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Prisma en Llamas/Atomizador

Por Marcos Gendre 0

Disco compartido por Prisma en Llamas y Atomizador, el sello Afeite al perro sigue promulgando su radical perspectiva del DIY dentro de una escena a la que está dando un necesario colorido natural, sin los tintes ya conocidos de tonos artificiales que nos venden los de ahí arriba con su rutinaria cadena de producción, desde la que no dejan de salir copias y copias de Los Planetas, Nacho Vegas y Manel.

Marcándose un territorio de absoluta libertad creativa, grupos como los que nos conciernen en este artículo son los que junto a Margarita, Montañas, Thelemáticos, Los Claveles, Fasenuova o Bestia Ferida están proponiendo una alternativa “real” a la industria musical de este país.

Yendo al meollo de la cuestión, este disco es uno de las más auténticas pruebas de genio que vamos a vivir a lo largo de 2012. Con siete cortes sin título de Atomizador por un lado, y cuatro de Prisma en Llamas por el otro, el resultado de la unión de estos viejos conocidos no podría ser más satisfactoria – Pablo de Prisma y Jose ya habían coincidido en los infravalorados Ensaladilla Rusa -.

Empezando por Atomizador, viene a certificar lo expuesto en Pop Radical” (2011) mediante un torbellino acústico de puro frenesí ejecutado con pulso punk sobre el que Daniel Johnston y los Beach Boys se corren los cien metros en una silla de ruedas sin frenos. Siempre rondando el minuto de duración por corte, no esperes encontrar melodías al uso en este desenfreno revitalizador. Ni falta que hace.

En lo que se refiere a Prisma en Llamas, las bondades del genial Aeropuerto extrañamente blanco” (2010) se refinan y concretan en un esplendoroso poker de ases. Y es que con Hugo – Margarita – y Pablo – Ensaladilla Rusa, Bicicross – con el depósito de la inspiración a rebosar, como en esta nueva ocasión, todo es posible y aquí deviene en un cometa de pop rabioso, expansivo y ensoñador, a partes iguales, que noquea con la determinación del que siempre sabe la dirección más acertada para sus golpes. No puede ser de otra manera con momentos de magia pura como “”L’indret fosc” y “Tori Kudo”, dos de los temas del año, y juguetes de pop taquicárdico del poder regenerador que irradian la vibrante “Hay una selva” y la policromática “Ballenas”.

Programaciones terriblemente sugerentes, borbotones de electricidad angulada y luminosa y juegos vocales que se cuelan sin invitación en el subconsciente, Prisma en Llamas han dado con la fórmula secreta desde la que están perpetrando algunos de los momentos más pletóricos de la música reciente. Que así sea por muchos años.

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