banner WIR

La Distorsión Inteligente: The Dismemberment Plan

Por Marcos Gendre 0

The Dismemberment Plan: el enfoque múltiple.

Siguiendo la rama más inclasificable, dentro de los pastizales de Washington DC, The Dismembenrment Plan marcan un punto y aparte de consideración, sobre todo, a raíz de sus  fascinantes últimos álbumes. Antes de llegar a sus obras más reconocibles, la banda partirá de unos comienzos que se remontan a su nacimiento en 1993. Formados por Travis Morrison -voz y guitarra-, Jason Caddell -guitarra-, Eric Axelson -bajo- y Steve Cummings -batería-, la trayectoria de The D-Plan, como mayormente se les conoce, está marcada por una constante progresión, que partirá de unas señas identidad, ya de por sí, muy personales.

Partiendo de un corazón rítmico denominado por el germen de funk sudoroso que exhalaban Minutemen, la voz tremendamente melódica de Morrison y una huella muy marcada por la intensidad speedica de Rites of Spring, el cuarteto de la capital partirá desde DeSoto records para ponerse  a las órdenes del prestigioso productor Don Zientara, para indicar en 1995, mediante su debut en largo, !, una prometedora marca de salida, pero aún muy lejos de los inmaculados pináculos de vanguardia a los que llegarían a partir de su tercer Lp. Antes de escalar su Everest particular, la banda sufrirá un providencial cambio en su formación. De esta manera, Steve Cummings dejara su sitio tras las baquetas al poliédrico Joe Easley. Un portento a la caza de las métricas más enrevesadas, el corpus sonoro del grupo sufrirá un cambio transcendental, documentado de forma esplendorosa en su siguiente álbum, el sobresaliente The Dismemberment Plan Is Terrified (Desoto, 1997). Obra en la que las canciones parecen vivir en una continua lucha interna, esta nace fruto de la liviana e intrincadísima nueva base rítmica de aliento hip-hop -“Academy award”- y cadencia Krautrock -“That’s when the party started”-. Refrescante evolución hacia parajes más coloridos, Morrison también cantará con más confianza gracias a un trabajo vocal de gran complejidad, evitando siempre el estribillo fácil, resultando una continua fluctuación de melodías, que no renuncian al falsete más soulero -como en la muy Primus “Bra”-, o alcanzan la majestuosidad, como en la fabulosa “Ice of Boston”. Matemático, adictivo y rebosante de ideas, la definición total a este perfecto disco de transición llegará mediante un nuevo Lp que comenzarán a grabar en la major, Interscope, pero desde la que solo publicarán en 1998 el Ep Ice of Boston.

the dismemberment plan foto 3

Visto y no visto, The D-Plan volverá a las carreteras independientes, tras ser cortados entre una serie de bandas pertenecientes a esta filial de la Geffen, para grabar la obra por la que serán siempre recordados. Publicada a finales de 1999, Emergency & I les proporciona todo el merecido reconocimiento, como consecuencia de unas críticas entusiastas, que lo colocan como una de las obras clave de los años ’90. Infinito en formas, retorcido en pulso e impoluto en su exposición, Morrison, Easley, Caddell y Axelson parece que dan con la jam definitiva. Echando la vista hacia renovadores panorámicas en R&B; picando tanto del synth-pop, como imbuidos en remolinos de jazz palpitante, los instrumentos suenan más independientes que nunca, ampliando, hacia arriba y los lados, las esquinas de unas canciones en perpetuo crecimiento que, para esta ocasión, cuentan con la profundidad que les proporcionará una capa de teclados tremendamente sugerentes. Gamas de sonidos de todos los tonos, propulsados por un constante latido post-punk, Emergency & I también cuenta con el privilegio de contar con una colección de temas absorbente, ejemplificada en las enormes “A life full of possibilities”, “The city”, “You’re invited” y “What do you want me to say”, posiblemente los momentos más relevantes de toda su trayectoria. Paso de gigante, Emergency & I es una obra que irradia una turbadora belleza y que, junto al maravilloso Pony Express Record (Epic, 1994) de Shudder To Think enlazan el post-hardcore con una rama del pop más inquieto e interiorizado, que nos remite a bandas más actuales, como los interesantísimos Foals o Wild Beasts.

the dismemberment plan foto 2

Tras tremenda demostración, The Dismemberment Plan lo único que tenían que hacer era dejarse llevar por las sinergias positivas que desprendían Emergency & I.  Como resultado de éstas, llegará Change (DeSoto, 2001), un disco que poco tendrá que añadir a lo que ya nos  habían mostrado en su inabarcable anterior Lp. Menos inspirado, pero repleto de aciertos, la postrera obra en estudio del grupo no llega a los niveles de excelencia abrumadora de la anterior, pero no deja de ser otra obra sin el menor desperdicio, que redunda en el carácter intransferible del grupo. Fabuloso punto y seguido a su trayectoria, tras el interesante disco de remezclas A People’s History Of The The Dismemberment Plan (DeSoto, 2003), Morrison y los suyos desharán la banda, por lo menos, hasta 2012, año en el que han decidido revivir el grupo, tras diferentes aventuras, cada vez más alejadas de los patrones del post-hardcore, como Maritime o los trabajos de Morrison en solitario.

banner WIR