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Cálidos como Last Days of April

Por Ross Gallagher 0

Last Days of April en un concierto reciente. Foto: página web oficial, Olga Kulaeva

Asistimos el pasado viernes dos de marzo a la sala 12&Medio de Murcia a comprobar y disfrutar el directo de Last Days of April

El grupo sueco que actuaba en Murcia como parte del Microsonidos y que, para los que no lo conozcan, tuvo cierta relevancia allá por mediados de los 90 contando como mayor influencia a SDRE, entre otras muchas, aunque ha evolucionado a un pop más melódico y no tan desgarrado, desmarcándose de su etapa anterior.
Los teloneros fueron el grupo murciano de rock con altas dosis de ruido, Noise Box, a los cuales me gustaría reivindicar, ya que no desmerecieron en absoluto e incluso superaron la actuación del grupo sueco en algunos aspectos, empezando por la actitud de la banda ante una sala que presentaba aproximadamente un poco menos de media entrada.

El grupo murciano dio un repaso a sus discos y EP’s, abriendo con la suave Now that we don’t kiss anymore, en las que no faltaron My evil twin o Everybody wants to fuck, que sonaron con toda la potencia y decibelios que eran posibles, las recientes Almas de destrucción masiva o Caballo ganador, dedicada al ex-bajista  de la banda, presente en ese momento en la sala, así como los nuevos temas Mía e Interpoliana ( “prometo grabarlos tan pronto como podamos, prometido”  aseguró con cierto aire de resignación  Jesús Cobarro, líder y vocalista de la banda).

Tras aproximadamente una hora de eléctrica actuación y unos diez temas, la banda dejó su lugar para que tocaran a continuación el plato fuerte de la noche, Last Days of April.

El cuarteto sueco está compuesto por el cantante, compositor y guitarra Karl Larsson, frontman del grupo que no ejerció de tal, ya que demostró a lo largo de la velada cierta apatía, aunque correcto en las formas y sin llegar a lastrar la parte musical, y completado por, Andreas Fornell a la batería, Daniel Svenfors al bajo y, destacando sobre el resto de la banda, tanto a la guitarra como al steel guitar, Lars Taberman.

Y es que gran parte del sonido actual de la banda, cálido y envolvente la mayor parte de las canciones, se debe al buen uso que le dan al steel guitar, creando armonías que te introducen en sus canciones, cortas y agradables, y genial también creando momentos de tensión simulando sirenas como si de una alarma antiaérea se tratase, como en la canción que cerró el concierto. Tocaron aproximadamente una hora, un setlist que principalmente se compuso de su último disco, “Gooey”, destacando de este la introspectiva All the same y del que van a sacar en este mes de marzo, “79”, incluido el single Feel the sun again, posiblemente el mejor momento del concierto, justo antes del bis

El setlist, un total de trece canciones que duró una hora, también hubo tiempo para anteriores discos de la banda, con canciones como la tranquila If you, Lost & Found o la animada It’s on everything.

Resumiendo una buena velada que nos brindó el microsonidos, que sin llegar al notable alto sí que resultó entretenida, a la espera de que lleguen al ciclo joyas como A Place to Bury Strangers, Maybeshewill o Damien Jurado.

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