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Aniversarios olvidados (I): discos que cumplen 10 años

Por Jose A. Rueda 0

Dos mil trece ha sido el año de los aniversarios. Es evidente que en todos los calendarios hay cumpleaños, pero la tendendia a las reediciones y a las reinterpretaciones en directo de discos (más o menos) importantes se ha venido incrementando en los últimos tiempos hasta el punto de llegar a la saturación.

Lo dicho. Dos mil trece ha sido el año de los aniversarios y todos han querido sumarse a la fiesta. The Breeders, imparables con los veinte años de Last Splash. The Postal Service reunidos con la excusa de un nuevo disco que no llega, pero con otro (Give Up) que cumple una década. Otros diez años tiene Transatlanticism de la otra banda de Ben Gibbard, Death Cab For Cutie, que ya prepara la reedición. Los Planetas, de cumpleaños total con dos repasos en directo de Una Semana en el Motor de un Autobús y un rescate del mismo en ediciones especiales en vinilo y CD. En el plano estatal, también destacan las repescas de El Escarabajo Más Grande de Europa de El Niño Gusano y Un Soplo en el Corazón de Family, esta última con un inesperado sold-out.

De alguna u otra manera, también se han celebrado los diez años de Cajas de Música Difíciles de Parar, el colosal trabajo de Nacho Vegas, al haber sido explicado y contextualizado en las páginas del libro escrito por Carlos Prieto. Pixies, que llegaron a homenajear en 2011 el insípido Trompe le Monde por su vigésimo cumpleaños, se han olvidado de las 25 primaveras de Surfer Rosa, pero sin embargo han vuelto a grabar material más de dos décadas después.

También han reeditado discos R.E.M., Nirvana, Public Image Ltd… y hasta Bob Marley, que celebra los 35 años de su éxito comercial Kaya, olvidándose de los 40 del mucho más relevante Catch a Fire.

El presente reportaje inaugura una serie de 9 artículos en los que se repasarán entre tres y seis discos que durante 2013 han cumplido años y que, sin embargo, han sido ignorados por la industria musical. Inclúyase en el término “industria musical” tanto a las voraces compañías discográficas dispuestas a rascar los bolsillos de los melómanos para que consuman sus reediciones en formato “deluxe”; como a los festivales que, como Primavera Sound, no les ha temblado el pulso al mostrar un suculento cheque a bandas que, bien habían dejado de tocar, o bien estaban poco dispuestas a reinterpretar las canciones de un disco que lanzaron hace quince, veinte o veinticinco años. En esta primera entrega presentamos 5 discos que nacieron en 2003.

torta_de_cumpleanos_de_10_anosDISCOS DE 2003. DISCOS QUE CUMPLEN DIEZ AÑOS.

 

chicks_on_speed_99centsChicks on speed
99 Cents

Con esa constante sensación de que todo está inventado, a principios de 2000 irrumpía el revival de las riot grrrl (que se sumó al post-punk de Franz Ferdinand o al rock-blues añejo de The White Stripes). A lo mejor la carga de feminismo era demasiado ligera o la estética punk peligrosamente glamurosa. Tal vez solo eran unas niñatas provocadoras y provocativas, disfrazadas de Barbie y adoptando una cansina pose posmoderna (joder, viven en Berlín, ¿qué esperábamos?). Pero Chicks On Speed fueron más allá en 99 Cents. Lo suyo era provocación, sí, pero de la necesaria. Aportaron frescura al electro-clash, vacilaron al indie-rock (“We don’t play guitars”) y no olvidaron la sátira política anticapitalista. Punk, amigos. Punk del siglo 21.

La_Buena_Vida-AlbumLa Buena Vida
Álbum

Cualquier homenaje a La Buena Vida es poco. En 2009 comenzó la desintegración de una de las bandas más importantes de la historia del pop español. Primero, con el lanzamiento de un EP en el que ya no cantaba Irantzu, de baja por unos problemas familiares que aún guarda para su privacidad. Y después con el palo más duro: el recibido el fatal 15 de mayo de 2011, cuando Pedro San Martín se dejó la vida en la carretera camino de un concierto de Nacho Vegas. Álbum cumple 10 años y debería haberse celebrado. Se trata del predecesor de Hallelujah! (con la mágica “Qué nos va a pasar”) y el antecesor a Vidania, su última gran obra. La Buena Vida nos tenía acostumbrados a sus canciones, pues cada dos años aparecía un disco suyo al que seguían uno o dos EPs. Eran la banda sonora de nuestras vidas y aquel 2003 nos la hicieron más buena con “Un actor mejicano”, “Los planetas”, “Lo que te dicte el corazón” y “hh:mm:ss”.

La Costa Brava-Dejese Querer Por Una Loca-FrontalLa Costa Brava
Déjese Querer por una Loca

La interminable tinta de Fran Fernández y Sergio Algora se canalizó en La Costa Brava, una banda llamada a ser la más grande del pop en español, pero que vio truncada su carrera tras la muerte de Sergio en 2008. No obstante, su prolífica trayectoria (entre 2003 y 2005 lanzaron dos álbumes por año) nos ha dejado una notable discografía de entre la cual es difícil elegir la obra más grande. Por ser el primero y por contener piezas como “Hazte camarera”, “Mal menor” y “La música, las drogas, el láser, las minifaldas”, Déjese Querer por una Loca debió estar seguro entre lo mejor de 2003. Y deberían haberlo rescatado por su décimo aniversario.

The_Rapture-EchoesThe Rapture
Echoes

En el ámbito internacional, los principios de los 2000 son años de post-punk revival. La oscuridad de las guitarras y la serenidad de las voces son rescatadas por Interpol y todo el rebaño que sigue tras ellos, mientras que los berridos “punketas” sobre bases bailables le corresponden a otra serie de bandas, ya tengan menor (Franz Ferdinand) o mayor (LCD Soundsystem) afiliación a la electrónica contemporánea. The Rapture (tan neoyorquinos como James Murphy, Radio 4 o !!!) lanzan su primer largo en 2003, tras una serie de singles y EPs que venían dibujando el cambio de década. Echoes se define como algo más que “post-punk revival”. Lo de The Rapture era un acercamiento de posturas, una eliminación de barreras. Las que separan el rock de la electrónica, el funk del soul, a Patti Smith de Sex Pistols, o a DFA de Talking Heads.

elephantThe White Stripes
Elephant

¿Quién le iba a decir a Jack White que un riff de guitarra suyo se convertiría en la cancioncilla más coreada por los hooligans futboleros? Elephant es uno de los mejores discos, no solo de 2003, sino de toda la década de los 2000, y esto no lo ha conseguido el archiconocido “Seven Nation Army” por sí solito. Las otras 13 canciones de Elephant son una muestra de la reinvención del rock-blues consumada en el cuarto disco de Meg y Jack, que tira de minimalismo, actitud punk y guiños a la Jon Spencer Blues Explosion. Todo ello dejando huecos para que rezumen las raíces, la música rural y el gospel. Su manera de bascular entre el rock visceral y el más elaborado (como si tomaran un atajo entre Sex Pistols y Led Zeppelin) ha dejado huella en bandas posteriores (esto es, contemporáneas). Y hoy día vemos ecos de The White Stripes en propuestas tan dispares como las de los power duo (Japandroids), los grupos “matrimoniales” (Moon Duo) o el rocanrol para estadios (The Black Keys).

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