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Aurora: la luz del nuevo amanecer

Por Jose A. Rueda 0

Aurora significa muchas cosas. Los primeros rayos de sol de la mañana conforman la aurora. En retórica, la aurora representa el principio, el nacimiento de algo nuevo. En Granada, Aurora es un cuarteto integrado por los hermanos Bolívar (Javi y Julio), Ignacio Buhígas y Jose Alberto Solana. Una banda que encarna el espíritu de la nueva generación y advierte el inicio del cambio. Tanto en lo musical como en lo actitudinal. Tanto en Granada como en el resto del país.

Formados en 2008, Aurora autoeditaron dos EPs, Astromelia y Vértigo, que les sirvieron (sobretodo el último) para coronarse vencedores del certamen Emergentes de Granada, y finalistas de unos cuantos más (Desencaja, Proyecto Demo y Contempopránea). Tras su paso por Monkey Week, el todopoderoso Primavera Sound les echó el ojo y los incluyó en el cartel del año pasado. Pero lo mejor estaba aún por llegar.

En verano de 2012 se encerraron con Banin Fraile en Producciones Peligrosas (Granada) para crear, en enero de este año, Géminis, un brillante debut en largo que ha sido editado por Pias. Además, han fichado por Lola Bourne, agencia de artistas que los ha colocado en el mismo escenario de Delorentos en más de una ocasión. La última, en el festival Pulpop de Roquetas de Mar (Almería). En la rueda de prensa de este evento les robamos las respuestas que han parido la entrevista que estás leyendo. Aurora venían de tocar en el festival malagueño Ojeando y estaban “cagados de miedo” (como reconocía el vocalista Javi) ante la inminente cita en La Riviera de Madrid, donde telonearon el 13 de julio a Tame Impala.

Aurora_Geminis_2
Aurora

Nuestra primera inquietud, saber la acepción de “aurora” que les inspiró para bautizarse así. “Tenemos varias versiones”, reconoce el baterista Jose Alberto. Se miran entre ellos y deciden qué teoría contar. Javi se decanta por una: “Nos gustaba Aurora porque significa muchas cosas. Además, Ignacio descubrió que la primera discográfica que editó a Galaxie 500 fue Aurora”. Ignacio (el bajista) lo confirma: Tugboat se editó por primera vez en Aurora Records. Al final es algo que, sin querer, nos ha influido. Había algo ahí que nos decía que nos llamáramos Aurora”. En efecto, Galaxie 500 es una de las referencias que se adivinan entre los recovecos de Géminis, así como el lado más espacial de Sonic Youth, o los experimentos de Flaming Lips. Si a esta pléyade anglosajona de finales de los ochenta, que tanto influyó en el indie noventero español, le sumamos el hecho de haber sido producidos por Banin Planetas, la pregunta cae por su propio peso. ¿Cuánto de Los Planetas hay en Aurora? A Javi le cansa la comparación: “Porque nos ha producido alguien de Los Planetas, ya somos como Los Planetas. Y por ser de Granada, somos “los nuevos Planetas”. Si fuéramos de no sé dónde, de Elche por ejemplo, no lo dirían. Y eso a veces te alinea. Te sitúa en un estilo que no tienes porqué hacer”. Más que Los Planetas, lo que encajona a Aurora es la matrícula granadina. Julio (guitarra y coros) lo lamenta: “Te encasilla un poco. El ser de Granada te relaciona con un sonido determinado”. Sin embargo, se antoja obligado hablar del cenáculo independiente granadino. A alguien de la sala se le ocurre preguntar por Lori Meyers. Julio es escueto: “Es un grupo con el que compartimos cosas. Pero no es un grupo en el que nos fijemos especialmente”. Ignacio asume lo inevitable de respirar el aire de la ciudad donde viven, pero el mimetismo no va con ellos: “Qué duda cabe que todo lo que se hace en Granada alimenta la música que hacemos nosotros. Pero creo que nos diferenciamos de los demás. Al menos intentamos romper con ello, no tener en cuenta lo que han hecho otros grupos y aportar algo nuevo”. Los rostros les cambian cuando mencionamos a sus compadres Pájaro Jack y Brío Afín, los nuevos retoños del indie granadino junto con Aurora. (Ignacio) “¡No podemos ser objetivos!. Con esos grupos que has dicho, no somos objetivos porque son amigos”. (Jose Alberto) “¡Todo el mundo debería tener un disco de esa gente! Con eso te lo decimos todo”. Lo que se deduce aquí es que el secreto del poderío musical granadino radica en la comunión entre artistas. Allí se cumple el tópico de “la unión hace la fuerza”. (Julio) “Existe una sensación de arrope. Los grupos intentan mirar los unos por los otros y crear una escena. Tenemos la suerte de ser de Granada y habernos visto así acogidos. Quizás en otras ciudades no ocurra lo mismo”.

Aurora por Himar Perez Mingarro
Aurora por Himar Perez Mingarro

En lo que llevamos de año, Aurora han presentado Géminis en distintos espacios, desde salas -Siroco de Madrid, Planta Baja de Granada, Farándula de Algeciras- hasta festivales -Ojeando, Nocturama, Low Cost-. Otro colega en la rueda de prensa echa mano de pregunta genérica: ¿salas o festivales?. (Julio) “Son dos actitudes distintas de hacer las canciones. Frente a 1500 personas que había en Ojén (n. del a.: festival Ojeando) no tienes la misma actitud que cuando tocas en una sala. Son conciertos distintos. Pero bueno, estamos viviendo las dos cosas todavía. Yo no tengo favoritos. Cada uno te aporta sus cosas”. Javi, por su parte, elige. Pero lo hace por eliminación: “A mí me gustan más los festivales. Siento decirlo, pero en general en España las salas están en condiciones pésimas. Por ahora lo hemos pasado mejor en festivales. Quizá también porque nuestro rollo pega más en un espacio abierto”.

Aurora se fundaron en 2008, el año del crac financiero. En estos cinco años, su recorrido no ha debido ser fácil. Javi reconoce que “Hemos tenido suerte y más o menos estamos teniendo conciertos, pero para mucha gente es supercomplicado”. Sopla un aire enrarecido para la música. En general, para la cultura. La crisis no es económica, sino moral. Un nuevo pensamiento ha de florecer entre la árida creatividad de la sociedad contemporánea. Como jóvenes, Aurora significan, una vez más, el nuevo amanecer. Aunque la mañana se presente fría y gris. (Javi) “No voy a hablar de cuestiones económicas, porque no tengo ni idea. Pero sí es verdad que el IVA al 21% es una locura. O lo bajas o ahora mismo no se puede. No es viable”. Su hermano Julio, en cambio, se erige como la voz esperanzadora: “Hay una lectura positiva de esto y es que muchos festivales no se pueden permitir pagar a los grupos grandes extranjeros y tienen que recurrir a españoles. Por verle el lado positivo, sí que nos está ayudando de alguna manera. Se está viendo que los grupos españoles tienen más hueco en los carteles”. Pero el problema hay que buscarlo más al fondo. Jose Alberto escarba hasta la raíz: “En realidad España tiene que cambiar un poco el chip y apostar por la cultura, ya no solo por la música”. Y Julio concluye: “España tiene poca tradición cultural. Tenemos una democracia más o menos joven y países como Francia, Inglaterra o EE.UU. nos llevan un montón de años de ventaja. De los errores que probablemente cometieron anteriormente, nosotros estamos pasando por ellos ahora. Supongo que dentro de unos años nos daremos cuenta del peso que tiene la cultura en la sociedad y rectificaremos. Mientras tanto, estamos viviendo con ese aprendizaje”.

Palabras esperanzadoras que brillan como luces en el horizonte. Señales inequívocas de un nuevo amanecer. Vislumbres de luz. De la luz de la Aurora.

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