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Cancionero Saturnino

Por Marcos Gendre 0

Demasiado bueno para el terrestre medio, Daniel Magallón – Joder Around, Silvia Coral y los Arrecifes -, se disfraza como Flamaradas y al amparo de Dani Desacabellado – Tarántula -, se ha marcado uno de esos discos que no saldrán en las listas de lo mejor del año, pero coparán lo más alto entre las estanterías destinadas a la colección de joyas ocultas.

Como si un Corcobado de voz arenosa se hubiese preparado una ensalada con los discos de Tom Waits – “Las Flores de Lleida” -, 713º Amor – “Por los cables de Saturno” -, Suicide – “Somos los enamorados”, el primer Nick Cave – “Camiones de Carga” – y el Neil Young más atmosférico – “Cuando te duermen” -. “Cancionero Saturnino” sabe a tierra seca y sangre dulce. Una redimensión de la canción popular española, que se sumerge como un virus dentro del blues, el post-punk, la música industrial, el rockabilly y el punk con más autenticidad que un botillo del Bierzo en el menú de “El Bulli”.

Bajo un sol de secano, y envueltos en una nube de polvo almeriense, los patrones instrumentales de este “Cancionero Saturnino” son zurcidos por baterías, teclados, guitarrones mexicanos, bajos y guitarras se despliegan entre pulsaciones entrecortadas e iracundas, creando la malsana atmósfera a través de la que surge el canto de un Daniel que retuerce su “duende” a base de espasmos hirientes,  dotando de un alma de poesía arrastrada a una inspiradísima sucesión de clásicos de alcantarilla.

Permitiéndose el lujo de rematar el Lp con una versión apoteósica, envuelta en una brisa de punk-fronterizo, del “I Believe in miracles” de los Ramones, Flamaradas acaba por certificar la grandeza de “Cancionero Saturnino”, un discazo inclasificable de los que salen cada mucho tiempo, para demostrarnos que “lo nuevo” no siempre tiene que ir acompañado del más sospechoso revival, los ritmos tropicales, o geniecillos de la electrónica.

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