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Astrud en Nocturama

Por Ignacio Sánchez 1

El dúo catalán presentó en Sevilla su nueva propuesta en directo, acompañados por una banda de cuerdas.

jpeg El Ciclo Nocturama se despedía el pasado jueves 28 con el estreno del nuevo formato de Astrud, acompañados de una banda de cuerdas. Un C.A.A.C. hasta los topes de público esperaba ansioso la aparición de uno de los dúos más seguidos del pop patrio, con gente guardando sitio en las primeras filas con bastante antelación, unos camareros que no daban para conseguir atender en la barra… Todo extramusical.

En cuanto a lo musical pues división entre los que prefieren una versión más animada de sus temas y más teatro en su directo, como en su último visita a jpeg Sevilla, y los que caían rendidos antes la dulzura que desprenden los temas con esos acompañamientos con violín, acordeón, percusión, etc. Porque lo que Astrud vinieron a mostrar en Sevilla fue una revisión de su repertorio en formato intimista, donde por momentos la figura de Genís parecía hasta sobrar, limitado a presentar cada uno de los temas del repertorio y a los distintos miembros de la banda, y el manejo de diversos aparatos “cuasi caseros”.

jpeg Así fueron cayendo temas clásicos de su discografía como “Me afecta”, “Cambio de idea”, “Todo nos parece una mierda”… donde Manolo copaba todo el protagonismo con una gran voz que no falló en ningún momento. Pero por momentos parecía como si faltara un punto de conexión con el público, como si este nuevo formato fuera a veces demasiado frío, y en ciertas partes hubiera público que empezara a desconectar del concierto.

Seguían cayendo temas, “El vertedero de Sao Paulo”, “Paliza”, para ir llegando al final del concierto con “Todo da lo mismo” y jpeg “Noam Chomsky” que sirvieron para dejar con ganas de más a sus más fieles seguidores, que vieron recompensados sus gritos con una nueva salida al escenario, para rematar el concierto con una canción infantil catalana, al estilo del “Head, shoulders, knees and toes” que más de uno tuvo que aprenderse en el colegio. Quizás un guiño a su vertiente más teatrera que por una vez dejaron aparcada para centrarse y remarcar las letras de sus composiciones.

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