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Larga vida a Foo Fighters

Por Ignacio Sánchez 0

La banda de Dave Grohl ofreció un espectáculo con mayúsculas de casi tres horas de duración.

¡Queréis rock! ¡Pues toma empacho de rock! Desde que viera a The Cure en el Xacobeo 2004 ofreciendo una joya de más de dos horas y medias, no había asistido a un concierto de tanta duración. Una auténtica pena que grandes bandas que pasan por nuestro país en espacios con amplia capacidad se limiten a dar conciertos de hora y media y gracias. Por fortuna, los norteamericanos vinieron a saciar nuestras ganas de pasarlo bien.

Y es que uno, que ya tiene una edad, o por lo menos eso pienso, pierde más de diez años cuando escucha bandas que marcaron su juventud y años de universidad, entre ellas, claro está, Foo Fighters. Son grupos a los que se les sigue teniendo un cariño especial, y que aunque a lo mejor la calidad de algunos de éstos puede que no sea todo lo destacable que un gourmet musical desearía, antes todo priman los sentimientos.Así, la cita del 6 de julio en Madrid estaba marcada desde hacía meses en el calendario, contando los días como un crío pequeño los cuenta para que llegue el día de Reyes.

Foo Fighters/Domingo J. Casas

Diez años sin pisar suelo español, como bien recordó el propio Dave Grohl, es mucho tiempo para una de las bandas de rock con más seguidores, y eso se notaba en el ambiente. Había ganas de escuchar clásicos de toda la vida, pero también los nuevos temas que forman parte de “Wasting Light”, su contundente nuevo disco.  Así, puntuales como un reloj suizo, a las diez de la noche se hizo la oscuridad en el Palacio, lleno hasta la bandera. Gritos, palmas y sin aún verles comienzan los primeros acordes de “Bridge burning” y la locura se desata. Una pasarela que llega hasta casi la mitad de la pista sirve al carismático Dave para darse alguna que otra carrera y empalmar con “Rope”. Las cartas ya están sobre la mesa y se prevé un baño de masas. El grupo deja todo el peso escénico sobre Dave que tras un comienzo espídico, sumando a las dos antes mencionadas la contundente “The Pretender”, “My Hero” y “Learn to Fly”, comienza a dar juego a los enfervorecidos fans que no cesan de gritar. Él se las sabe todas y da lo que todos esperan de él. No vamos a descubrir sus limitaciones a la hora de cantar, sustituyendo esos momentos difíciles por berridos y gritos que tan bien sientan, si encima lo suple con guiños constantes o gestos de complicidad. Qué más da, es música, es sentimiento, y es lo que la mayoría de los 18.000 asistentes que llenaban el pabellón esperaban.

Tras volver a encadenar dos temas de su último disco como “White Limo” y “Alandria”, el concierto baja de revoluciones, que no de intensidad, donde “There is nothing left to lose”, su tercer álbum, cobra importancia con temas como “Breakout”, “Stacked actors”, intercaladas con nuevas composiciones como “Walk” o “Dear Rosemary”. El grupo está cómodo y no se cortan en mostrarlo, que si una lucha de punteos por aquí, redobles interminables por allá, saltos hacia el publico guitarra en mano como el caso de Chris Shiflett… todo un show, que si sumamos los incesantes piropos de Dave hacia los asistentes afirmando que eran el mejor público en mucho tiempo y que no sabía cómo habían tardado tantos años en volver, hicieron que el pabellón se viniera abajo. “Vamos a tocar aquí cada viernes” llegó a afirmar un Grohl pletórico.

¿Podía salir algo mal? No. La máquina iba sola y sin frenos mientras iban cayendo hits del pasado y el calor y sudor aumentaban. “Monkey Wrench” estirada demasiado, “Best of you” y “All my life” fueron claros ejemplos de la cantidad de singles que guarda su discografía, y un acierto para cerrar lo que parecía el último tramo del viaje.

Tras un breve descanso, amenizado por la proyección de unas imágenes donde el grupo descansaba tras el escenario con Dave siendo el protagonista pidiendo gritos y anunciando que tocarían cinco temas más, es el propio líder el que aparece en solitario para cruzar la pasarela y dedicar a todos y a plena luz “Wheels” y “Times like these”, con la ayuda del resto de componentes a mitad de la misma. Tras la versión del tema de Mose Allison, “Young man blues”, llegó uno de los momentos emotivos de la noche con el tema con el que todo empezó hace dieciséis años, “This is a call”. Otra versión, en este caso el “Tie your mother down” de Queen, sirvió de anticipo del punto y final con la grandiosa “Everlong”. ¿Podían haber elegido otra mejor? Yo creo que no.

De los teloneros, Dinero y The Gaslight Anthem, se destaca las ganas que pusieron, pero ni el público ni el sonido les acompañó, sobre todo a los segundos que tuvieron que soportar un sonido totalmente lamentable.

Setlist Foo Fighters: Bridge Burning – Rope – The Pretender – My Hero – Learn to Fly – White Limo – Alandria – Breakout – Cold Day in the Sun – Long Road to Ruin – Stacked Actors – Walk – Dear Rosemary – Monkey Wrench – Let It Die – These Days – Generator – Best of You – Skin and Bones – All My Life — BIS: Wheels – Times Like These – Young Man Blues (Mose Allison cover) – This is a Call – Tie Your Mother Down (Queen cover) – Everlong

Foo Fighters/Domingo J. Casas
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