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Mika: Algodón de azúcar y chuches en Salamanca

Por David Sánchez 0

Mika

Mika, era la gran atracción de la 9º edición del FACYL que se celebra en Salamanca durante el mes de Junio en distintas partes de la ciudad del Tormes, y que cuenta con numerosas actividades (la mayoría gratuitas), ligadas al mundo de la música, literatura, nuevas tecnologías y arte.

La noche se abre con la formación vallisoletana ELe De eMe, primeros teloneros en salir a palestra. Aunque lo poco que escuché de ellos antes del concierto no invitaba al optimismo, lo cierto es que no sonaron nada mal e incluso se atrevieron con un cover del “Rolling In The Deep” de Adele (a originales les van a ganar, ja). Aunque el grupo a priori se presentaba como una mojabragas-band, terminó siendo más un pasable-band, de esos que en el 5º disco pegan un cambio que te deja con el culo roto y sube el nivel. Cuando hagan 4 más os mando un MMS y os comento qué tal.

Los siguientes teloneros fueron Klein, a quienes se les puede definir como un Jueves Universitario, algo así como unos Crystal Castles sin drogarse (garrafón) y unos Camela (bajona) para dar un resultado tan estridente como olvidable (resaca). Sin más.

Y llegamos a Mika. Se ve que los champiñones que el ejército de Telepizza traía a camerinos le repitieron bastante, porque el hijo del Líbano tardó media hora en salir al escenario, pero ahí estaba él, Mika, el único artista capaz de fundir en un solo ser el gaymusic de Village People, Pet Shop Boys, e incluso, los mismísimos OBK. Palabras mayores. Pero Mika no estaba solo, le acompañaba un ejército de músicos para llevar su música por la buena senda, la senda G.

Hay que decirle al señor M, que los dúos siguen estando de moda, Two Gallants, Black Keys, Fuck Buttons, DFA1979, Crystal Castles…. Y que no es necesario tener 6 bocas más que alimentar cuando puede hacerse un crossover con Nacho Cano, que le dispare bases picaronas y formar así el grupo más rosa que jamás haya existido. Pero como la vida es sueño, y el sueño no entiende de tiempos verbales, os presento el equipo de Mika para esta gira 2013. El Team Mika está compuesto por un batería cuya existencia desconocía hasta su aparición al final del concierto para despedirse, una especie de hechicera de las Bahamas en un hibrido entre batería eléctrica y bongos de Nigeria, poca broma, que con eso Carlos Jean te hace dos LPs y un EP de rarezas en media semana, eso sí no le han hecho todo el trabajo los inocentes del “PLAN $”. Sigamos con el repaso al “Dream Team”: Dos mozos del ferrocarril de Londres a los teclados y si la situación lo requería, instrumentos de cuerda o saxo, unido al ídolo Max, con su bajo y como no, su Akai de serie.

Si tener más teclados que Dead Can Dance no era suficiente, también contábamos en escena con una chica que parece salida del “Qué tiempo tan feliz” de María Teresa Campos. A parte de casi bailar y casi actuar, también casi canta. Sus morritos made in Instagram, sus bailes con menos latencia que los míos un domingo en un after y su carisma a bajo grado ya forman parte de mis recuerdos más tostados de un concierto en directo. Musa de Musas.

Pero vayamos al show. Tirando de Setlistfm me entero que ha clavado prácticamente el mismo repertorio que en el resto de la gira, por lo que el factor sorpresa se disipa. Arranca con “Elle Me Dit”, una canción, que si no fuese por la voz fémina de nuestro cantante, podría sonar a Rihanna o Nicki Minaj. Un buen arranque, bailable y con problemas de micro (apenas se oía la voz principal) que poco a poco se fueron subsanando. Rápido llegamos a “Relax” uno de los hits que pone caliente al público. Mika charla con los asistentes en un casi perfecto castellano, donde suelta cada coña que aparte de meter al público en el bolsillo, ya te hace reír más que 5 temporadas de “Camera Café”. Tampoco era difícil.

Seguimos intercalando temas de su último álbum y el Life in Cartoon Motion. “Blue eyes”, “Billie Brown” y “Rain” son los siguientes disparos, este último, el más certero. Avanzamos con “Popular Song” (Bah), “Big Girl” (aquí ya sube el nivel) y “Origin Of Love”, la pieza que abre su nuevo disco y da título al mismo, quizás demasiado empalagosa. Cerramos la primera parte del concierto con “Stardust” y “Underwater”, mi particular highlight del concierto y momento más emotivo. A parte de ser un picarón, este chico también sabe emocionar, y cuando se pone a su piano, no tiene nada que envidiar a los más grandes. Continuamos para bingo con “Lola”, “Love Me When Im Drunk” (bastante olvidables ambas), y sus temas del primer álbum “Happy Ending” o “Stuck In The Middle”. En una de estas, lanzaron unas pelotas verdes al público, un verde que ya podría ser de Greenpeace como de Caja Rural Soria, que para el caso, lo único que consiguieron fue que el público pasase de la canción y se dedicase a buscar ese pedazo de goma como quien busca unos vaqueros en las rebajas. No sé cómo el gobierno no ha puesto aún esta medida en las ruedas de prensa en lugar de recurrir a los caros LCDs.

Avanzamos hasta una buena recreación de “Step With Me”, “Life Your Life”, (también conocida por ser la canción que han hecho para San Miguel) con publicidad encubierta para la compañía cervecera, y ya para cerrar, sus hits “Grace Kelly” “Love Today” (gran intro con Mika encima del piano, y quizás mayor hit del libanés) y “We are Golden” donde el confeti voló para dar cierre el concierto.

Bueno casi, que aún quedaba el bis de “Lollipop” para cerrar un concierto con altibajos, grandes momentos con canciones de sus primeros trabajos y algún que otro destello del último, pero que a ratos pecó de ser machacón y donde la voz de Mika no brilló todo lo que puede brillar (no sabemos si a raíz de problemas vocales o técnicos).
La nota negativa se la lleva la asistencia, donde pudimos ver a distinguidos miembros entre la audiencia como el humorista Quequé o la guionista en ciernes y reciente ganadora al mejor documental tostado (Busker) Sara Riesco, pero con un registro de asistentes muy bajo, el multiusos quedó bastante vacío pese a ser ésta, una propuesta mainstream internacional de bastante tirón, lo que no hace más que acusar la falta de cultura en la “supuesta ciudad cultural y universitaria española por excelencia”.

Dar las gracias al FACYL y la junta de Castilla y León por intentar culturizarnos estos días y esperando con ganas la edición de 2014. Ya solo falta que os traigáis a Los Punsetes y lo bordáis. Los Planetas tampoco estarían mal.

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