banner WIR

Entrevista a DePedro

Por Jose Eduardo Medina 0

El artista madrileño hace un hueco ante El Enano Rabioso antes de acabar con la larga gira de su último trabajo.

Gran músico, madrileño, casero aunque viajero, Jairo Zavala es la persona que se esconde bajo el nombre artístico de DePedro. Aunque su salto a la fama lo tuvo con Vacazul, ahora en solitario saborea las mieles del éxito y de poder compartir experiencias con grandes compañeros como Calexico o Vetusta Morla.

Ahora, tras meses de gira se prepara para volver al estudio y preparar su tercer álbum, pero antes llega a Andalucía con tres conciertos, en Málaga, Granada y Sevilla, motivo que aprovechamos para ponernos en contacto con él.

En septiembre de 2010 se publicaba tu último disco, “Nubes de papel” (Pias, 2010), una síntesis de la colaboración con la banda folk norteamericana Calexico. Después del tiempo transcurrido, ¿cuáles son las conclusiones sacadas de la experiencia?

Me queda una sensación muy positiva de aprendizaje y experiencias buenas en términos musicales y personales.

El viaje como acto creativo es fundamental para entender este último trabajo. Quizás las giras con Calexico con el precedente más inmediato, pero tu carrera ya tenía kilómetros acumulados desde los recorridos por los bares de Madrid en los inicios y el periodo en Amparanoia, ¿crees que podríamos hablar de un interés por un discurso que unifique una trayectoria?

No sé, yo simplemente me dejo llevar por el proceso de descubrir sonidos, gente, visiones nuevas, siempre ha sido una pauta en mi vida.

La vida de un artista está claramente condicionada por la movilidad. Tu proyecto en solitario te daba la libertad de reflexionar sobre esta autorreferencia, ¿qué intencionalidad había al hacerlo?

Toda, uno no puede escapar de lo que es, eso sí, aunque hay una exposición del mundo interior siempre dejo algo para mí, la honestidad total tiene peligro de autolesión emocional y en la vida hay más cosas que una canción para arriesgarlo todo.

Aunque el proyecto provenga de dos años de viajes y giras, incluso con una grabación a caballo entre Madrid y Tucson, mantiene una calidez y claro carácter intimista, ¿podría definirse como el lado opuesto a la falta de arraigo de esta vida nómada?

Yo me siento muy arraigado a mi casa, mi ciudad. Sigo viviendo en Madrid donde nací, viajo pero mi viaje favorito es el de vuelta a casa con los míos.

El proceso seguido con “Nubes de papel” permite observar paralelismos de tu trabajo con las Road Movies americanas, un género asociado a un territorio de grandes distancias, ¿cómo encaja un chico del madrileño barrio de Aluche, que inició su carrera en una banda local, Vacazul, dentro del contexto americano?

Bueno, quizás esas tardes de verano viendo las pelis de Ford y Sam Pickempah

En el aspecto estrictamente musical, el viaje se refleja en una amalgama de influencias, quizás recogidas en este o en los anteriores. El mestizaje, que ya era visible en tu primer disco y bebe directamente de Amparanoia, se ha convertido en una etiqueta demasiado flexible últimamente, ¿crees que hay límite en esta mezcla?

En la música no hay límites y nunca se sabe lo que puede surgir al mezclar géneros. Está claro que hay que arriesgar si quieres llegar a un punto nuevo.

Si tomamos el punto de partida en esta mezcla de estilos, la pregunta no es tanto si es posible decantar un sonido unitario, ya que la heterogeneidad puede ser positiva, pero sí, si se es capaz de generar un lenguaje personal, ¿crees que se puede aportar cierta identidad a esta forma de trabajar?

Es la lucha de todo creador encontrar la voz propia que es la que da unidad al discurso.

entrevista a DePedroLa incorporación de estilos, acarrea el uso de sonidos no habituales, lo que se traduce en un trabajo precedente con múltiples instrumentos. La trayectoria de Depedro acumula desde formaciones de orquesta hasta tu voz únicamente acompañada por la guitarra, ¿tienes facilidad para administrar estos cambios de registro?

Soy muy curioso y me encanta probar diferentes registros con las canciones principalmente para no caer en la monotonía y el aburrimiento.

A la hora de componer, no sólo manejas múltiples instrumentaciones, sino la conviviencia de dos lenguas, el inglés y el español, otra de las herencias del primer disco. ¿Te sientes identificado por igual con ambos idiomas a la hora de componer? ¿El idioma se utiliza, más allá de vehículo para el mensaje, para aportar diferencias de carácter a una composición como otro tipo de instrumentación más?

En mi caso la mayoría del material está escrito en mi lengua materna, el castellano, y los temas que son en inglés son fruto de colaboraciones con musico no hispanohablantes, ese es el motivo.

Después de dos años de colaboraciones, llegaba la hora de tirar de la agenda de contactos para este disco. La grabación con John Convertino, tras las horas de giras con Calexico, imagino, se haría con completa fluidez. Sin embargo, ¿cómo fue el desarrollo del trabajo conjunto con Pucho, vocalista de Vetusta Morla?

Muy generoso y fácil no solo por parte de Pucho sino del resto de Vetusta que también colaboran en el disco. Ellos me han seguido u apoyado desde el principio y les estoy eternamente agradecido por ello.

Precisamente, él ha sido testigo presencial de un salto del público minoritario a la audiencia de masas, ¿crees que es posible mantener la libertad creativa, de la que, por ejemplo, bebe tu proyecto en solitario, cuando está entre tus exigencias de partida el acceder al gran público?

Ellos desde luego son un claro ejemplo de que sí se puede.

Recordando la anterior etapa en Vacazul, ¿qué recuerdos guardas? ¿Te gustaría que el proyecto se volviera a juntar?

Muy buenos recuerdos, soy total deudor de La Vaca y nunca se sabe, pero ahora lo veo muy dificil.

El Enano Rabioso te invita al concierto de DePedro en Sevilla en la Sala Malandar el próximo sábado 14 de abril, solo tienes que enviar un mail con tus datos a nuestro mail: info @ elenanorabioso.com.

banner WIR