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Prometedores Swim Deep

Por David Sánchez 0

La mayoría conocimos a Swim Deep a raíz de ser una de las primeras confirmaciones para la pasada edición del festival internacional de Benicasim. En ese punto, el cuarteto contaba con un sencillo de dos canciones, donde destacaba la maravillosa “Honey”. A principios de 2013 nos llegan sus otros dos pelotazos, “The Sea” y “King City” y automáticamente pasan a ser uno de los Hypes de la NME junto con Palma Violets o Peace para este 2013.

Y por fin, en pleno Agosto y tras una gran actuación en Benicasim nos llega su primer LP,  Where the Heaven are We. Y puede que el haber sondeado el mercado con cuentagotas les esté pasando factura, porque una vez se realiza la primera escucha del álbum, uno no puede negar que el parné, lo jugoso del disco y en definitiva, las expectativa creada, ya se conocía en los adelantos, y lo han macerado con un puñado de temas insustanciales.

Avanzamos por  la breve intro del disco, y nos encontramos con Francisco, un tema alegre donde unos punteos más british que el fish & chips albergan una ilusión post 80s. Unos Jesus Mary and Mary Chain pero con algodón de azúcar. Como primer contacto, no está nada mal.

Y aquí quizás viene el mayor problema del álbum. La siguiente canción, la ya citada King City, a la que sigue Honey. El impacto de estos temas habría sido mucho mayor de haberse presentado por primera vez en el disco, pero a estas alturas, tenemos el culo pelado de escucharlos. El primero, es una canción 100×100 teen en la que los Belmonte están colados por una tal Jenny que pasa de ellos. Un tema que pese a ser bailable y divertido esconde cierta tristeza, y la mezcla le da un toque especial.

Qué decir de Honey, quizás la canción más auténtica del disco. Servidor se quedó prendado de ella allá por finales de Diciembre, hasta el punto de comprarla por Itunes.  Una canción que suena atemporal, que podría haber sido compuesta a lo largo de los últimos 30 años y daría el pego. Suena a clásico y tiene 6 meses.  Don’t Just Dream In Your Sleep It’s Just Lazy.

Colour Your Ways ya supone un bajón de calidad bastante considerable, una canción muy olvidable que ni se molestan en tocar en directo. Por algo será.

Make My Sun Shine podría pasar (al menos en su inicio) por una nueva canción de The Cure, mezclada con los típicos giros de voz de Oasis. Bastante Bluff y ya van dos seguidas así.

The Sea nos alegra un poco el camino que había empezado más que bien. Con unos acordes que parecen bailar con The Funeral de Band of Horses, la cosa no puede ir mal. Consigue sacar ese sonido que, pese a estar fuertemente influenciado por décadas de música de su país, suena nuevo, alegre y con identidad propia.

Red Lips I Know es un poco más de lo mismo, una mezcla de Stone Roses sazonada con Oasis, se puede criticar en este caso, más la falta de originalidad que la de calidad, porque la canción cumple, pero no pasa de ser un relleno. Soul Trippin y She Changes The corren la misma suerte y no merecen ni mención individual.

Se sale del camino Stray, brevemente, más pausada y plana. Más oscura, pero que no llega a despuntar en ningún momento, aunque deja una luz abierta hacia por donde la banda podría encontrar su camino.

Habrá que vigilar de cerca a estos chicos porque

. Veremos si son capaces de seguir su línea más original y no caer en las sombras que varias bandas británicas han seguido en la que su música llega a ser autoparodica. Yo personalmente, creo que en este caso, hay futuro.

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