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Desnudando a Marina Gallardo

Por Laura Ávila 0

La gaditana Marina Gallardo es sin duda una de las artistas más personales de Andalucía. Siempre al margen del “boom” de voces femeninas a medio camino entre el folk y el pop como es el caso de Russian Red o Anni B Sweet por buscar un ejemplo en la tierra, con This is the Sound, su tercer álbum, ha llegado a su madurez, y no lo decimos nosotros si no que ella misma lo reconoce. Un álbum más trabajado y rico en sonoridades que destripará esta noche en el sevillano ciclo Nocturama junto Ainara LeGardon, otro de los pesos pesados femeninos de la escena independiente. Una noche que promete un mar de sensaciones y que ha servido de excusa para volver a hablar con esta artista cercana y cariñosa. Con ustedes, Marina Gallardo:

Vuelves a actuar ante el público sevillano, el año pasado estuviste en Territorios, ¿cómo ha evolucionado Marina del año pasado a éste?. ¿Qué nos traes al Nocturama de este año?

Para mí Territorios fue un antes y un después. Sufrí un cambio radical en mi vida y fue uno de los días más felices que recuerdo. Aparte de lo personal, hay cambios en lo musical. Durante ese tiempo la formación ha cambiado un poco y he estado componiendo. Presentaremos algunas canciones nuevas y también rescataré algunas canciones de discos anteriores.

Tanto Ainara LeGardon como tú seréis teloneras la una de la otra encima del escenario, ¿con quién más te gustaría compartir escenario en un futuro?

Puestos a elegir, ¡Kurt Vile!

Actualmente resides en Sevilla, pero también has vivido en Madrid. ¿Tienes planes de futuro para volver a cambiar de residencia? ¿en qué parte del mundo te gustaría posar tus alas esta vez?

De momento llevo un par de años en Mairena del Aljarafe y me siento bien aquí. Me encantaría irme a vivir un tiempo a Londres, pero entre la música y el trabajo es un poco complicado. Mi banda está aquí, y para mí es esencial estar junto a ellos.

Marina Gallardo This is the sound¿Qué tiene This is the sound que no tengan los otros 2 discos anteriores?. ¿Cómo te define este nuevo disco? ¿Has encontrado ese sonido/lenguaje propio que andabas buscando?

Ha costado su tiempo, pero lo encontré. Este disco se diferencia bastante de mis dos anteriores trabajos. Es un disco con mucha más fuerza y vitalidad, está muy trabajado con la banda, sin prisas y con dedicación. La producción también es mucho más rica. Tras el segundo disco, que es muy desnudo y bastante acústico, tenía ganas de hacer todo lo contrario.

En este tercer disco has trabajado con Rául Pérez que también ha producido con los Pony Bravo, ¿cómo ha sido trabajar con él? ¿Qué tiene Raúl para que tantos artistas queráis trabajar con él? ¿Alguna anécdota que se pueda contar?

Raúl es un gran productor y un gran amigo. Con él tengo un vínculo muy especial, pues en 2008 estuvo acompañándome en los directos, me ayudó mucho y nos hicimos muy buenos amigos. Me pareció idóneo para este disco, porque ambos compartimos gustos similares en cuanto a producción y sonido. Aparte se sabía ya más o menos las canciones, pues nos acompañaba como técnico de sonido. Todo indicaba que él era la persona idónea. Aparte del talento genial que tiene como productor, es una persona que te hace sentir que estás en tu casa y sabe cómo tratarte para que des lo mejor de ti. A mí me hacía sentir increíblemente segura.

Con el nuevo álbum transmites una gran madurez y una sensibilidad a flor de piel, para empezar con el título del álbum que muestra seguridad y confianza en tu proyecto, ¿es así cómo lo sientes? ¿Cuánto hay de cierto en esto? ¿Qué canción te define de manera más completa?

Muchas gracias. Efectivamente me siento más segura que nunca. Tenía ganas de expresar todo eso en este disco. Sobre todo, mostrarme cómo soy en realidad, muy pasional en mi forma de sentir la música. ¡La última pregunta es difícil de responder! Siento que me definen todas. Aunque canciones como “The War Inside” o “Going To Die” me llevan a un estado emocional muy especial cuando las toco, pues entro como en una especie de trance. Hay otra canción nueva, que se llama “Bright Lights”, donde ahora siento que soy más yo, la estoy tocando en los conciertos.

por Ignacio Sánchez
por Ignacio Sánchez

Influencias musicales tendrás muchísimas, ¿de qué estilos te estas empapando últimamente? ¿Qué cantantes han sido siempre una fuente de inspiración para ti?

John Lennon quizás sea mi compositor favorito de todos los tiempos. John Fahey también fue para mí un gran maestro, empecé a tocar motivada por su música y me enseñó a tocar la guitarra. Lo considero un compositor muy experimental, a pesar de que su instrumento de cabecera sea la guitarra. Eso sí, a día de hoy, mi cartera de posibles influencias es gigante. Me encanta empaparme de música distinta y descubrir cosas constantemente. De cara a la producción de “This is the sound”, las referencias fueron básicamente los discos de King Tubby, Can, Serge Gainsbourg, John Lennon y John Cale. También usamos referencias de hip-hop para el sonido de ciertas baterías, como en “The War Inside”.
Y ahora, estoy escuchando cosas como Gary Numan, Talking Heads y mucho rocksteady.

Los títulos de tus discos son significativos, una evolución exponencial podría decirse, han desaparecido aquellos monstruos de los que huías del disco anterior? ¿Por qué titularlos así y no de otro modo?

Bueno, para mí el título debe intentar describir lo contenido. En este caso, se trata de una frase de “Going To Die”, tema que considero clave en el disco, y por otro lado hace constar un cambio y una mirada profunda hacia el sonido.

Tus discos siempre están llenos de corrientes subterráneas, dando gran importancia a las texturas y la utilización de instrumentos atípicos, ¿alguno en especial con el que quisieras experimentar en la creación de nuevos sonidos y para posteriores discos?

Mmm… Estoy investigando bastante la electrónica. Es un mundo complicado porque es algo así como tener el infinito en tus manos, hay millones de posibilidades para crear, por lo que hay que echar mucho tiempo. También estoy experimentando mucho con sintetizadores y teclados. Eso sí, si por mí fuese… me compraría un drum steel, un gong, un qanún, un taurus moog, un armonio…

El haber estudiado filosofía ¿cómo influyó en la creación de tus letras y sonidos, alguna fuente de inspiración filosófica con la que te sientas identificada o te haya ver el mundo desde otra perspectiva? ¿Lo reflejas en tus canciones también?

Bueno, empecé a estudiar filosofía porque ya tenía ciertas inquietudes en mi cabecita. Lejos de responderme a esas cuestiones, más bien acabé por preguntarme más cosas aún. Quizás veo más influencia en los anteriores trabajos que en este último. En canciones como “New Worlds” o “Tired Man” es donde creo que puede percibirse bien ese aspecto. Con respecto a las doctrinas a las que me siento más afín, al final he acabado más entregada al pensamiento oriental que al occidental. Incluso diría que el occidental me repugna bastante, pues se ha centrado más en la razón. Lo único que se salva es el surrealismo, y precisamente porque trata de escapar de eso. Ahora bien, el pensamiento oriental me ha abierto una realidad increíble. Sería bastante largo de explicar por aquí, pero para otra ocasión estaré encantada de compartirlo.

Ya te has movido por grandes festivales nacionales, ¿cómo se siente uno al actuar ante tantos espectadores? ¿Te sientes más cómoda en escenarios más pequeños?

Me siento cómoda cuando se conecta con el público. Eso da igual donde pase, sea escenario grande o chico. Hasta el momento, el concierto que más he disfrutado ha sido el de La Faena (Madrid), el público fue increíble y yo acabé con una sonrisa de oreja a oreja. El de Territorios también lo disfruté mucho, fui muy feliz.

Es más que obvio que eres una amante de la música, pero en qué otras artes encuentras inspiración a la hora de componer y cantar.

Pues en todo: cine, arte, literatura… “The Swimmer”, por ejemplo, está inspirada en la película homónima de Burt Lancaster. No os la cuento porque os destrozaría el final, pero os la recomiendo. Está basada en un relato de John Cheever.

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