Crónica del Vértigo Estival 2011

Por María Barba 0

Niños Mutantes/Marichispa

Bajo este sol que intenta siempre hundirnos en el hastío se encuentra un pueblo que, año tras año, no deja que decaiga una propuesta diferente, sencilla e íntima. Para los desertores actuales de festivales agobiantes, llenos de guiris y colas, de baños sucios y precios inflados, una buena alternativa siempre será este tipo de encuentros musicales, y así lo ha demostrado la 7ª edición del festival Vértigo Estival en la localidad jienense de Martos.

Las Ruedas/Marichispa

El primer día se presentaba tranquilo y cuando llegamos prácticamente estrenamos el cámping, previendo ya que no mucha gente más lo iba a utilizar (debido también a la amplia oferta de hoteles). Esta zona de acampada no era más que un parque público vigilado, pero fue una buena manera de reutilizar un sitio que estaba tan cerca del recinto, y también de las demás instalaciones, puesto que en el Teatro Municipal a las 21.30 largas se proyectó el documental “Predicar en el desierto: Una historia de flores y RUEDAS.” Este documental de producción propia narraba la historia de Las Ruedas, grupo de los 80 infravalorado históricamente y que se reunió aquella noche para dar un concierto nostálgico.
Aunque empezó con bastante retraso, el público que acudió a la cita dejó los asientos del teatro y se puso en primera fila para darlo todo. El repertorio fue bastante lineal, recordando éxitos como “Ok Nastassia Kinski”, “Música en el parque”. Con “Viva Corrales” hubo un punto de lucidez y emoción que rompió un poco la tónica ochentera, pero a pesar de ello hubo algunos momentos de sopor que no consiguieron limpiar del todo el polvo que cayó sobre estas composiciones.

Al día siguiente el calor nos guió hacia la siguiente propuesta del festival: Paella gratis en la piscina municipal. Mientras se degustaba de ella los fantásticos The Teenagers amenizaron el calor del mediodía con su música soul de su último LP “Not too Young”. Perfectos para esta hora del día, hicieron vibrar toda la piscina a pesar del poco aplauso de los popis que sujetaban sus platos de paella. No obstante, si algo quedó claro tras esta agradable actuación fue que la piscina en un festival siempre triunfa.

Tras una larga siesta en el césped de la piscina llegó el momento de recoger los bártulos y prepararse para el resto de conciertos de la noche. Los primeros en salir al escenario fueron los jienenses Universal Circus. Armados de distorsión y ganas de dejarnos sordos, los jienenses intentaban transportarnos a su atmósfera, y aunque en ocasiones no conseguían aportar demasiado el final deslumbró y emocionó como si el caos ruidoso por un momento hubiera sido organizado a la perfección.

Polock/Marichispa

Con su amado ruido terminaron y dejaron paso a los jóvenes Polock, presentando su debut “Getting down from the trees” que ya ha dado vueltas por todo el país y pronto se editará en el extranjero. A estos valencianos se les nota que le gusta lo que hacen y que disfrutan de su música, y a pesar de su juventud poseen una increíble destreza y desparpajo con su instrumento. Brillaron temas como “Nice to meet you” o “Faster love”, y terminaron con su hit “Fireworks”, dejando claro que habrá que seguir de cerca a estos chicos porque pueden llegar muy lejos.

No tenía muy claro el horario pero cuando subieron al escenario y se encendieron las luces me di perfecta cuenta de que le tocaba el turno a La Habitación Roja. Luces cálidas durante todo el concierto agobiaron la vista mientras el setlist era como siempre, bastante aburrido y plano. Finalizaron con una canción cortavenas que alargaron de manera totalmente innecesaria y debido a ello Niños Mutantes no disfrutaron del tiempo que se merecían.
Y es que por fin la gente se animó y se entregó a la música. “Te favorece tanto estar callada” hizo saltar y bailar a todos los presentes, “Como yo te amo” fue la versión perfecta y aunque intentaron “mandar a la mierda el horario”, sólo pudieron tocar un tema de más pasadas ya las 4 de la mañana. Subiendo al público al escenario, “La voz” se la dejaron todos y su final dejó con buen sabor de boca y ganas de más a un festival que poco a poco va mejorando en su organización y desarrollo. Dj Vertigo terminó con el resto de ganas de fiesta poniendo el broche final hasta el año que viene.