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Polifonik Sound 2013: suma y sigue.

Por Eduardo López Royo 0

De aquí a unos años quien sabe si la moda indie desaparecerá, estará más diluida o a saber si estará más en auge que nunca. Hasta que eso ocurra el “indie-sapiens se reúne en manada para celebrar su ritual anual tradicional, los festivales. Hay algunos incluso que van a más festivales, los hay de todo tipo: grandes, muy nacionales, muy internacionales, que duran mucho, que duran poco…… Aquí en la provincia de Huesca lleva ya desde hace 6 años el Polifonik Sound en Barbastro. Aún siendo un festival pequeño, o quizá por eso, su buen hacer, su cartel consecuente, su ciudad (la zona del Somontano es famosa por sus vinos) y su buena organización lo hacen muy atractivo a numerosa gente.

Y al hilo de lo que empezaba diciendo antes, un festival es el marco ideal para hacer lo que mas gusta al indie, el “postureo”. Más ahora con las redes sociales, igual cuelga sus fotos, sus vídeos, sus comentarios o hace como yo, una crónica y así muestra el buen gusto o lo bien que se lo ha pasado.

Viernes

El festival empezó el viernes 17 mayo y a quién le tocó la amarga tarea de abrirlo fue a Pecker. Digo amarga porque coincidió con la final de la Copa del Rey y se notaba. Un músico como Pecker que ya lleva unos cuantos años en esto, con unos cuantos discos a sus espaldas, con colaboraciones en sus discos más que destacables, que tiene un directo muy bueno, muy energico, con unos musicazos … no se merecía esa hora. Yo habría puesto en su lugar a Fira Fem, que estuvieron menos enérgicos y menos acertados, pero es una opinión personal y no organizo un festival. Es verdad que Pecker peca a veces mucho del típico estribillo simplón (uaa sha lala, tarara) pero en directo gana mucho, te dan ganas de bailar y escuchar el directo por más tiempo del que duró.

Havalina / Foto: Eduardo López
Havalina / Foto: Eduardo López

Luego le tocó a Havalina, que aunque tuvieron problemas técnicos al principio después sacaron su arrolladora apisonadora de rock, es increíble como este grupo te mete de lleno dentro de su tormenta de buen rock, sus riffs recuerdan a muchos grupos pero lo hacen con tal contundencia y tan buen gusto que eso te da un poco igual, sin duda fue uno de los conciertos del día a pesar de oír a algún “indie-sapiens” decir “que sí, que son muy buenos pero son tan rock” como si decir rock fuera algo malo, en fin. Havalina ya tenia delante a numeroso publico femenino, y no era por el atractivo del cantante sino porque venía……

Supersubmarina / Foto: Eduardo López
Supersubmarina / Foto: Eduardo López

Supersubmarina. Supersubmarina era el cabeza de cartel del día, el concierto que más se llenó, el que tenía mejor escenografía de luces acorde con el tipo de estrellas que se creen que son, sin embargo fue un concierto frío (no como las “indiefans” de las primeras filas que precisamente frías no iban), como oír decir a un espectador “son indie-pachanga”. Aparecieron entre luces que casi no se veían y fueron desgranando las canciones de sus dos únicos discos y su EP, cantaron sus hits que sus fans se saben: cayó la cancion “Kevin Mc Alister”, una de las mas coreadas, esa que en su estribillo tiene esa frase de la que Pitbull estaría orgulloso “esta noche alguien va a probar mi barra de metal, del que no se enfría jamás, siempre está hirviendo”. Les falta una chispa más en directo para dejar de ser indie-pachanga para las masas.

Después de un concierto maravilloso para algunos viendo las fotos que la gente subía a Instagram (lo dicho, puro postureo) llegó la sorpresa de la noche con los ingleses New Ivory. Totalmente diferentes a como suenan en disco, si en disco suenan a un rock bueno pero sin aportar nada -recuerdan mucho a Ash- en directo son contundentes, rabiosos y enérgicos. Tienen un directo muy grunge pero grunge del bueno, nos hicieron movernos y maravillarnos con su concierto que duró poco y nos supo a poco a los que estábamos.

Luego vinieron Fira Fem y, después del torbellino de New Ivory, su propuesta nos dejó tibios. Hacen un electropop muy en la linea de Delorean o Metronomy pero como si estuvieran de resaca, no tienen mal directo pero en general acabó siendo un concierto un poco flojo.

Acabó la noche con una sesión muy animada y muy bailable de Audio Claudio aunque no pegaba mucho con la linea del festival. Así terminó la primera de las noches “polifonikas”.

Sábado

La jornada del sábado se presentaba larga y dura. Si le sumábamos la resaca, en todos los sentidos, del viernes, se presentaba una ardua tarea acabar bien el día. Digo que era larga porque también había conciertos a lo largo del día, concretamente cerca de la una del mediodía empezaban a tocar Neutra en el escenario “Longaniza de Graus” en el marco del Museo Diocesano. Entre la hora del concierto y la resaca de muchos del día anterior congregaron a escaso publico. No tienen mal directo pero en la parte musical, a veces recordaban a Kula Shaker o música rock de los sesenta muy estilo The Who, destacando sobre todo cuando eran más instrumentales. Al final recordaron mucho a Sigur Ros en la parte musical porque la parte vocal fallaba un poco, no sé si no es el tipo de voz que no cuadra con la música que hacen o que un sábado a la una no era el mejor momento para el cantante.

Grises / Foto: Eduardo López
Grises / Foto: Eduardo López

Luego entre bocadillos de longaniza les tocó el turno a Grises, que aunque reunieron a más gente se notaban las bajas debido al horario, algo que la cantante de buen rollo echó en cara. Su muy buen directo, su pop con tintes electrónicos, que a veces suenan a unos Foals hiperactivos, consiguió de manera leve que la gente despertara. Es una lástima que este concierto fuera de día, a una mejor hora hubiera sido una fiesta pop continua, todavía salieron para hacer un bis porque la gente sacó fuerzas de donde no había para pedir un bis y después de este buen concierto a comer a la rica paella que había para los que estábamos allí. Más actos del festival ocurrían a lo largo de la tarde como una sesión de DJ y un acústico de The Ukelele Clan Band, pero a todo no se puede llegar.

Pero menos mal que a los The Ukelele Clan Band se los pudo ver en su versión un poco más eléctrica empezando los conciertos de la noche “polifonika”, ya que fueron una agradable sorpresa ver su buen folk con tintes a lo Mumford and Sons, a veces recordando a los zaragozanos The Hillbilly Mongows cuando se ponían más country. Animaron y alegraron el escenario el rato, a destacar la versión que hicieron de “Money for Nothing” de Dire Straits.

Después vino Carlos Sadness … a ver cómo lo digo, ¿aparte del buen hacer de sus músicos puedo decir algo bueno del concierto de Carlos Sadness?

Izal / Foto: Eduardo López
Izal / Foto: Eduardo López

Posteriormente le tocó el el turno a Izal, un grupo que cada vez va a más. Siendo alumnos aventajados de los grupos que se dejaron influir por Vetusta Morla (con todo lo bueno y malo que conlleva) en directo demuestran que lo valen, a más de uno sorprendieron. Casi todas sus canciones en directo son hits que hacen que el publico las baile y las cante, con un cantante que tiene carisma. Si siguen así les espera un futuro prometedor.

Tras ellos vino el concierto donde los “indie-sapiens” sacaban su arma mas mortífera, el “postureo”. Primero de todo voy a dejar claro que Dorian hicieron un buen concierto, a lo mejor les faltó un poco más de chispa -al principio tuvieron problemas con el sonido que sonaba demasiado saturado- pero se nota que llevan años en esto y saben lo que hacen pero es un grupo que hay que verlo así, en eléctrico, en acústico pierden mucho de su encanto. Pero el publico fue a lo que fue quitando los hits del grupo (“A cualquier otra parte” ,“Tormenta de arena”, “Paraísos artificiales” y “Los amigos que perdí”) se desentendió un poco de todas las demás y no mostraban entusiasmo alguno. Cantaron los hits como si su vida dependiera de ello y lo demás consistió en hacer fotos y subirlas Facebook, Instagram y Twitter.

Dapuntobeat
Dapuntobeat / Foto: Eduardo López

Luego vino un terremoto venido de tierras mejicanas, Dapuntobeat. Un terremoto musical con tintes electro-funkys que parecían como si fueran unos discípulos de la época buena de Daft Punk pero hasta las cejas de éxtasis, una locura que contagió a todo el público, cuando pensábamos que las fuerzas flojeaban ellos nos resucitaron con su buena y vigorizante música, también con sus movimientos casi epilépticos en el escenario.

Para cerrar la noche y el festival les tocó el turno a los Djs de El Veintiuno, sala de conciertos de Huesca que se está haciendo un hueco a nivel nacional trayendo de lo mejorcito del indie. Pecaron a veces de poner los hits que todo el mundo pone en una sesión de estas características pero supieron alternar con buen gusto en la selección y, sobre todo, buen gusto a la hora de empalmar canciones. Un buen cierre para un largo fin de semana.

Me falta decir que los dos días entre concierto y concierto se encargaron de animar con su buen hacer y buen gusto FarPop DJs.

Desde aquí tengo que agradecer al festival por soportarnos un año mas. Animarles a que sigan trayendo buenos grupos y radicales propuestas, que lo de siempre a veces cansa, con otro año en el que no han fallado en las propuestas internacionales, allí siempre aciertan.

Acabó el festival y los indie-sapiens irán en busca de otro sitio de ritual o de caza (hay algunos que los festivales los usan exclusivamente de cacería) pero nos quedara el recuerdo del Polifonik y el hecho de que no decaiga el #postureo.

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