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Toundra, entre amigos

Por Ignacio Sánchez 1

por Ignacio Sánchez
por Ignacio Sánchez

La sala Joy Eslava brivó la noche del sábado con una banda totalmente entregada a su público y amigos.

Los has visto nacer, sacar su primer disco, el segundo, girar por España, por Europa, festivales, un tercer disco, las salas crecen, las buenas críticas llueven… Toundra se presentaban ante una Joy Eslava a rebosar, con entradas agotadas con semanas de antelación, entre amigos, familiares, seguidores, tanto nuevos como de toda la vida, incluso los teloneros, The Hardtops.

por Ignacio Sánchez
por Ignacio Sánchez

La sala se llenó desde el primer momento de un público que desde antes de abrirse las puertas hizo cola ante el frío que recorría las calles madrileñas. Y es que las ganas de poder ver el estreno de (III) en Madrid eran grandes, así ya con la salida de The Hardtops al escenario la Joy Eslava presentaba un aspecto envidiable, mejor que el jueves pasado con los japoneses Mono.

El rock vitaminado de The Hardtops sirvió para encender la mecha de la noche a las primeras de cambio. Buen sonido y actitud para un combo uniformado con chaquetas doradas que nos presentó su homónimo EP repleto de melodías punk y aires de la costa oeste estadounidense. Escri ejerció a la perfección de frontman típico, con sus movimientos, saltos, sudores, consiguiendo exportar su energía gracias a temas como “Critic’s Choice”, “I need you” o con una versión de “High Voltage” de AC/DC para la que contaron con la presencia de Esteban de Toundra, correspondientemente uniformado con una chaqueta dorada.

Tras unos últimos retoques a los instrumentos, pasadas las 9:15 de la noche salían a escena los auténticos protagonistas de la velada, acompañados de instrumentación de cuerdas y viento como ya hicieron en la pasada edición del Aloud Music Fest. A partir de ese momento una hora y media de auténtica pegada y fuerza. “Ara Caeli” servía para abrir la noche con un juego de luces tenue y unos acompañamientos musicales de cuerda que no hacían más que aumentar la grandeza de esta pieza, que sumada a “Cielo Negro” ya nos hizo ver que la velada iba a ser un placer en todos los sentidos. Sonido ensordecedor para unas primeras filas que apenas podían pestañear.

Pero si Toundra han llegado a este momento es por su trabajo previo, muestra de ello “Bajamar” o “Medusa”, temas de su primer álbum que por cierto van a reeditar en vinilo, un vinilo que no pudo llegar a tiempo para este concierto. Pero problemas aparte el concierto sirvió para ver la cantidad de buenos amigos que la banda tiene, y si antes Esteban había echado una mano a The Hardtops en su actuación ahora era el turno de Escri para acompañar junto a Macon de Adrift en la preciosa “Requiem” que difícilmente se entendería sin el apoyo de la instrumentación orquestal. Sinceramente uno de los momentos de la noche. Pero la colaboración de Escri no se ceñiría solamente a su momento con el punteo de la anterior canción, sino que con el micrófono en mano se lanzó al “I believe in miracles” de los Ramones, tema que sirvió como intermedio de un concierto que apenas daba momentos para el respiro y sí para unos aplausos que solo se apagaban cuando comenzaban a sonar las guitarras de Esteban y Víctor.

La segunda parte vino a recordarnos esa pequeña gran joya que es (II), un trabajo con el que los madrileños dieron un puñetazo en la mesa para hacerse notar. De ahí se rescató de manera casi encadenada la inmensa “Magred” junta a “Zanzíbar”, muestra de las distintas caras que nos ofrecen, desde momentos más paisajísticos para medio segundo después golpearnos con una potencia demencial.

Cariño desmedido por parte de todos y caras de felicidad tanto encima como debajo del escenario. Besos y abrazos que iban y venían, y la sensación de estar ante una de las mejores bandas de este país en su mejor momento. Pelos de punta con el cierre coral en “Espírita” que bien podía haber puesto el punto final a una noche que finalmente se vio coronada por la jaleada “Bizancio” para sorpresa de un grupo que era incapaz de borrar la sonrisa de su cara. Foto final todos abrazados y agradeciendo el cariño mostrado. Algo recíproco por parte de los presentes. Para eso están los amigos.

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