banner WIR

Fallido debut en solitario

Por Juanjo Rueda 1

4.5

Nota
4.5
45%

Christopher Owens decidió el año pasado acabar con Girls, dejando la banda, para aventurarse en solitario aunque todos sabemos que Girls era casi en la totalidad Christopher Owens. Casi porque viendo el resultado de este nuevo disco pueden surgir las dudas sobre la influencia que podía tener Chet “JR” White dentro de la ¿extinta? banda californiana.

Lysandre” se podría decir que es un disco conceptual que gira en torno a una chica del mismo nombre con que titula el disco y de la cual se enamoró Owens. El disco se abre con la instrumental “Lysandre’s Theme”, una melodía de flauta con un aire muy celta que se convertirá en el mecanismo para unir los temas, repitiéndose la melodía como coda final en la práctica totalidad de los temas y llegando a hacerse bastante cansina, algo a lo que no ayudará el -prescindible- tema instrumental “Riviera Rock” que se dedica a repetir esta melodía con diferentes variantes instrumentales.

El disco se mueve en su totalidad por el pop más amable con alguna traza folk pero sin rastro ya de aquellos fogonazos noise o shoegazer de su primer disco o del toque progresivo del segundo. Si que sigue presente todavía, pero más leve que antes, la influencia de la música de los años cincuenta o sesenta aunque sin la inspiración de otras veces (que nadie espere encontrar ningún “Thee Oh So Protective One” o “Love Like a River”, por ejemplo). Así, a continuación de “Lysandre’s Theme” nos encontramos con “Here We Go” con su melodía amable llevada por arpegios. Esto último, las aperturas con melodías arpegiadas, van a ser habituales a lo largo de casi todo el disco llegando a su abuso y consiguiente empacho. A partir de aquí los temas se escuchan con sencillez pero sin entusiasmo. Destacan “New York City”, uno de los temas más movidos e interesantes, con ese saxo omnipresente que puede hacer recordar a Roxy Music; “Here We Go Again”; o “Love Is In The Ear Of Listener” que me retrotrae a los Herman Dune más afables.

La sensación final tras varias escuchas es de tibieza que poco a poco se va tornando en decepción. Es un disco amable en su escucha, bien arreglado, pero inocuo, en el que la historía sobre la relación con esa chica sobre la que giran las canciones no dejan de acudir a tópicos sin la emoción de antes (para ello sólo hay que comparar “My Ma” con cualquiera de las canciones de este disco). Después de dejarnos con Girls tres grandes discos (dos LPs y un EP), este primer disco en solitario se nos presenta como prescindible.

banner WIR