banner WIR

Primavera Sound Barcelona y Oporto: Festivales opuestos que se complementan a la perfección

Por Angélica Mualim 0

Este año he asistido a ambas sedes del Primavera Sound, en Barcelona y en Oporto. El año pasado ya había estado en Oporto y me dejó una muy buena impresión comparado con el último Primavera Sound al que había asistido, en 2010. Aunque comparar dos festivales que se celebraron en años diferentes seguramente no tiene mucho sentido, este año la comparación tiene un mayor fundamento, tan sólo había una semana de diferencia entre ambas.

Comienzo por lo básico en un festival de música: el cartel. El Primavera Sound de Barcelona es el gran vencedor en este aspecto, ya que puede contratar a muchos más artistas que el festival portugués. Recordemos que en Barcelona hay conciertos durante toda la semana del festival, e incluyendo estos conciertos, las actuaciones en acústico dentro del recinto y los conciertos del Parc de la Ciutadella, han contado con más de 200 artistas en total. Mientras tanto, en Oporto han estado unos 50 artistas en los tres días del festival. El festival de Barcelona se puede permitir contratar a muchos más artistas de forma exclusiva, no sólo comparándolo con la edición portuguesa, sino con el resto de festivales de España. Entre los artistas que sólo han tocado en Barcelona este año se encontraban The Jesus and Mary Chain, Tame Impala, Hot Chip, Camera Obscura, The Knife (aunque los asistentes de Oporto se pueden considerar afortunados por no haber visto semejante esperpento) o Band of Horses (que al final cancelaron a última hora).

Ambiente Escenario Primavera The Breeders 01 Dani Canto
escenario Primavera en el PS13

Para la edición de 2014 se ha confirmado para ambos festivales la actuación de Neutral Milk Hotel. El resto del cartel de Barcelona se sabrá en enero del año que viene, y el de Oporto probablemente unos días después. Si queréis comprar los abonos anticipadamente y a buen precio, desgraciadamente va a tener que ser antes de que anuncien el cartel completo. Barcelona es la opción más segura en cuanto a número de grupos, aunque eso no significa que podamos ver un mayor número de conciertos. Ya sabemos lo que pasa cuando sacan los horarios y nos ponemos a mirar los solapes.

Si os fijáis exclusivamente en el factor económico, los precios de los abonos son un buen indicador del nivel adquisitivo necesario para asistir a cada festival. Para la edición de 2013, el Primavera Sound de Barcelona sacó una primera tanda de abonos llamados “anti-IVA”, al precio de 130 euros. Los primeros abonos para Oporto en cambio costaban 65 euros… y se agotaron en un día. Luego volvieron a salir al precio de 80 euros, cuando los de Barcelona ya costaban 145. No sólo los abonos son considerablemente más baratos en Oporto, como detallaré más adelante. Ahora mismo se han agotado las dos primeras tandas de abonos a precio reducido para el Primavera Sound 2014, y ya se han anunciado los tramos de subida de precio de aquí hasta que se celebre el festival.  En cambio para Oporto aún no se saben precios, aunque Gabi Ruiz afirmó por Twitter que saldrían el 17 de junio, sin abonos VIP y sin posibilidad de abonos combinados de momento.  Aunque para 2014 no hubiese la posibilidad de comprar un abono combinado para ambos festivales, tampoco supondría una gran pérdida, ya que el ahorro entre comprar este abono y comprarlos por separado era de tan sólo 10 euros.

el pequeño escenario Vice del PS13 a tope (por Xarlene)
el pequeño escenario Vice del PS13 a tope (por Xarlene)

Como se puede deducir del número de artistas en un cartel y en otro, los recintos no tienen nada que ver entre sí. El Parc del Fórum cuenta con 11 escenarios, los dos principales de este año, Primavera y Heineken, se encontraban en extremos opuestos del recinto, obligando al público a elegir una zona del festival por la que moverse, ya que desplazarse de una punta del recinto a otra más de un par de veces resultaba bastante agotador. Esto evitaba que se formaran grandes aglomeraciones durante los conciertos principales, pero no consiguió impedir que se masificaran ciertas zonas del recinto, lo cuál se pudo ver sobre todo el viernes después del concierto de Blur, cuando cerró el escenario Heineken y todo el público se desplazó a la vez hacia la otra mitad del recinto. La concentración de gente que se formó llegó a niveles más que agobiantes, ya que los caminos que recorren el recinto son bastante estrechos y hubo momentos en los que era imposible moverse.

El recinto de Parque da Cidade en cambio cuenta sólo con 4 escenarios, a muy poca distancia unos de otros. Los dos escenarios principales, Super Bock y Optimus, están justamente uno al lado del otro, y a los otros dos se llega como mucho en 5 minutos si hay algo de gente. Parque da Cidade se extiende mucho más allá del recinto reservado para el festival, de hecho es el mayor parque urbano de Portugal, pero no se puede utilizar la totalidad de su espacio para el festival al ser un parque público. La gran ventaja de los dos escenarios principales es que se encuentran al pie de una colina, así que los conciertos se pueden ver perfectamente a lo lejos, basta con subir un poco la cuesta. Desde luego, en cuestión de comodidad gana la edición portuguesa. Ir de un escenario a otro parecía un agradable paseo por el campo. Ni siquiera las numerosas cuestas del recinto lograban disminuir esta sensación. El gran inconveniente del recinto este año ha sido el solape de sonidos entre conciertos, que ya ocurrió un par de veces el año pasado, pero este año se notó mucho más e incluso llegaba a ser molesto. Se oía a OM durante Neko Case, a Local Natives en Daniel Johnston, a Shellac en Grizzly Bear… A no ser que amplíen el recinto, este problema va a seguir existiendo.

ambiente del escenario Heineken en el PS13 (por Xarlene)
ambiente del escenario Heineken en el PS13 (por Xarlene)

En cuanto a limpieza general del recinto, Oporto también lleva ventaja. Los que asistimos al festival de Barcelona vimos como a última hora era prácticamente imposible pisar alguna esquina del recinto sin encontrarse con algún vaso de plástico tirado, lo cual hasta llegaba a ser molesto a la hora de moverse. En cambio en Oporto contaban con un gran número de voluntarios que se dedicaban a limpiar el recinto y a recoger vasos, incluso durante conciertos, para asegurarse de que el recinto se encontrase en buenas condiciones. En todo el recinto había numerosos carteles que nos pedían que mantuviésemos limpio el parque, y hasta había contenedores para reciclar.

Si a estas alturas Oporto parece un sueño, lo es más a la hora de ver los precios de la bebida. En Barcelona hubo muchas quejas por el precio de la cerveza, ya que parecía que allí describían una cerveza “grande” usando el mismo baremo que Antena 3 al describir un “peliculón”. 5 euros una cerveza que era poco más grande que una caña. De las cervezas pequeñas de 3,50 mejor ni hablemos. Ah, y el litro de cerveza a 11 euros, toda una ganga. En Oporto en cambio la cerveza de medio litro valía 3,50, mismo precio para el medio litro de sangría o de sidra. El ahorro que supone beber en un festival o en otro es sustancial, lo cual puede atraer a mucho público nuevo.

Pero no todo es perfecto en Oporto. Tengo que hacer especial énfasis en el tema de los baños, ya que la diferencia entre festivales es abismal. En Barcelona había amplias zonas de baños portátiles cerca de todos los escenarios, que incluso contaban con papel higiénico a altas horas de la madrugada. Creo que es la primera vez que veo en un festival que el papel no se acaba a las pocas horas de empezar, así que pueden contar con mi agradecimiento y especialmente el de todo el público femenino. En Oporto fue todo lo contrario. Si el año pasado ya había pocos baños, en esta edición han conseguido incluso reducir ese número. Ninguno de los dos escenarios principales tenía baños cerca, en todo el festival creo que vi dos zonas con muy pocos baños portátiles y siempre había colas enormes, como era de esperar. De hecho, sustituyeron parte de los baños que había el año pasado con más barras, y el resultado de elevar el número de barras y disminuir el de baños no es muy difícil de prever. Muchos asistentes optaron por utilizar los matorrales del recinto como sustituto, lo cual no hace mucho a favor de conservar el parque. Sigue existiendo la zona de baños de cerámica del año pasado justo después de la zona de comida, pero este año no estaban tan limpios y las colas eran mucho mayores. No me explico cómo un evento con tantos asistentes (unas 75.000 personas a lo largo de los tres días, según las cifras oficiales) no considera los baños una cuestión de primera necesidad. A ver si para el año que viene ponen menos barras de caipirinhas y más baños, por favor.

El nuevo espacio del ATP en el PS13 (por Xarlene)
El nuevo espacio del ATP en el PS13 (por Xarlene)

Tras leer estas comparaciones, ya podéis deducir que me decanto por el festival portugués, y así se siente toda la gente que conozco que ha asistido a él. Sin embargo, hace unos días Gabi Ruiz comentaba esto sobre el festival (no puedo poner el enlace original del comentario, ya que se ha borrado esta sección del foro oficial, por error, dicen):

Ahora venía a deciros que el festival mola mil, que somos todos muy felices, pero que el primer año se palmó pasta y éste hemos cubierto por los pelos… Que los festivales de este tamaño molan mucho, pero que suelen durar dos telediarios. Algo más de gente deberá entrar para poder seguir con la franquicia portuguesa, o eso o subimos los precios, cosa imposible estando en Portugal. Es lo de siempre, qué os voy yo a contar a vosotros. Es más, os puedo decir que sin la cantidad de gente que va a Barcelona y sin las relativas modestias que os pueden ocasionar, el OPS no existiría…. Así que cuando habléis de todas esas ventajas en Portugal, pensad que se las debemos a Barcelona y que una cosa es inimaginable sin la otra. Lo ideal, que para eso lo pusimos en marcha, es tener dos festivales top, cada uno con su personalidad y totalmente complementarios. Lo ideal, repito es ir a los dos, por eso no quisimos un twin.

Con este comentario nos queda claro que las ventajas de Oporto tienen un coste, y que el festival hasta ahora se ha podido llevar a cabo gracias a los beneficios obtenidos en Barcelona. Si ya este año se ha notado un incremento en el número de asistentes al festival de Oporto, seguramente el año que viene se acercará mucho más público gracias al boca a boca. Si bien es cierto que yo prefiero el festival portugués, coincido en que lo ideal es ir a los dos para poder vivir una experiencia completa, que espero poder repetir el año que viene.

(No es que no hayamos querido poner fotografías de este año del Optimus Primavera Sound, pero en la web del festival aún no están disponibles)

banner WIR