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Faraday 2012, la crónica

Por Mai Do Asensi 0

 

Público por Faraday 2012

Llegó el primer fin de semana de julio, momento de hacer la mochila y partir rumbo al pequeño paraíso de playa, buena música y mejor compañía que es el Festival FARADAY.

Ainara LeGardon por Faraday 2012

Con su novena edición, Faraday se consolida -junto al Tanned Tin- como el mejor festival de pequeño formato de la península. Los culpables: un envidiable recinto como El Molí de Mar, con su ubicación absolutamente idílica (un terreno elevado al lado del faro) justo delante de la playa, y un aforo limitado a 1.000 personas que crea un ambiente casero a la vez que elimina toda posibilidad de agobios y masificaciones tan propias de este tipo de eventos. Y, por supuesto, una cuidada programación elaborada con mucho mimo, alternando lo más destacado del escaparate nacional junto con una precisa selección de emergentes bandas internacionales y veteranos ilustres. Y todo esto, a escasos 45 minutos del mundanal ruido de la ciudad de Barcelona.

La primer jornada fue abierta por el Noise-pop mallorquín de Grant Amant. Los mallorquines defendieron con contundencia su primer disco, con el que han conseguido hacerse un hueco en esta actual y complicada escena independiente. Siguieron a estos Mates Mates, otros que vinieron también con mucha energía y ganas de presentar su primer trabajo de estudio y que tantas buenas críticas ha recibido, no estuvieron nada mal para el difícil momento de abrir un festival. La bilbaína Ainara LeGardon con su habitual sonido guitarrero cargado de intensidad emocional, exhibió con contundencia el arte de dirigir la potencia en el momento exacto. El siguiente nacional en aparecer en escena fue para un veterano del pop independiente de este país, Joaquín Pascual, que inició su etapa en solitario en 2010 con El ritmo de los acontecimientos. El ex-componente de Surfin Bichos, se centró en presentar su reciente álbum publicado La frontera. Camino oscuro e introspectivo lleno de sonidos electrónicos, algunos de carácter casi tétrico, que junto con su voz grave y serena, conquistó de forma elegante a los allí presentes.

Herman Dune por Faraday 2012

A las 22:30h salieron a escena la banda folk americana Bowebirds, con su reciente nuevo trabajo The cleaning. Trabajo realizado tras el parón que sufrió la banda por los problemas de salud ya superados, de su componente femenina, Beth Tacular. Con una instrumentación diferente y menos emocionante a lo que nos tenían acostumbrados, la banda folk gustó de igual forma y nos encandilaron. Tras ellos llegó el turno del cabeza de cartel de la jornada, el grupo francés Herman Dune. Con guitarra y batería, los hermanos ofrecieron un directo con toques marcadamente country-folk y repertorio fijado en Stronge Moosic, estrategia con la que el dúo optaba por volver a los orígenes y desprenderse de la imagen de banda hype del año pasado por su colaboración en el anuncio spot veraniego de la marca de cerveza que justamente patrocina el festival.

Esperit! por Faraday 2012

Cumplidas las actuaciones de los dos cabezas de cartel internacional de la noche, Ginferno subieron al escenario y vitaminizaron por completo el ambiente. Mondo Totale, nuevo disco repleto de post-punk jazzero y esa mezcla de estilos imposibles. Love of Lesbian, subieron al escenario y de entrada soltaron “No vamos a tocar John Boy”. Para ser justos los lesbianos sonaron correctos, presentando buena parte de los nuevos temas, pero en general fue un concierto apagado en donde tan solo brillo “Universos Infinitos’, uno de sus hits más valorados.
El punto final de la jornada lo pusieron Fasenuova y Nu Niles, experimentación y rock and roll para cerrar lo que fue la primera noche del Faraday.

Ocelot, banda de psicodélica catalana, fue la encargada de abrir la tarde del sábado. Acompañados de guitarra y batería, interpretaron su álbum debut, sonando muy bien en directo. Senior & El Cor Brutal demostraron de nuevo que su música es reivindicativa y que a través de ella se quejan de las injusticias y los sin sabores de la vida y que también alaba por el amor, el sexo y la buena vida.
Juli Bustamente con su perfecta muestra de pop mediterráneo y su gran carisma, emocionó y nos contagió de sus emociones. Llegó el turno de Dalamu Boades. El de les Aus, bajo el pseudónimo de Esperit! y con un show de folk alucinógeno y enérgico, fue el contrapunto en una jornada de marcadas melodías mediterráneas.

Josh Rouse por Faraday 2012

Más tarde apareció la excéntrica y demoledora, Frida Hyvönen. La sueca se centró en su último trabajo To the soul, donde su gran voz, totalmente hechizante y su relinchante y definido piano, envolvían de lleno en un mundo estructurado y de alto contenido sarcástico. Gran concierto con toques muy ochenteros.
Es cierto que Josh Rouse ya no hace discos como los de antes, que su tiempo parece que ya pasó, pero aún así, supo sonar con su indiscutible carácter groove, otoñal y evocador, y en su directo así nos los demostró, alternando temas nuevos con no tan nuevos, como “The long vacations”, “Love vibration” o “Quite town”.
La Estrella de Davidsubió al escenario y al poco soltaron: “Somos españoles y de los noventa” y momento seguido, chorros de guitarras se mezclaban y distorsionaban, haciendo gala del sonido dicha década.

Finalmente Pegasvs pusieron el punto kraut del festival, algo deslucido por un sonido poco favorecido y desajustado y La Casa Azul, con su ya conocido artificio visual hipnótico y sus dulces composiciones, pusieron el escenario Estrella patas arriba bailando.

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