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Japandroids, más punk que rock

Por Ignacio Sánchez 0

El dúo de Vancouver hace sudar a sus fans madrileños por primera vez en una actuación lastrada por los problemas de sonido.

Se preveía una noche movidita y así fue. Había ganas en la hinchada, se notaba en el ambiente, el de un público que se apresuró por coger una buena posición para disfrutar del enérgico directo de Japandroids. Era la primera visita de los canadienses a la capital como bien apuntaló un Brian King muy comunicativo durante toda la noche para disfrute de los presentes. Las ganas de agradar en el dúo eran patentes y desde el primer minuto fueron a ganar con “The boys are leaving town”, uno de esos hits que poblaban su álbum de debut con el que consiguieron hacerse un hueco entre muchos de nosotros.

Be Forest por Ignacio Sánchez

Primeros pogos, primeros gritos, primeras gotas de sudor en una sala El Sol con una buena entrada, que vio como los italianos Be Forest abrían la noche con su mezcla de new wave, shoegaze y pop ambiental. Buenas canciones, buena ejecución y cero interacción, lo que dejaba bastante frío como el título de su debut con el que están girando, Cold. Influencias de Joy Division o The Cure son fácilmente reconocibles en “Florence”, “Wild brain” o “Hanged man”, pero gran parte del público no estaba muy por la labor de dejarse llevar por unos sonidos tan opuestos a la propuesta canadiense.

Si con “The boys are leaving town” el dúo había encendido la mecha, “Adrenaline Nightshift” y “Fire’s Highway” eran la gasolina perfecta para mantener viva la chispa. Un sonido potente de la distorsionada guitarra se mezclaba perfectamente con la potente batería de David, dejando aún hueco a la voz de Brian que aguantaba estoicamente los gritos agudos, pero era solo un espejismo, y eso que como bien comentaron al comienzo la banda venía de una semana de descanso. Esa mezcla perfecta no sabemos por qué comenzó de resquebrajarse, y los gestos de Brian hacia su técnico de sonido comenzaron a ser constantes entre canción y canción, a la vez que su voz se diluía más y más en ese muro de sonido que Japandroids crean. Los gritos agudos dejaron paso a una voz más pausada que a duras penas se dejaba oir tras la poderosa pegada de un David que parecía crecerse ante las adversidades.

por Ignacio Sánchez

Problemas que solventaron tirando de actitud, casta y buenos temas, claro está, como los que forman un Celebration Rock que se presentaba en Madrid tras su paso por el San Miguel Primavera Sound. Un trabajo redondo que fue tocado en su totalidad, casi al igual que su debut Post-Nothing. Mientras, al público parecía importarle poco estas molestias siempre y cuando el dúo siguiera mostrando fuerza y ganas. Los empujones y saltos se iban sucediendo con “The House That Heaven Built”, “Wet Hair” o “Younger Us”, incluso cuando a Brian le falló uno de los amplis y el técnico tuvo que bajar para echarle una mano el público no decayó en los ánimos y en las ganas de disfrutar de la noche, era su “celebración del rock”, la de una noche que comenzó siendo de rock y acabó siendo de punk.

“Continuous thunder” puso un poco de calma en mitad de tanto locura con esa melodía medio orquestal que va creciendo y que nos muestra a unos Japandroids menos contundentes pero igualmente efectivos.

La noche seguía su ritmo con las camisetas cada vez más empapadas e iba siendo hora de ir finiquitando el show con “Young Hearts Spark Fire” y la versión del tema “For the love of Ivy” (tema que incuyen en Celebration Rock) del grupo The Gun Club, no siendo la única versión del concierto, ya que hubo un recuerdo para los galeses Mclusky y su “To hell with good intentions”.

En definitiva, un concierto lleno de intensidad, empujones y un sonido atronador donde vimos que a pesar de los problemas la banda salvó con nota su debut en Madrid. No nos pongamos exquisitos, Japandroids no tienen que sonar limpios, para eso hay otros, lo suyo es el punk.

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