El sabor añejo de Kitty, Daisy & Lewis

Por Ana Gadea 0

Ignacio Sánchez/El Enano Rabioso
El trío londinense abrió anoche la nueva temporada del Teatro Central de Sevilla con un lleno absoluto y la confirmación de asentamiento en su propuesta musical.

¿Qué tendrán estos tres hermanos que tanto enganchan? Su propuesta musical, un auténtico revival de sonidos blues, rockabilly y swing, vino a refrescar el ambiente allá por el 2008 cuando lanzaron su homónimo debut. Sus actuaciones en el Primavera Sound y Monkey Week del 2009 vinieron a enseñarnos un grupo que a pesar de rondar la veintena de años y mostrarse a veces dubitativos, sabían ganarse al público con una ejecución casi perfecta.

Ignacio Sánchez/El Enano Rabioso
Han pasado los años, han crecido, pero su sonido y estilo continúan siendo los mismos. Con “Smoking in Heaven” bajo el brazo, un álbum que ha causado bastante menos revuelo que su predecesor, se plantaron anoche en el Teatro Central de Sevilla para inaugurar la temporada del recinto, y de paso finiquitar su gira española. El teatro se llenó de un público variopinto, entre jóvenes vestidos de la época que el trío evoca, y con bastantes tatuajes en los alto, hasta personas sobrepasando los cincuenta, hasta el típico consumidor de música en directo de la capital andaluza. Nadie quería perderse el evento.

Un nuevo trabajo que sería el hilo conductor de la hora y cuarto de concierto que ofrecieron, empezando por el final del disco, “Smoking in Heaven” lo cierra y anoche sirvió para abrir la velada. Un precalentamiento para ir haciendo el cuerpo ante un teatro repleto, con entradas agotadas. Deshojando tema tras tema una constante se repetía, la buena respuesta de un público entregado a unos hermanos que siguen estando acompañados por sus progenitores sobre las tablas. Quizás la falta de comunicación con el respetable sea un punto que deban hacerse mirar, ya que entre canción y canción, con el cambio de instrumentos y de ubicación sobre el escenario hubo algunos silencios demasiado prolongados. Da muestra de la versatilidad de los hermanos, que si ahora toco los teclados, ahora me cambio a la batería, o me paso a la armónica…

Ignacio Sánchez/El Enano Rabioso
Momento cumbre de la noche, la aparición del músico jamaicano Eddie ‘Tan Tan’ Thornton trompeta en mano y con sus peculiares saltos para acompañar a la banda. Fue el momento de “I’m so sorry”, el primer single del nuevo álbum, y una de las más coreadas al igual que “Going up the country”.

Sorprende ver la fuerza que desprenden a pesar de su corta edad, destacando a Kitty con la armónica con unos solos interminables o Lewis que parece erigirse como el motor del trío, siempre bien arropados por unos padres que siempre estaban en un segundo plano.
El concierto se finiquitó con tres bises cuando hubo gente que ya se marchaba de la sala, momento aprovechado para lanzar píldoras de su primer disco como “Hillbilly Music”, amén de una demostración más del control de gran Lewis con la guitarra en un solo infinito. Cierre festivo para una noche con mucho sabor añejo.

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