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Una agradable velada con Scott Matthew

Por Ross Gallagher 0

Scott Matthew, foto de Michael Mann

Este Australiano residente en Brooklyn, conocido también por sus colaboraciones con Yoko Kanno en bandas sonoras de prestigiosas series de animación, o por su aparición en la película Shortbus de John Cameron Mitchell, en la cual figuraba como él mismo, llegaba a Murcia con su tercer disco,”Gallantry’s Favorite Son”, debajo del brazo y bien aprendido para la ocasión. 

En este concierto celebrado el 29 de septiembre, el músico, armado con un ukelele y una guitarra acústica, según la canción, y bien secundado por su amigo M. Eugene Lemcio (al piano, bajo y segundas vocales) y Sam Taylor (guitarra acústica, cello, segundas vocales y en la canción Duet, vocales), hace grande el disco gracias a su directo, sumiendo al público en el ambiente introspectivo, profundo y delicado en el que transcurren la gran mayoría de sus temas, apoyado por su voz profunda siempre y melancólica en ocasiones, la cual me pareció que guarda ciertas similitudes con la de David Bowie.

Además, entre canción y canción la verdad es que sabe cómo ganarse al público, bromeando sobre cómo no debe de beberse la botella de vino, servida para la ocasión en una mesita, con tal de ser un poco más profesional. Regalando momentos memorables, como cuando afina el ukelele, justo antes de querer comenzar Sweet Kiss in the Afterlife, y no conseguirlo, mientras se quedaban los tres músicos mirándose el uno al otro y riéndose, para explicarnos que en Madrid les había ocurrido lo mismo. O comentar que una de sus canciones más moviditas, Felicity, la había escrito porque su madre se lo había pedido.

El artista fue desgranando su nuevo disco, prácticamente en su totalidad, ante un público atento y entregado, que durante las canciones parecía no estar allí hasta que tras terminar las canciones, rompía a aplaudir y emitía un “ole” ocasional, seguido de agradecimientos y bromas entre canción y canción por parte de Scott Matthew. También tuvo tiempo para interpretar un par de temas de su primer disco y otro del segundo, antes de irse a los bises con No Place Called Hell, en sus palabras, la canción protesta de su repertorio.

Durante los bises, el público no dejó de aplaudir hasta que Scott volvió de nuevo al escenario visiblemente encantado. – That’s super-sweet – comentó nada más sentarse de nuevo en la silla y tomarse otro trago del vino. Interpretó entonces Abandoned, tras lo cual recibió una sonora ovación, y para cerrar, dos covers, uno sorprendente, el Only Girl de Rihanna, que habían compuesto para el “Hit Parade” de Nueva York, y el otro una canción de la que dijo que ojalá hubiera compuesto él, No Surprises de Radiohead.

Tras esto se puso todo el público en pie aplaudiendo – recordemos que este concierto tuvo lugar en el Auditorio Victor Villegas de Murcia, con lo cual todo el mundo estaba cómodamente sentado en sus localidades – , saludo de Scott y del resto de la banda al público para a continuación irse copa en mano al backstage. Trascurrida  una hora y media de concierto ya, encendieron las luces indicando que era el momento de salir de allí, contentos por haber presenciado algo que será difícil de olvidar por la calidad tanto artística como humana demostrada.

Por poner una pega, yo quería oir Lithium Flower, pero ya sabía que no era ni el momento ni la ocasión. Pero esa es otra historia, y no me queda más que desear volver a verle en algún otro momento. Un artista donde los haya.

Setlist: The Wonder of Falling in Love, True Sting, Black Bird, Felicity, Duet, Sinking, Buried Alive, Upside Down, Seeding, Sweet Kiss in the Afterlife, Friends and Foes, In The End, No Place Called Hell. Bises: Abandoned, Only Girl, No Surprises.

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