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El viaje de Retribution Gospel Choir

Por Ignacio Sánchez 0

“Da igual lo que toquen. Pueden tocar lo que quieran que lo van a hacer bien”. Con estas palabras, o bastante parecidas, me describía un colega el miércoles por la noche lo que fue la actuación de Retribution Gospel Choir en la sala El Sol de Madrid. Un concierto que sin duda refrendó lo que ya sabíamos, Alan Sparhawk es un monstruo del escenario, da lo mismo si ante sí tiene a quinientas personas o apenas cien como ocurrió. Es músico de los pies a la cabeza, es su trabajo, es su pasión,  y gracias a ello da de comer a su familia, como recordó al agradecer haber asistido a su cita.

por Ignacio Sánchez
por Ignacio Sánchez

Sudor a borbotones desde su cabeza casi desde el primer momento, ojos cerrados para transportarnos a sus nuevos parajes de rock psicodélico que nos entregan en 3, el tercer álbum del grupo, momentos de auténtica locura y distorsión que nos regalan sus composiciones casi poseídas por el espíritu de Hendrix. “Can’t Wait Out” y “Seven” nos revelan la cara oculta del señor Sparhawk, un rock de muchos quilates lleno de requiebros adornado por las características muecas y gestos retorcidos del cantante. Viéndole sobre las tablas a veces costaba creer que él sea el culpable en buena parte de la maravillosa melancolía de Low, y que la diferencia entre ambos proyectos solo radique ante los ojos en el cambio a la batería. Una experiencia que martiriza los oídos con un volumen ensordecedor, golpeando el pecho.

Su viaje hacia el rock con chispas psicodélicas estuvo apoyado por unas proyecciones en bucle de un monje budista y una vestimenta de estética militar, y adelcorado con giros al pasado donde su colección de temas pildorazos instantáneos, “For Her Blood”, “Feel it, Superior” o “Workin’ Hard” se entremezcla con su vertiente más contenida y emocional, “Electric Guitar”, “Breaker”, “They Knew You Well” o “Take Your Time” como cierre de la noche, dedicada a su conductor durante esta gira. Amor.

Los castellonenses Montefuji tuvieron el honor de abrir la noche con su pop colorista a dos voces que por momentos recordaba a unos Maga con más pegada.

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