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La luz de la gravedad

Por David Sánchez 0

La jornada número 4 del festival de San Sebastián se resume fácilmente: Han estrenado Gravity y alguna peli más. Punto.

Oktober/November (Sección Oficial)

Oktober/NovemberMadrugón para meterme este telefilm de Antena 3 entre pecho y espalda. Maldita la hora. Las actuaciones son flojas, va de profunda pero en el fondo te está contando las cosas de una forma superficial, sin ritmo, sin salsa, y encima, sin haber desayunado.

La historia nos cuenta como una actriz de segunda vuelva a su pueblo donde pasa el tiempo con su hermana, el marido de ésta y su padre. Esta excusa es el pretexto para ahondar en la relación de los tres, pero solo nos sirve para ver bonitos planos de un paisaje indoeuropeo, y unos amagos en los que ves que hay algo en la peli, que hay esperanza, pero que rápidamente se desvanece con conversaciones extremadamente largas y vacías, planos sin sentido y en definitiva, una historia mal contada y que encima intenta ir de introspectiva. Nota: 3/10

Gravity (Perlas)

gravityLa vida en el espacio es imposible. Con este mensaje arranca Gravity, justo antes de meternos en la piel de Ryan y Matt, unos astronautas que durante una rutina de mantenimiento de su nave sufren un accidente en el que acaban deambulando por el espacio.

Pero no amigos, Gravity no es solo una película de ciencia ficción, un viaje por el hiperespacio o la excusa para ver a George Clooney contando anécdotas. Gravity es mucho más, es la vuelta de tuerca que necesitaba el género, es la consagración de la mezcla historias humanas + SciFi, es historia viva del cine y obra maestra instantánea.

Dejando al lado el descomunal aspecto visual donde probablemente nunca se ha visto algo tan real e intenso (y en 3D), lo que hace especial a la nueva película de Cuarón, es su guion. Porque toda la película esconde una metáfora, un subtexto implícito, cada escena a partir de la mitad de la película es simbolismo, es elegancia. En el espacio no hay sonido, las palabras a veces son innecesarias. Gravity es poética hasta decir basta, conmovedora, una historia humana, de superación, de pérdida y luto, de aceptación hacia uno mismo, donde la desprestigiada Sandra Bullock hace callar bocas (la mía la primera) con una inmensa actuación a nivel interpretativo, y mastodóntica a nivel coreográfico.

La banda sonora es perfecta, sin llegar a saturar con la épica repetitiva de genios como Zimmer, el señor Steven Price compone con el alma, aparece cuando le necesitas, no satura y es directo, del tímpano al corazón. Y qué decir de la dirección, desde el primer plano secuencia de 20 minutos (uno de los mayores milagros del cine) hasta la hora y 33 minutos que dura el film, Cuarón maneja el ritmo, la tensión, la intriga y la expectación como solo los grandes pueden hacerlo.

En definitiva, y sin extenderme más de lo necesario, porque se podrían escribir hojas y hojas sobre esta película, Gravity es la película del año, y problablemente, parafraseando a James Cameron, la mejor película de ciencia ficción que haya visto jamás. Una experiencia irrepetible, lágrimas en un puño y el viaje al espacio para hablar de la vida. Sensacional. No os lo perdáis. Nota: 11/10

Pensé que iba a haber fiesta (Horizontes Latinos)

pense que iba a haber fiestaYa me podían poner la flor innata del festival, que después del viaje de Cuarón a mí ya me daba igual todo. Cuando entré a ver lo nuevo de Victoria Galardi me arrepentí, pero pensándolo bajo una retrospectiva positiva, me alegro.

Y me alegro, porque Pensé que iba a haber fiesta es marujeo puro. Es una película más que olvidable donde solo se salva una de las perlas de nuestro cine nacional, Elena Anaya. Pensé que iba a haber fiesta nos cuenta la historia de cómo Ana, íntima amiga de Lucía, empieza a salir con Ricky, ex marido de Lucía y padre de Abigail, la hija que tiene con Lucía. Sí, lo sé, no hace falta que digamos nada, yo lo pienso, vosotros lo pensáis y San Sebastián lo siente.

Bajo esta casposa premisa no se esconde nada. No hay diálogos brillantes o estimulantes, no hay conflictos internos y el externo es deleznable. El humor brilla por su ausencia y cuando aparece, deja a Pablo Motos como el Ricky Gervais español, para que os hagáis a la idea. Para colmo, la dicción de algunos personajes hace necesaria la lectura de subtítulos en inglés. En fin, no me extiendo más porque no se lo merece, una película muy olvidable pero que me sirvió para seguir dándole vueltas a lo alucinante que había sido Gravity. Nota: 3/10

Wolf (Nuevos directores)

WolfY cerramos con una de las sensaciones del festival, la película de Grand Theft Auto. Bueno no, miento, esto es Wolf, la película del holandés Jim Tahiuttu, director novel y que parece haberse metido al público en el bolsillo con este largometraje. Y no es de extrañar el revuelo levantado por parte de los que hemos visto esta película, porque en esta ópera prima se ve un poco de Scorsesse y otro poco de Avildsen y eso siempre está bien, ¿no?

Wolf nos cuenta la historia de unos inmigrantes turcos en Holanda que viven a base de chanchullos y delincuencia. Rodada en un precioso blanco y negro y con grandes interpretaciones donde destaca su protagonista Marwan Kenzari, un duro boxeador que involucra en crimines mayores y más peligrosos.

Wolf es cruda, violenta y dura, cine de acción rodado a la perfección. Aunque digámoslo todo, puede resultar un poco larga (2 horas), y con media hora menos de metraje, el impacto habría sido mayor, pero lo cierto es que el resultado final convence y provoca. Jim Tahiuttu, apunten su nombre con vistas al futuro. Nota: 7/10

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