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Viajando al pasado con Dover

Por A.Brotons 1

Dover despliega un directo duro, acelerado y sin concesiones ante un público entregado en la Stereo de Alicante.

Givorra.com/Dover Stereo Alicante
Givorra.com/Dover Stereo Alicante

El viernes anterior un servidor viajaba al pasado; se acordaba de aquel primer concierto entre masas y de pie con 14 años que le llevó su hermana para ver, casi en primera fila, a Dover desplegar aquel disco generacional que fue “Devil Came to me“. Fueron algunas veces más las que los vi en directo, pero una decisión, un punto de inflexión de la banda por aquel 2006, lo hicieron imposible repetir hasta ahora, cuando tras 16 años del mejor disco de la banda, vuelven a lo que fueron tocando integro el disco junto con algunos temas de su precesor “Sisters” y del sucesor “Late at night“.

De camino, dudas como qué público vendrá, qué van a “hacer”, hasta como iban a ir vestidas las “Llanos” rondaban mi cabeza.

Llegada a la Stereo puntuales, a la hora de apertura. El exterior de la sala presentaba una larga cola. Es cierto que ésta no es muy grande, pero el personal, una mezcla de jóvenes que no pasarían de la decena de años cuando se público el disco y treintañeros expectantes, llenaron la sala rápidamente y esperaron, casi una hora a que saliera la banda.

Eran las once y media cuando un Jesus Antunez, a la batería, unas guapas, estilizadas y maquilladas Amparo y Cristina Llanos, sin lentejuelas deslumbrantes, ni camisas de cuadros, de negro comodo, en voces y guitarras, junto con el bajista sustituto desde el cambio de rumbo (y sin sintetizadores por medio) subían al escenario.

Dover Alicante Amparo
Givorra.com/Amparo Llanos Dover Alicante
Givorra.com/Cristina Llanos Dover Alicante

Empezaban el concierto sin presentación ni habladurías, directos al grano con una potente “Rain of the times” que enchufo a las primeras filas de veinteñeros y seguido de “Pangea“. Al termino, Amparo, la más comunicativa, agradecía al público su presencia, hecho que repetiría en varios momentos de la noche. También comento que les apetecía mucho “volver”. Siguieron con “Spectrum“, y pararon para comentar que también tocarían del “Late at night“, a lo que el público pidió “Dj“, posiblemente la más demanda a pesar de no estar en el segundo disco, pero fue el turno de “Four Graves“. El sonido de la sala era aceptable aunque mejorable, el ambiente notable. Volvieron al “Devil came to me” con “La monja Mellada“, una pegadiza “Winter song“, y el turno de la demanda “DJ” que enloqueció a las primeras filas que saltaba y se empujaban, seguido de “Flashback“, también del “Late night”, y retomar con “Push” y explicar la anécdota de como surgía uno de los temazos de la banda, “Serenade”, escrita por Cristina poco antes de entrar a grabar, del cual en un principio había un simple estribillo. La voz de Cristina abrío el tema y los coros del personal con su “ooohhh” esperaban impacientemente. Momento cumbre de la noche. Después tras otro tema del tercer disco, bajaron al “Sister“, primer disco de la banda que, curisosamente ,obtuvo mayores venta tras el éxito del “Devil came to me” y que Amparo comentaba que tanto en Madrid como la zona de Alicante fue donde más se vendió. También le dio para recordar los antaños conciertos en los pueblos de por aquí, la gran aceptación que tenían por aquí, y volver agradecer nuestra presencia hoy. De seguido una bonita “Angelus” y “Anacrusa“. Temas menos oídos que el público recibió menos móvil. Y “despedirse” con “Nightmare” y “Judas“, previa explicación que solo había que pedir a gritos su vuelta para los bises.

Veloz vuelta al escenario con la preciosa “Sick Girl“, otra pegadiza “Cherry Lee” del cual contaron también alguna anécdota, y se pudieron diferenciar los loops de Cristina en la voz. Una voz de Cristina que me sonaba más afinada que antiguamente, mucho más serena y potente. Atrás quedaron los momentos idos. También los escupitajos ya nos van al público sino al piso del escenario, y el agua la tira embotellada. Habló más con el público, o incluso le dejó algún recadito a Antunez, actual manager de la banda, que por cierto ya no se queda en bolas o rompe la batería, pero se quito la camiseta ante tanto calor dentro de la sala.

Givorra.com/Jesus Antunez Dover Alicante
Givorra.com/Jesus Antunez Dover Alicante

Llegaba el turno de la canción que da nombre a la gira, al disco. Sí de un estribillo salió “Serenade” de manos de Cristina, como contaba Amparo, “Devil Came to me” salió de manos de “la rubia de Dover” también de otro estribillo y en el mismo momento. Las dos se presentaron con dos estribillos a un mes de grabación y las dos hicieron dos temazos reconocibles desde el primer momento. Locurón del público con este tema que puso música a aquel mítico anuncio de bebidas no gaseosas. Karaoke por parte de los fans, que se sabían la letra de pi a pa. Pequeños problemas de sonido, también algunos en los acordes de Amparo, no fue la única vez de la noche. Un servidor, pensaba “disfruta de esta canción que seguro que será la última vez que la escuches en directo” pero antes de cerrar dejan caer que puede que vuelvan al rock. Acaban con “Loli Jackson” y se despiden con Amparo, con gran satisfacción, lanzandose al público y detrás Cristina, que no iba a ser menos. 20 canciones. Una hora y cuarto aproximado de rock incesante y enérgico que “se les echaba de menos”. ¿Habrá otro punto de inflexión en la banda?.

Pd: Fotos de Gabriel Ivorra. Portofolio.

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