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Millencolin nos hacen retroceder en el tiempo

Por Enrique Valverde 1

Millencollin por Guillem Lafoz

Esperadísimo concierto de los suecos Millencolin el pasado viernes 23 de Septiembre en la Penélope. Volvían a la capital después más de dos años, ésta vez de la mano de Cap Cap Producciones. El motivo de su visita esta vez era el décimo aniversario de su álbum ‘Pennybridge Pioneers’ (Epitaph Records, 2000), sin duda uno de los más importantes en la escena punk rock europea. Expectación por todo lo alto, con entradas casi agotadas pese al alto precio de las mismas y multitud de fans provenientes de todos los puntos de la geografía española en una noche veraniega, hacían presagiar una noche épica. Como así fue. No obstante, para redondear la velada, había organizadas varias fiestas post concierto en el centro de Madrid, como la ‘Especial Punk Rock Party’ organizada por el Colectivo Critteria en el Godfellas, donde nos reunimos muchos de los asistentes para pasar un rato más que divertido.

Millencollin por Guillem Lafoz

Junto a los de Örebro, actuaron sus compatriotas Twopointeight, que pasaron por Madrid sin pena ni gloria. Una actuación bastante insulsa sin nada reseñable. Todo lo contrario que pasó con Atlas Losing Grip, el nuevo grupo de Rodrigo de Satanic Surfers (tras la disolución de su anterior proyecto Enemy Alliance), que demostraron ser una banda con muchísima fuerza encima del escenario, e incluso consiguieron un mejor sonido que el de los cabezas de cartel. Sorprendió que pese a su breve trayectoria cuenten ya en su repertorio con un puñado de buenas canciones que funcionan a la perfección en directo. Sin lugar a dudas, una banda que promete darnos grandes momentos, y que nos dejó a todos con un buen sabor de boca.

Después de un intercambio de bandas que se hizo interminable, entre empujones, agobios, discusiones y apretones varios, conseguimos colocarnos en las primeras filas para no perdernos detalle de la actuación de Millencolin. Antes de entrar a valorar el concierto, me gustaría hacer especial hincapié en el lamentable sonido de esta discoteca (que no sala) Penélope, ya que para mí la acústica es un factor que puede llegar a estropearte por completo cualquier espectáculo. En este caso, como ya me había pasado tiempo atrás con Isis, el sonido volvió a ser horrible, uno de los peores de todo Madrid, y me condicionó bastante la actuación del cuarteto sueco, liderado por un simpático y visiblemente fatigado (imagino que por su actuación la noche anterior en Barcelona), Nicola Sarcevic. Mención aparte merece los precios de la Penélope, es inaceptable a hoy día tener que pagar 5 euros por un tercio de cerveza caliente.

La actuación de Millencolin, como ya me ocurrió hace algunas semanas con la visita de Face to Face, me transportó desde el primer minuto a mediados de los 90, aquellos años dorados en los que yo, al igual que otros cientos de miles de jóvenes inquietos, comenzamos a escuchar punk rock. El concierto en sí fue muy predecible, ya que como era de esperar (sobre todo después de haber estado investigando un poco en los días previos al concierto los setlists de sus conciertos en esta misma gira), su actuación fue un calco del ‘Pennybridge Pioneers’, nada menos que los catorce temas fueron tocado a toda pastilla y en el mismo orden de aparición que en el disco, coreados al unísono por un público ultra motivado, muy agresivo (se vieron codazos, patadas, cabezazos, caídas, peleas…) y que llenaba hasta la bandera la Penélope.

La actitud del grupo fue bastante buena, con un simpático Nikola que incluso se atrevió a hacer sus pinitos con el español, refiriéndose al público madrileño como uno de los más locos y divertidos que recordaba y haciendo referencia una y otra vez a lo mucho que estaban disfrutando de estar allí con todos nosotros esa noche.

Millencollin por Guillem Lafoz

Como no podría ser de otra forma, el grupo no hizo uno sino dos bises, en los que sonaron un total de siete temas, con casi todos los clásicos, aunque se dejaron el tintero otros como “Twenty Two”, “Fingers Crossed” o “Friends Till the End”… Así, la pegadiza “Story of My Life” del que para mí es su mejor disco ‘Life on a Plate’ (1995, Burning Heart), hizo enloquecer al personal, junto a otros grandes temas como “KillerCrush” o “Mr Clean“, de su primer álbum ‘Tiny Tunes’ (1994, Burning Heart) con el que volvieron a despedirse antes del último bis.

Con el miedo en el cuerpo de que la banda fuera capaz de irse de allí sin tocar “Bullion”, su tema más conocido, el público empezó a pedirlo desesperadamente. Así el cuarteto sueco no tuvo más remedio que volver a salir y darnos lo que todo el mundo quería (no la tocan siempre, y hubiera sido bastante cruel por su parte dejarnos a medias). Con “Black Eye” se despidieron definitivamente hasta la siguiente ocasión, que por lo que parece ser, no será dentro de mucho tiempo.

En resumen, uno de esos conciertos que siempre merecen la pena, pero con el amargo sabor de boca del nefasto sonido de la Penélope.

Puntuación. 6.0

Setlist:

No Cigar
Fox
Material Boy
Duckpond
Right About Now
Penguins & Polarbears
Hellman
Devil Me
Stop To Think
The Mayfly
Highway Donkey
A-Ten
Pepper
The Ballad
Farewell My Hell

Bis#1

The Story Of My Life
Killercrush
E20 Norr
Knowledge
Mr. Clean

Bis #2:

Bullion
Black Eye

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