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El Topo

Por José Ángel López 0

Imagina una mañana brumosa en la que no se ve más allá de tu nariz y el silencio es un zumbido lejano. Sientes la soledad fría y el peso húmedo del aire que entra en tus pulmones, las luces lejanas de los coches son fantasmas que pasan a tu lado y estás perdido en un laberinto invisible.

Así es la maravillosa película de Tomas Alfredson, director sueco que se hizo famoso en 2.008 por Déjame entrar, que crece con un ritmo cadencioso e ímbrico, como todo buen thriller de espías, desvelándonos sus secretos poco a poco, infundiendo una personalidad legañosa a esta historia de antihéroes y antivillanos.

La trama nos sumerge en una maraña de traición y engaños en plena guerra fría, donde era tan importante saber quien de lo dos lados del telón de acero disponía de más poder, siempre arrastrados por ese sentimiento tan humano de desconfianza y paranoica comparación con nuestros semejantes. En este escenario, Control, jefe del MI6 británico, sospecha tras una desastrosa operación en Hungría que los rusos tienen en nómina a uno de sus subordinados. El puzzle se muestra ante nuestros ojos pieza a pieza hasta un final con todas las incógnitas resueltas, sin saltos al vacío desde un avión, sin cámaras tan pequeñas que caben en un reloj, sin Aston Martin, sin vodka martini agitado, no revuelto, sin chica explosiva que cae en brazos del guapo protagonista. Todo real y miserable como la vida. Un Gary Oldman, siempre tan desmesurado en sus actuaciones, da vida a un sobrio y gigante Smiley, personaje creado por el novelista John Le Carré, en cuya novela de 1.974 con igual título está basada esta película. Y es que su verdadera fuerza radica en los personajes, magnificos Colin Firth, Tom Hardy, Toby Jones y, el famoso por la serie Sherlock, Benedict Cumberbatch, que engrandecen la dirección de Alfredson.

Cinco minutos después de acabar de verla, todavía dura una extraña sensación de melancolía a pesar de que los malos acaban mal y los buenos bien, de que todo termina como debe terminar. Y es que el monologo de Oldman borracho todavía suena en mi cabeza, puedo ver su cara cuando descubre a su colega sin zapatos en casa. La austeridad y humildad desprenden un olor a gran película, quizás su gran mérito es el vaho que empaña nuestra visión mientras los actores juegan en la pantalla a ser humanos.

Título: El topo
Título original: Tinker, Tailor, Soldier, Spy
País: Reino Unido, Francia
Director: Tomas Alfredson
Fotografía: Hoyte Van Hoytema
Guión: Bridget O’Connor, Peter Straughan
Reparto: Gary Oldman, Colin Firth, Tom Hardy, John Hurt, Benedict Cumberbatch, Mark Strong, Toby Jones, Ciarán Hinds, David Dencik, Stephen Graham, Simon McBurney, Christian McKay, Roger Lloyd-Pack, Kathy Burke

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