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II Festival Mirador Pop: Así se hacen las cosas

Por Rafael Tovar 0

Los pasados días 10 y 11 de Junio se celebró en Cádiz la segunda edición del Festival Mirador Pop, de mano de los chicos y chicas de la asociación Secretismo Puro, que están llevando a la ciudad lo mejor del panorama indie nacional con sus ciclos de conciertos. El lugar elegido para tan magno evento fue el Baluarte de la Candelaria, una fortificación del siglo XVII, en cuyo interior se montó toda la infraestructura que un festival de este calibre requiere.

Llegamos el viernes desde Sevilla a la hora exacta para ver el último documental de los tres que se proyectaron antes del primer concierto. Recogida de pulseras, saludos y abrazos tras reencontrarnos con los primeros amigos y amigas y a la sala de proyecciones. El documental elegido, A propósito de Rodriguez,  de Sergi A. Minguell y protagonizado por Ramón Rodriguez (The New Raemon), se centra sobre la carrera de este artista catalán, grabada con cámara en mano, con planos inexplicables, y carente de toda intencionalidad que nos llegó a aburrir hasta el extremo, incluso a los que somos fan confesos de Ramón. No tengo más que decir al respecto. Estuvimos bromeando con algunos planos todo el festival y nos echamos unas risas. Me hubiera gustado ver el documental de Morente, pero no llegué a tiempo.

I am Dive. Rafael Tovar / El Enano Rabioso

Deseando salir de la sala de proyecciones nos dirigimos de nuevo a la barra para pedir el avituallamiento de rigor y algo de cenar, con unas tapas a precio muy asequible de la mano de “La Granja de Santa Ana”. Para el viernes se preparó un pequeño escenario diferente al principal. El duo sevillano I am Dive, capitaneado por Esteban Ruiz (voz de The Baltic Sea) y con Perepi de Blacanova como segundo de a bordo, fueron los encargados de abrir la noche y el festival en lo que musicalmente se refiere. Es la primera vez que los veía desde que sacaron “Fall ep” (2011) y tengo que decir que me gustó lo que escuché. Los chicos que ya venían con tablas de sus respectivas carreras, se les notaba muy a gusto delante de un público local con un ambiente muy familiar. Entrar en calor tras el viento frío que se había levantado parecía imposible, pero estos chicos lo consiguieron. Me sorprendió, que ya fuera del último acústico que vi de ellos, llevaban preparadas unas bases rítimas electrónica mediante que mediante un pequeño portatil Apple, que ya empieza a ser tradición entre los grupos de la capital andaluza, Perepi disparó con buen criterio. Si te gusta el folk tranquilo, a lo Nick Drake a ratos, ambiental, para mañanas de domingo o noches acompañadas, te gustarán los sevillanos.

El segundo y último de la jornada del viernes en subirse al escenario fue Francisco Nixon. Fue raro ver al asturiano solo encima del escenario sin sus mano derecha, Ricardo Vicente, y a ratos se le veía muy tímido sobre él. Canciones de toda su carrera que en acústico y desnudas suenan de otra manera. Quizás ya no da tanta risa cuando habla de “Erasmus borrachas”, quizás la desnudez le da una calidez y un dolor que a veces creemos que no existe. Dijo una vez Fran que él es el que hace las letras tristes, y Riki las felices. Ayer sonaron todas, inclusos algunas de aquellas de La Costa Brava, aunque, como le dijo a alguna fan que pidió un tema, «esa sólo la cantaba Sergio (Algora)».

Francisco Nixon. Rafael Tovar / El Enano Rabioso

Pero la vida sigue, y tras los conciertos las copas de rigor, fotos y charla con los amigos valenciano de Redacción Atómica.

El sábado a media mañana llegaban la otra mitad rabiosa a Cádiz. Indicaciones pertinentes, maletas subidas al piso, distribuidas las camas y corriendo al recinto. Probamos la paella que la organización repartía entre los que primeros se presentaran y a comer a la Plaza de Mentidero, cerca del recinto. Porque visitar Cádiz y no comer entre sus calles y plazas debería considerarse delito. Tras disfrutar de raciones de puntillitas y fritos varios, bajo un sol cegador y un día bastante caluroso, y algunos ya con las primeras copas,volvimos al recinto para disfrutar de los primeros de la tarde.

A las cinco y media de la tarde llovía sol como miel (cómo dice la canción) y La Habitación Roja fueron los valientes en subirse los primeros al escenario, y no tenían más remedio porque lo suyo era tocar y recoger corriendo para ir a probar sonido a Sevilla, dónde tocarían sobre las diez de la noche. El formato acústico no le sienta bien a los valencianos. O al menos no todo lo bien que yo esperaba. Acostumbrado a sus potentes directos eléctricos ver a los chicos de L’Eliana con instrumentos acústicos en mano y sin batería resultaba extraño. Aun así resolvieron muy bien la papeleta, comenzando su actuación con Scandinavia y tras ella una larga lista de temas archiconocidos entre sus fans, La edad de oro, Voy a hacerte recordar, Van a por nosotros… Y la nueva Disneylandia, una versión de Los Burros recogida en su último EP “Para tí (Vol. II)” (2011, Mushroom Pillow).

Tannhäuser se subieron al escenario sobre las siete menos cuarto de la tarde ante un público todavía escaso pero donde la afición sevillana se adueñaba de las primeras filas. Tras venir de tocar en el Primavera Sound, los sevillanos apostaron por un set list lleno de buen post-rock shoegaze, recogiendo la referencia de Mogwai y, la que más me gusta, Migala, con una intensidad que tocaba la borrachera emocional. Decidieron terminar tocando Arkanoid, el segundo corte de su último trabajo de estudio, que terminó por despertar definitivamente al público congregado. Y antes de dejar las tablas el público sevillano le dedicó un merecido Cumpleaños feliz a Eduardo, batería del grupo, en su día.

Me and the Bees. Rafael Tovar / El Enano RabiosoBajo un sol que en esta época del año resiste a dejarnos hasta bien entradas las horas, Me and the Bees comenzaron con su repertorio de temas, que personalmente no sabría si encasillar en pop o en folk, o tal vez en los dos. El trio más uno, o cuarteto, me recuerda a las también catalanas Charades o a Russian Red en algún que otro tema (sí, ahora crucificadme), con una actitud desenfadada y divertida ante el público. Su actuación en el último Monkey Week en El Puerto de Santa María me dejó tan buen sabor de boca que esta vez me supo a poco. Igual era la hora, igual era que yo no estaba muy receptivo, pero seguro que ellas no tuvieron la culpa.

¿Qué calificativo merece esta señorita que no haya recibido ya? Maika Makovski no se sube al escenario, es el escenario el que se coloca bajo ella, el que se rinde a sus pies. Vestida de negro, corte de pelo largo, guitarra acústica en mano y sola ante el público y un sol que ya empezaba a bajar, comenzó el directo, y cuando terminó el primer tema ya sabíamos que su directo iba a ser cosa fina. A mi me reventó el oido con su grito, me cogió desprevenido, y me dejó flipando. Cuando el resto de músicos se subieron al escenario con sus pintas rockers ya casi todo estaba dicho y sabíamos del buen directo que íbamos a disfrutar. Ella es nuestra Janis Joplin, nuestra PJ Harvey particular, y si encima tenemos en cuenta que John Parish le ha producido su tercer álbum, mis palabras ganan aun más significado.  Con So far sober si hubo alguién del público que todavía no había enloquecido, ese era su momento. Un diez es poco para ella, y te lo va a saber decir. Un paréntesis: El escenario principal sonaba de muerte y sonó de muerte durante todo el festival. Los chicos de sonido, esos rastas que vemos de un lado a otros montando y desmontando todo el rato, sonorizaron el Baluarte de la Candelaria que más quisiera más de una sala.

Triángulo de Amor Bizarro. Rafael Tovar / El Enano Rabioso

Ya lo dijo Jorge de La Habitación Roja, «son amigos, pero ellos no tardan tanto en afinar las guitarras porque lo que hacen es puro ruido». Y así fue. Triángulo de Amor Bizarro no dejó tiempo para la duda. La contundencia de su directo es ya conocida y van dejando tras de si largas colas en las consultas de los otorrinos al día siguiente, «arréglame» parecen decir los pobres pacientes a sus doctores. Y es que De la monarquía a la criptocracia, su tema más conocido, es ya un himno generacional. Yo, por lo que pudiera ocurrir, decidí no meterme entre las primeras fila, en el SOS 4.8 aprendí muy bien, y a las malas, lo que es un concierto de TAB. En muy poco tiempo los gallegos han sabido meterse al público y a la crítica en el bolsillo, y todavía viajan en furgoneta hasta Cádiz desde A Coruña, y conducen ellos, por algo será que se les puede creer. Sólo una cosa más: ¿Afinasteis las guitarras?

Sr. Chinarro es el “Presidente” (2011, Mushroom Pillow), y como tal, su comparecencia siempre es la última. No acudió a cantar Quiromántico con LHR como los fans le pedían por Facebook y que podía haber sido una de esas cosas que los melómanos como yo calificamos de “históricas”, pero la tocó en su hora, «para los fans más recalcitrantes» según él, y es que parece que el sevillano no se encuentra a gusto con su pasado. El presente suena excelente, con su flamante nueva banda y con invitado de lujo, Miguel Rivera (Maga) al teclado y que como el mismo Antonio Luque dice «es uno de esos músicos que lo tocan todo». Y pasando a la acción, sus casi dos horas de concierto dieron para repasar plácidamente sus últimos trabajo con ese toque sureño que sólo Luque sabe darle, en el campo o camino a Portugal. Y para finalizar, como casi siempre, El Rayo verde. Yo, tras haber perdido a los mios entre el público los encontré a todos de golpe. Entonces sí que vi ese maldito rayo verde. Momento mágico y que quedará entre mis favoritos.

Sr. Chinarro. Rafael Tovar / El Enano Rabioso

El afteparty en la Sala Imagina, casa de los conciertos del ciclo Mirador Pop, fue el punto final a una noche de esas que quedan para el recuerdo. La Antonia Pincha hizo de la fiesta su himno, e intentaba recuperar el ánimo tras la pinchada del deejay, suponemos que, de la casa, con el que compartía mesa y cuya pinchada era una mezcla de electrónica pasada de moda y remixes a lo Dj Tiësto de manitas en el aire. Grande el sevillano y momento para el recuerdo con Mi hermana pequeña de Los Planetas dónde alguno se dejaron su dignidad y orgullo en una mezcla de alcohol y vergüenza en una fiesta para repetir, aunque todavía hoy algunos no queramos volver a salir de nuestras casas. La vuelta hacia sevilla, patrocinada por una comida en el Foster’s Hollywood más cercano, fue la de la muerte. Sonrisas sí, pero muertos y sin querer mirarnos a la cara. Gafas de sol para todo el día, y a la cama.

Por ahora, para mi, el mejor festival que he ido durante el año en curso, y no es el primero, y aunque tampoco será el último (aunque por mi ahora mismo echaría el cierre) lo guardaré con gran cariño en mi hemeroteca mental. La organización de mano de estos chicos y chicas fue de diez, y me quedo corto. Buen sonido y un cartel más que equilibrado en lo que musicalmente se refiere. Buenos precios y servicios, buenas tapas, buen ambiente y un magnífico lugar. La cifra de trecientes personas que nos dimos cita allí se me antoja corta, quizás por la fecha muy cercana a los exámenes universitarios, quizás porque el destino es a veces así de hijo de puta, pero señores patrocinadores, sigan confiando en estos chicos y chicas porque esto es muy grande y viene para quedarse,  la prensa dará buena cuenta de ello. Magnífico.

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