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Año Santo

Por Ignacio Sánchez 0

 

9 temas en unos 27 minutos dan para mucho, y si no que se lo digan a los gallegos Triángulo de Amor Bizarro que coincidiendo con el año Xacobeo nos regalan su particular “Año Santo”.

Mucho tiempo han necesitado para volver a dar señales de vida, tres años para ser exactos. Un éxito desmesurado del debut casi hace tambalear el proyecto y ver cómo Julián el batería abandonó para dar paso a su sustituto Rafael Mallo y un cuarto miembro, Óscar Vilariño.

“Año Santo” se nos presenta como un disco potente, ruidista y espídico, que en comparación con su homónimo gana en producción. Paco Loco vuelve a demostrar su poderío en los controles apostando por un sonido con más empaque, dejando atrás el carácter amateur del primer disco. Donde allí todo era ilusión y amateurismo, en este segundo capítulo todo se nota más maduro y calculado. Una contundencia que por momentos ahoga al oyente. Si no fuera por la melódica “De la monarquía a la criptocracia”, que sirvió de single y abre el disco, el comienzo de “Año Santo” sería un auténtico torbellino comparándolos con los propios My Bloody Valentine.

Un auténtico muro de sonido que ahoga las letras surrealistas con las que Rodrigo e Isa nos cuentan su particular manera de ver las cosas. Si hace años los gallegos pensaban que “llevar navaja siempre es conveniente”, en este 2010 siguen con armas para que “te cortes las venas que ellos ya lo limpian luego” y asegurarnos que la “transfusión no es canibalismo” para advertirnos de “tener cuidado con lo que te ofrecen” y el miedo que le dan a Rodrigo las ballenas.

Este surrealismo sale de las letras para volver a impregnar el resto del disco ya sea con los títulos elegidos para los temas, ejemplos de “Super Castlevania IV”, “El culto al cargo o cómo hacer llegar el objeto maravilloso” o el propio single de presentación “De la monarquía a la criptocracia”, como el diseño de la portada.

En definitiva, una conjunción de singles potenciales es lo que realmente nos regala “Año Santo”, donde por debilidad destacamos las canciones donde Isa es la protagonista, en lo que por derecho propio se puede calificar como uno de los discos del año, si no EL DISCO.

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