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John Talabot – Fin

Por Juanjo Rueda 1

8.5

Nota
8.5
85%

Ya venía avisando de su talento. Este barcelonés huidizo, que se hace llamar artísticamente como el colegio en el que estudió, primero avisó con el single “Sunshine” que hizo que se fijarán en él incluso en el otro lado del charco cuando Pitchfork lo incluyó en su lista de las mejores canciones de 2010. Otro aviso fue el año pasado, cuando nos entregó el EP “Families” que también recibió críticas más que positivas (aquí lo incluimos entre lo mejor del año). Ahora en 2012 tenemos, por fin, su primer LP y viene a confirmar los buenos augurios anteriores.

Lo primero que percibe uno cuando escucha su nuevo disco es que es más oscuro en comparación con ese aire de euforia estival que destilaban sus trabajos anteriores, aunque sigue estando presente en temas como “Estiu” o “When The Past Was Present”. Este último tema podría -debería- sonar este verano en cualquier club ibicenco.

Lo segundo que escucha uno es que dentro de un todo homogéneo que es el disco, este presenta diversidad en sus temas. Así, si tuvieramos que elegir una etiqueta general para vertebrar el disco habría que decantarse por el house pero en él se pueden rastrear referencias o conexiones, ya sean pasadas o presentes: la influencia del viejo house de Chicago en los dos grandes temas en el que colabora con Pional, “Destiny” y “So Will Be Now…”; la del pop psicodélico a lo Animal Collective gracias a la colaboración de Ekhi (Delorean) en “Journeys”; la de Four Tet en temas como “Last Land” o “Missing”; la de Fever Ray en “El Oeste” o “H.O.R.S.E.”. Se pueden rastrear más o menos pero como digo son referencias, diluidas, que uno puede extraer de unos temas que no dejan de sonar, en última instancia, personales. No se perciben como revisionistas o ejercicios de estilo.

Lo tercero es que se trata de un disco y no de una mera colección de canciones agrupadas en formato LP. Por separado son muy buenos temas pero es escuchado en su unidad cuando uno se da cuenta del verdadero nivel del disco. Está concebido como una unidad en el que la secuenciación de temas no es algo aleatorio o baladí (algo lógico para alguien que también realiza Dj sets), los cambios de atmósfera y ritmo hacen, como digo, que la escucha global del disco sea aún más satisfactoria.

En conclusión un más que notable disco que sigue mostrando el gran nivel musical que vivimos en España, independientemente de escenas.

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