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En la zona media

Por Juanjo Rueda 0

6.5

Nota
6.5
65%

El cuarto disco de Band of Horses, “Mirage Rock“, supone la definitiva evolución hacia una ortodoxia del folk y el rock americano por parte de la banda de Seattle. Un paso que supone una pérdida de personalidad por parte de la banda que había sabido dotar a su discurso de una voz diferente, sobre todo en sus dos primeros discos “Everything All the Time” (2006) y “Cease To Begin” (2007). Hablando de voz, resulta que es la gran y característica voz de Ben Bridwell la que sigue dando ese pequeño toque diferenciador a la actual propuesta musical de la banda.

Así el disco se pasa entre el rock enérgetico (“Knock Knock” o “Feud”); sensiblotes medios tiempos (“Slow Cruel Hands Of Time”); algún breve recuerdo a su primera etapa (“Dumpster World”); y momentos que pueden recordar a los Wilco más acomodados o a Ryan Adams (“Little Biblical”, “Long Vows”, “Shut-In Tourist”, o “Heartbreak on the 101”). Todo ello producido por el clásico Glyn Johns.

No es un mal disco -al contrario- y tiene momentos bastante disfrutables pero no deja de ser una obra menor que poca gente recordará dentro de un año. Un disco que les sitúa en la parte media de un pelotón de nuevas bandas que en este nuevo siglo han mezclado, y mezclan, el folk y el rock americano con mayor o menor riesgo y acierto; bandas como The Walkmen, The Dodos, Fleet Foxes, u Okkervil River entre otras. Un pelotón que hace unos años parecía que ellos podían ser una de las bandas que lo lideraran.

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