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Veinticinco años de “Fiesta”

Por Jose A. Rueda 0

En 1986 la banda irlandesa The Pogues compuso en España uno de sus hits más conocidos: “Fiesta”. Pocas veces una canción ha estado rodeada de tantas historias: el fin de los Clash, la mudanza de Joe Strummer a nuestro país, el rodaje de una película en Almería… Una serie de hechos, casualidades y circunstancias que quedaron reflejados en los versos de “Fiesta”, que si para muchos eran ininteligibles e impenetrables, en las siguientes líneas los desgranamos.

Hace veinticinco años, Joe Strummer dejaba los Clash y se refugiaba en España para, entre otras cosas, buscar la pista de Federico García Lorca. Fijó su residencia entre Granada y Almería, comprándose una casa en San José (parque natural de Cabo de Gata). Su amigo, el director de cine Alex Cox (con el que ya había colaborado componiendo la banda sonora de Sid & Nancy) planeaba organizar una gira solidaria por Nicaragua con el objetivo de recaudar fondos para diversas causas relacionadas con la guerrilla sandinista. En dicha gira, iban a colaborar artistas del mundo del rock como The Pogues, Elvis Costello y el mismo Strummer; pero, cuando estaba todo a punto de empezar no se consiguió el dinero suficiente. Así que Cox decidió ir a España en lugar de Nicaragua y rodar una película con ellos.

De esta manera nació Directo al infierno (Straight to hell), una cinta que se sumó a larga lista de filmes rodados en los parajes de Almería. Un homenaje al spaghetti western protagonizado por Sy Richardson, Dick Rude, Courtney Love y Joe Strummer, además de las apariciones estelares de Elvis Costello, Dennis Hopper y los miembros de The Pogues. Hace unos meses, esta peli también cumplía 25 años y, por tal motivo, la distribuidora lanzaba una edición especial para Estados Unidos y Gran Bretaña. La entidad pública conocida como Instituto de Estudios Almerienses hizo un loable esfuerzo por hacerse con la cinta, para la cual encargó unos subtítulos en castellano. Así, el pasado 17 de junio se proyectaba Straight to hell en exclusiva para Almería. Alex Cox, que hasta hace poco tenía una casa en Tabernas, también colaboró para que el filme llegara a las manos de esta institución almeriense y además se mostró muy interesado en los subtítulos. Por esto, esperamos que algún día Directo al infierno tenga distribución en España; o, al menos, una edición disponible en Internet con subtitulado en nuestro idioma.

“Straight to hell” en 1987 (izquierda) y la reedición de 2011

Los irlandeses The Pogues viajaron hasta Almería para participar con su colega Joe Strummer en el rodaje de la cinta de Alex Cox, para la cual también compondrían parte de la banda sonora (versión de “El bueno, el feo y el malo” incluida). Se alojaron en el Gran Hotel Almería (que aparece en la primera secuencia de la película), situado en la parte baja de La Rambla, cerca del puerto y junto al parque Nicolás Salmerón. En dicho parque solía celebrarse por aquellos tiempos la Feria de la capital almeriense y el rodaje de Straight to hell tuvo que coincidir con ésta…

Shane MacGowan, Jem Finer, Spider Stacy y los demás miembros del grupo se levantaban todos los días a las seis de la mañana para desplazarse hasta el set de rodaje, a unos 30 kilómetros de la ciudad. A la vuelta, y como buenos irlandeses, cenaban a las ocho de la tarde, tomaban algo de beber y se iban a acostar. Hasta aquí todo normal si no fuera porque el ruido de la feria no les dejaba pegar ojo. Phil Chevron (guitarrista de la banda) explica cómo fueron aquellos días: “Durante todo ese tiempo que estuvimos en Almería, habia dos cancioncillas que no dejaban de sonar. Eran como una tortura de agua china. Paraban durante cinco minutos y luego empezaban otra vez. La primera de ellas es la que nosotros hicimos melodía principal de “Fiesta” y la otra provenía de un puesto de venta de muñecas” (en realidad, de una tómbola en la que no faltaban las chochonas. En relación a estas muñecas hay un buen párrafo dedicado). “Así que estas dos canciones se alternaban en nuestras cabezas como una pesadilla horrible e infernal. Más tarde, tuvimos que pagar los derechos de la melodía principal, que resultó ser una polka de Liechtensein” (esta melodía sonaba en un puesto de comida rápida: hamburguesas Uranga).

Y así es como The Pogues compusieron el que por los roqueros almerienses es considerado el himno de su feria (¿qué fiestas patronales pueden presumir de tener una canción compuesta por un grupo de punk irlandés?):

I am Francisco Vasquez García,
I am welcome to Almería.
We have “sin gas” and “con leche”.
We have “fiesta” and “feria”.
We have the song of the “chochona”.
We have brandy and half Corona.
And Leonardo and his accordione.
And “calamari” and “macaroni”.

Soy Francisco Vázquez García.
Soy bienvenido a Almería.
Tenemos sin gas y con leche.
Tenemos fiesta y feria.
Tenemos la canción de la chochona.
Tenemos brandy y media Corona.
Y Leonardo y su acordeón.
Y calamares y macarrones.

Estribillo:

Come all you rambling boys of pleasure
and ladies of easy leisure.
We must say “adiós” until we see
Almería once again.

Vamos todos, chicos perdidos de placer
y chicas de diversión fácil.
Tenemos que decir adiós hasta que veamos
Almería una vez más.

There is a minstrel, there you see,
and he stopped one in three.
He whispers in this one’s ear:
“Will you kindly kill that doll for me?”
Now he has won “chochona” in the bingo.
All the town has watched this crazy gringo
as he pulls off the doll’s head laughing
and “miradlo!” throws its body in the sea.

Hay un feriante, allí lo ves,
y paró a uno de los tres.
Y le susurró al oído de este:
“¿sería tan amable de matar a esa muñeca por mí?”
Toda la ciudad ha visto como ese loco gringo
le ha arrancado la cabeza a la muñeca riéndose
y, ¡miradlo!, ¡arroja su cuerpo al mar!

La última estrofa la compusieron con el pobre castellano que aprendieron durante su periplo español:

El veinticinco de agosto
abrió sus ojos Jaime Fearnley
pero él bebe (bebió) cincuenta Gin-Campari
y se tendió para cerrarlos.
Y Costello, el rey de América
y (la) suntuosa Cait O’Riordan.
No rompere mes colliones (no me rompáis más los cojones).
Los gritos (se dan) fuera de las casas.

Portada del single “Fiesta”

Con respecto también a estas últimas líneas, hay que aclarar que Jaime Fearnley es James Fearnley, el acordeonista del grupo y único componente de The Pogues que hablaba algo de español. Elvis Costello, “el rey de América”, acababa de lanzar el álbum The king of America y la suntuosa Cait O’Riordan fue la bajista de la banda en los dos primeros discos. Luego se casó con Costello y dejó el grupo.

El 25 de agosto no solo suele coincidir con la Feria de Almería (en honor a la Virgen del Mar, cuya onomástica es el último sábado de agosto) sino también se relaciona con unos versos de Federico García Lorca por el que Joe Strummer sentía especial pasión. El ex-líder de The Clash veía una España mitificada por la literatura de Hemingway y no dudó en mudarse a Granada para empaparse de los ambientes en los que Lorca escribió sus obras maestras. Esta estrofa de “Fiesta” alude al decimocuarto poema del Romancero Gitano, que reza: “el veinticinco de junio / abrió sus ojos Amargo / y el veinticinco de agosto / se tendió para cerrarlos”.

Quedaría por averiguar si Shane y Jem (autores de la letra) también se contagiaron de la poesía del granadino o fue el mismo Strummer el que sugirió que se incluyeran estos versos.

Para terminar, enlazamos “The good, the bad and the ugly” interpretada por The Pogues con imágenes del rodaje de Straight to hell:

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