La -agradecida- excepción la puso su compatriota MISTRESS BARBARA, que tomó el relevo del escenario Sobieski durante el bonito amanecer de la Costa de Almería. Con aspecto de recién levantada -eran las siete y cuarto de la mañana, no me extrañaría- Mistress Barbara hizo de todo menos dormir al personal: magnífica sesión de techno pausado de BPMs y cargado, a su vez, de groove. Una inmejorable forma -con permiso de “El Perro Rex”– de echar el telón al Creamfields-Andalucia 2009.

Pero todavía quedaban preguntas por responder: ¿por qué, al igual que en 2007, repite cierre Rex The Dog? ¿por qué éste tipo se ha visto obligado a lanzar un álbum tras la demanda provocada tras hitazos como “Prototype” o “Frequency”? ¿por qué demonios reivindica el “hombre-perro-máquina”…? Las respuestas estaban todas -o casi todas- en el Lo.li.ta, donde manipulando aparatejos mil sobre la mesa de la tela negra, Jake Williams lanzaba ritmos ochenteros, sintetizadores idem, y melodías… muchas melodías. Las melodías incluídas en “The Rex The Dog Show”, como “I Can See You, Can You See Me?”, “Everyday Could Be Our Last Day” o “Bubblicious”, que se alternaron con un remix de la B.S.O. de “Cazafantasmas” y con -cómo no- otro de los bombazos que lo lanzó a la fama: su revisión de “Tony The Beat” de The Sounds. Aún así, la “fórmula Rex The Dog”se hace repetitiva, y cuando esa carpa comenzó a mimetizarse con los invernaderos de la zona, en lugar de crecer pimientos, crecieron las ganas de irse… un servidor abandonó la playa de Guardias Viejas a la ocho y media de la mañana -no está mal mi aguante, ¿no?-. Fuentes oficiales me confirmaron la presencia de un equipo del afamado programa de televisión “Callejeros”. Ellos no hablarán, precisamente, de lo bien que estuvieron Tiga, 2 Many dj’s o Trentemøller . Tampoco hablarán de que un público fiel acudió en masa a un festival que ha reducido su cartel a la mitad manteniendo prácticamente el mismo precio. No, no hablarán de eso… pero, [email protected], que ya lo hacemos nosotros.

Está claro que el Creamfields ha conseguido regatear a la crisis. Ahora bien: una vez expuestas nuestras críticas constructivas hacia la organización -a recordar: parkings, puntos de luz, contenedores,…- nos unimos al reclamo mayoritario para la edición de 2010: que vuelvan los 35 artistas, que vuelvan los 4 escenarios y que vuelvan Goldfrapp, Faithless, Basement Jaxx, The Chemical Brothers, Groove Armada, Ladytron, Prodigy, Fischerspooner, Massive Attack…

En definitiva: que vuelva el gran Creamfields-Andalucia.

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