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Bienvenido, Mr Playmusic

Por Jose A. Rueda 0

Como si fuera una peli de Berlanga, la pequeña localidad almeriense de Campohermoso se engalanó para recibir la primera edición de Playmusic Fest. Pero este festival no estaba de paso. Después de lo vivido el pasado sábado 7 de Agosto, está claro que Playmusic ha venido para quedarse. He aquí la crónica.

Más de 3000 personas disfrutaron de esta nueva cita indie en la provincia de Almería. Aunque, a priori, puedan parecer pocas, el simple hecho de haber igualado la cifra de asistentes del pasado Espantapitas (el festival del que toma el relevo Playmusic) hace que deba considerarse un éxito. De hecho, Víctor Sola (presidente de El Marrajo, la Asociación responsable del evento) se dejó ver por el festival con una constante sonrisa de oreja a oreja. Incluso osó de chivarle a la prensa sus intenciones de contratar a Moby para Playmusic 2011. Todo rebosaba alegría en Campohermoso.

Y es que, la experiencia de diez años llevando a cabo un evento como Espantapitas no podía permitir que Playmusic pagara ninguna novatada en absoluto. Y no lo hizo. La organización del festival fue simplemente impecable: leves esperas en taquillas, rápidos accesos al recinto y todo muy fácil de localizar a simple golpe de vista: barras, merchandising, comidas,… y, por supuesto, escenarios.

Este año, el centro de congresos y exposiciones quedó reservado exclusivamente para prensa y zona VIP, trasladándose el escenario de los DJs al aire libre. Así, teníamos un recinto más amplio y todo exterior con dos escenarios en paralelo y, como es lógico, de diferentes dimensiones. No obstante, es de destacar lo coqueto del escenario pequeño: la video-instalación hecha con viejos monitores de PC era tan sencilla como visualmente efectiva. Ya podrían tomar nota otros festivales más grandes y donde el DJ tiene muchísimo más protagonismo (¡ejem! Creamfields…). De todas formas, y con todos los respetos a los pinchadiscos, este escenario pide a gritos el siguiente cambio para posteriores ediciones: grupos locales en lugar de DJs locales.

Y hablando de bandas de la tierra, la única que reprensentó a Almería fue Münich, los cuales, por cierto, hicieron doblete: en cuanto terminaron su actuación en Campohermoso, salieron corriendo hacia la capital, donde actuaron en un ciclo de conciertos en La Alcazaba. El grupo capitaneado por Jonathan Baeza subió al escenario IAJ (quizá el más grande que han pisado estos chicos) para repasar ante unos pocos fieles algunos de los temas incluídos en el EP “Premiere”, como “WWWO”, “Everything” o “Stay”.

Jose Chino, la voz de SUPERSUBMARINA. J.A. Rueda / El Enano Rabioso

El buen comienzo del festival Playmusic se dio la mano con el buen comienzo en la carrera de Supersubmarina. Los jiennenses están despertando un fenómeno fan que recuerda al de los primeros Lori Meyers o, más recientemente, al de los mismísimos Vetusta Morla. Con un escenario principal que ya rozaba su mejor entrada, Supersubmarina aparecieron en el escenario tras unos injustificados 20 minutos de retraso y con el clamor popular del respetable. Exactamente igual que en su disco “Electroviral”, el show se abrió con la instrumental “Magia Electroviral”, sirviendo de intro para que los cuatro componentes se fueran posicionando. Una vez listos, comenzó la potente “Eléctrico”, a la que siguieron más temazos como “Ola de calor”, “Cientocero” y “XXI”. El público enloqueció y no paró de cantar unas letras que ya conocen de memoria, convirtiendo el Playmusic en un improvisado karaoke. Bien es cierto que un buen número de fans se habían desplazado desde Baeza para ver a sus paisanos. Aún así, Supersubmarina se metió al público local en el bolsillo, modificando algunas canciones para incluir la palabra “Almería” en sus versos.

Tras este energético comienzo, los Supersubmarina levantaron el pie del acelerador para continuar con una tanda de medios tiempos. El clímax final llegó con “Ana”, que puso el broche de oro a otra gran actuación (y van) de Supersubmarina. Ya no hace falta decir que lo de “joven promesa” les sobra.

Cayó la noche en los secanos de Níjar, y el recinto ferial de Campohermoso registraba ya el lleno. Sin embargo, un despiste colectivo situó a la mayoría del público en el escenario de los DJs, donde Taste of Cindy amenizaba la noche con clásicos del rock. De esta forma, Santiago Capote y Guillermo Mostaza, o lo que es lo mismo, Ellos, saltaron al ruedo ante un público escaso. Pero lo que más tarde sería una desgracia, al principio fue una suerte: un problema con los monitores hizo a los madrileños darse media vuelta y, durante los minutos en los que los técnicos reparaban la pifia, la gran mayoría de los asistentes del Playmusic se mudaba de escenario.

Así, en el segundo intento, la multitud ya estaba presente para disfrutar del espectáculo pop de Ellos. “Cardiopatía Severa”, su próximo álbum, sigue sin llegar, por lo que Capote y Mostaza optaron por un repertorio al estilo de “lo mejor de”. Si bien, le dieron más prioridad a las guitarras que a los sintetizadores. “Diferentes”, “Dicen que te vas” y “Lo dejas o lo tomas” cayeron en el set-list. “Fuera no sé cómo estará sonando, pero aquí dentro está siendo un infierno”: confesó Guille, aclarando que los problemas de sonido persistían. El caso es que sonaron la mar de bien, aunque quizá la voz de Mostaza tuvo algún que otro vaivén (perdonable, viendo las circunstancias). Sin embargo, a Guille no se le quitaron las ganas de hacer el poser y revolcarse un par de veces por el suelo del proscenio. En las primeras filas, un fan de excepción le reía las gracias: J, de Los Planetas (por cierto: ¿este hombre no se pierde ni un festival o qué?). De hecho, el granadino es uno de los colaboradores en el nuevo disco de Ellos, junto con la Orquesta Sinfónica de Bulgaria. Y es que, para freaks, Ellos.

Santi Capote en la penumbra, y Guille Mostaza llevando la voz cantante de ELLOS. J.A. Rueda / El Enano Rabioso

Con tres álbumes y un EP a sus espaldas, parecía claro que Iván Ferreiro se había arrancado de cuajo la etiqueta de “el que fuera cantante de Los Piratas”. Pero no: no lo había hecho hasta ahora. Hasta “Picnic Extraterrestre”: un álbum tenso, emocional y de puro crooner, en el cual Iván Ferreiro es más Iván Ferreiro que nunca. Amado y odiado a partes iguales, el gallego exhibió en Playmusic sus clásicas posturas de brazos encogidos y miradas al vacío. “Tocar los cojones es parte de mi trabajo”, dijo en una reciente entrevista. Y justamente así es como vimos a Iván: provocador y teatrero, con un repertorio de gestos desafiantes que encajaban a la perfección con la intensidad de las canciones de su último trabajo, en el cual basó el 70% de la actuación. En las primeras filas, [email protected] fans se volvían [email protected] En las últimas, los detractores insultaban. Lo que viene a ser un concierto 100% Ferreiro. “Fahrenheit 451”, “Cabaret” y “La Jetée” sonaron sencillamente perfectas. Para cerrar, algo no nuevo: “Mi furia paranoica”.

IVÁN FERREIRO con su "Picnic Extraterrestre". J.A. Rueda / El Enano Rabioso

Los restrasos se seguían acumulando y, a eso de las dos de la mañana (45 minutos sobre lo previsto), Playmusic Fest daba la bienvenida a las estrellas de la noche: Teenage Fanclub. Todo un lujo para este modesto festival el contar con estos veteranos de la escena, que, por si fuera poco, sólo han confirmado una fecha más en España para presentar su reciente “Shadows”. Raymond McGinley, Norman Blake y Gerard Love podrían ser considerados unas anti-estrellas del rock. Ni postureo, ni chulerías, ni visibles efectos de alcohol y drogas en sus cuerpos… Simplemente tres bonachones que rozan los cincuenta derrocharon simpatía y buenhacer a los instrumentos. Los de Glasgow encadilaron al público más añejo con un ordenado repertorio de temas de ayer y hoy. Desde “Star sign” (1991) hasta “I need direction” (2000) , pasando por “Don’t look back”, “I don’t want control of you”, “Ain’t that enough”,… Y es que, 20 años de carrera son 20 años de carrera. Entre tanto himno noventero, se colaron las nuevas “Sometimes I don’t need to believe in anything” y “Baby Lee”.

El power-pop de Teenage Fanclub sonó más pop que power en una actuación que podríamos calificar como bonita, pero no apta para no fieles. Tras una modesta despedida (“thanks for watching!”), Teenage Fanclub hicieron mutis por el foro no sin antes tocar “Everything flows”. Y Playmusic siguió fluyendo.

TEENAGE FANCLUB: Raymond McGinley y Norman Blake. J.A. Rueda / El Enano Rabioso

El último gran nombre de la noche del 7 de Agosto (y el segundo grupo internacional) fue <<rinôçérôse>>. La banda de Montpellier ha perdido crédito después de ese mediocre álbum llamado “Futurînô”, y es por ello que sus lives se siguen basando en “Installation Sonore” y “Schizophonic”. Jean-Philippe Freu y Florian Brinker subieron al escenario vestidos de blanco Ariel, mientras que Patrice “Patou” Carrié lo hacía de negro, con un vestido escotado que no hacía más que recordarme a la chica de aquel anuncio que buscaba a Jack’s. Bases house, líneas de bajo y guitarras eléctricas servían como declaración de intenciones de lo que <<rinôçérôse>> iban a brindar al público en Campohermoso. “La Guitaristic House Organisation” (el mejor título de canción del grupo) estuvo entre los primeros coletazos del show. Los habituales featurings de la banda, Bnann (cantante de The Infadels) y Jessie Chaton (habitual en los Fancy) , también vinieron a Playmusic y ambos se fueron alternando sobre las tablas del escenario principal para cantar hits como “Cubicle” (Bnann) o “Bitch” (Jessie), aparte de ejercer de verdaderos showmen y poner al respetable a bailar como locos.

Jean-Philippe estuvo muy hablador durante todo el concierto, demostrando una vez más su buen nivel de español. Así, <<rinôçérôse>> no quisieron abandonar Playmusic sin felicitar a la selección española de fútbol por su reciente triunfo en el mundial.

Patou Carrié y Jean-Philippe Freu: RINÔÇÉRÔSE. J.A. Rueda / El Enano Rabioso

El proyecto de los DJs granadinos Juanpopp y Yokono, U.F.O. Kidnappers, cerró la noche en el escenario IAJ, mientras que los demás pinchas siguieron haciendo brincar al resto de los festivaleros que acudieron a Campohermoso. De esta forma, se clausuraba una estupenda jornada de pop y de rock que puso en evidencia que un festival más en Almería era posible.

Sea usted bienvenido, Mister Playmusic. Esperamos que se quede muchos años más.

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