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Aniversarios olvidados (VI): discos que cumplen 35 años

Por Jose A. Rueda 0

Se va acabando 2013 y, mientras otros medios presentan sus listas de lo mejor del año, El Enano Rabioso publica el sexto reportaje sobre aniversarios olvidados. Ya sabes; discos que han cumplido años durante los últimos meses, pero que no han sido homenajeados ni con reediciones ni con reinterpretaciones en directo.

Treinta y cinco años hace desde que se cocieron algunos de los discos más representativos de la new wave. Esto es, la nueva ola surgida tras la explosión del punk en Londres y los movimientos vanguardistas en Nueva York. Del primero rescatamos el eco más inmediato de la escena nuevaolera británica: el debut de Joy Division con aquel EP de portada hitleriana que tanta polémica creó. También recordamos a The Jam y su latigazo a la escena mod que todavía coleaba en Reino Unido, y más aún desde la publicación de Quadrophenia de The Who cinco años antes.

La telaraña de referentes neoyorquinos es mucho más amplia y se suele dividir en dos corrientes subterráneas teóricamente enfrentadas, pero a la larga unidas y desarrolladas en paralelo. Entre la new wave y la no wave se engendraron discos del calibre de Pere Ubu y Devo; así como el recopilatorio No New York, que incluía las primeras grabaciones de Teenage Jesus & The Jerks, entre otros. Se quedan en el tintero más aniversarios, como el de More Songs About Buildings and Food  de Talking Heads o el de This Year’s Model de Elvis Costello, pero es imposible resumir todo 1978 en cinco o seis discos.

Sobre España, resaltamos el verdadero germen de la Movida: el primer EP de Kaka De Luxe, la banda formada por Alaska y El Zurdo, en la que ya estaban Nacho Canut, Carlos Berlanga y Manolo Campoamor. Una joya de nuestro pop que, como todas las que reivindicamos en este reportaje, no hubiera estado de más reeditar. Y más ahora, que se acercan las Navidades. Yo me las habría pedido para Reyes…

edad_35

  DISCOS DE 1978. DISCOS QUE CUMPLEN 35 AÑOS.

pere-ubuPere Ubu
The Modern Dance

David Thomas y compañía no eran conscientes de lo que tenían en sus manos cuando elaboraron estos incómodos 36 minutos de “baile moderno”. El debut de Pere Ubu se ha convertido con el paso del tiempo en una de las piezas más reconocibles e influyentes de aquel primigenio art-punk de finales de los 70. Colocando el punto de equilibrio entre la visceralidad de Dead Kennedys y la rimbombancia de Talking Heads, Thomas conducía su voz errática por entresijos sonoros de ruido blanco, feedbacks, cristales que se rompen y un insoportable coro de bocinas. Canciones imposibles como “Street Waves”, “Chinese Radiation” y la terrorífica “Humor Me” ponen a The Modern Dance sobre el pedestal de los discos de culto. Un manual musical para aquellos que quisieron practicar el sonido vanguardista de la época y se perdieron entre la falta de soltura y el miedo a experimentar.

No-New-YorkVV.AA.
No New York

A principios de 1978, Contorsions, Teenage Jesus & The Jerks, Mars y DNA actúan en un pequeño festival de Nueva York. Entre el público se encuentra el reputado productor Brian Eno, artífice de varios discos importantes durante aquellos años “nuevaoleros”. De hecho, el inglés había viajado hasta allá para grabar con Talking Heads More Songs About Buildings and Food. Tras observar y escuchar a aquellas irreverentes bandas, Eno sintió la necesidad de plasmar sus canciones en un disco. De esta forma nació el recopilatorio No New York, dieciséis temas (cuatro por cada grupo) que documentan el inicio de una contracorriente bautizada como no wave, por su clara oposición a la new wave y, también, por su pretensión experimental y antiestilística. De todos modos, tanto en los inicios de la new wave como en este encauzamiento hacia la no wave, muchas bandas perfilaron unos patrones de estilo y acabaron pariendo un subgénero que, en la actualidad, han acordado en denominar proto indie. Y es que, al calor de la repetición rítmica heredada del punk y de las letras nihilistas y existenciales, nacieron grupos como Sonic Youth o Swans, alumnos aventajados del indie-rock estadounidense en las dos siguientes décadas.

kakadeluxeKaka De Luxe
Kaka De Luxe EP

Olvido Gara, hija de un exiliado español en México, se muda con su familia de vuelta a España tras el fin de la dictadura. Tenía solo 15 años cuando, junto con su amigo Fernando Márquez “El Zurdo”, fundaron Kaka De Luxe, tomando el mismo nombre del fanzine creado también por ellos (Olvido solía firmar sus artículos con el sobrenombre de Alaska). Las cuatro canciones grabadas en este EP son consecuencia de su éxito en el concurso Villa de Madrid, donde quedaron segundos solo por detrás de Paracelso, el grupo de El Gran Wyoming. Editado por Chapa, el primer EP de Kaka De Luxe muestra, en su amateurismo y rebeldía, el impacto del punk en España, pero con esa provocación infantil propia de la post-Transición. Solo “Viva el metro” contenía una reivindicación más o menos seria (la subida de precios del Metro de Madrid). Lo demás (“Rosario”, “Toca el Pito”, “La Pluma Eléctrica”) respondía a la exacerbada liberación de las cadenas censorias y, en pocas palabras, al “fiestón” de la Democracia. Con Alaska y El Zurdo tocaban los malogrados Carlos García Berlanga y Enrique Sierra, además de Manolo Campoamor, Nacho Canut y Pablo Martínez. Sierra se une a los Auserón en Radio Futura y El Zurdo inaugura Paraíso. Los demás (Olvido, Nacho, Manolo y Pablo) crean Alaska y Los Pegamoides en 1979, el mismo año en que fallece Canito (batería de Tos, el primer grupo de los hermanos Urquijo). Al año siguiente se celebra en la Politécnica de Madrid un concierto en su recuerdo. Actúan Los Pegamoides, Paraíso y los propios Tos, además de Mamá y Nacha Pop. Había nacido La Movida. El resto es historia.

an-ideal-for-livingJoy Division
An Ideal For Living EP

Lo que hoy día podemos considerar anecdótico, An Ideal for Living fueron los inicios “punkarras” de Joy Division. El cuarteto de Manchester se quiso subir al carro provocador y reivindicativo de la época, que solo dio sus mejores y más destacados frutos en las obras de Sex Pistols, The Damned y The Clash. Si hubieran seguido por esta línea de canciones agresivas sin un componente creativo claro, se habrían quedado en el camino. Pero pronto explotaría el talento literario de Ian Curtis que, unido a las descomunales líneas de bajo de Peter Hook, los riffs de guitarra de Bernard Summer y los ritmos cadenciosos de Stephen Morris, potenciarían la corta pero intensa carrera de Joy Division. Sobra hablar de su influencia hasta nuestros días.

The-Jam-All-Mod-ConsThe Jam
All Mod Cons

All Mod Cons supone un salto cualitativo en las composiciones de Paul Weller para The Jam, pues sus letras apuntan más que nunca hacia un objetivo claro. De hecho, el título abrevia “all modern conveniences”, un ataque directo a la tribu mod de la época; en especial, a aquellos que se unieron con hipocresía y oportunismo a esta nueva corriente. The Jam estaban tan metidos en el meollo moderno como cualquier otro “corbatitas”, pero ellos lo llevaban con frescura, autenticidad y, sobre todo, con esa ironía tan jodidamente británica. Sus canciones las protagonizaban personajes que, aunque ficticios, estaban vivos en el imaginario colectivo inglés. Además, las emociones que narran no solo capturan el momento en que fueron concebidas, sino también reflejan sentimientos atemporales igualmente influyentes para las juventudes posteriores. Por esto y por más, tanto Weller como All Mods Cons  se ganaron con creces los manidos epítetos de “voz de una generación” para el uno y “disco clásico” para el otro.

devoDevo
Q: Are We Not Men? A: We Are Devo!

Dice la leyenda que Devo contactaron con Brian Eno por medio de David Bowie, al que habían entregado una maqueta durante un concierto en Cleveland. El caso es que los de Ohio viajaron a Colonia (Alemania), cuna del pop sintetizado de Kraftwerk, para cocinar con Eno su segundo larga duración. Aunque toda la corriente krautrockera venía trabajando de largo con cacharros electrónicos, se habla de Q: Are We Not Men? A: We Are Devo! como el primer disco de pop en el que los sintetizadores se amoldan con naturalidad al entramado de guitarras, bajo y batería. Ambientes de ciencia ficción, sonidos robóticos, melodías mareantes y una tensión nunca liberada guían unas letras tan jocosas y chirriantes como sus puestas en escena. En cambio, y pese a esta aparente desfachatez, el discurso de Devo lo vertebra la fuerte sátira hacia la sociedad estadounidense. No en vano, el nombre del grupo proviene de la “de-evolution” (la involución del género humano) que venían criticando desde el tiroteo en la Universidad de Kent durante 1970. En realidad, la banda escondía un componente intelectual de nivel, aunque fuera menos evidente y pedante que el lucido por el rock mainstream de la época. Para colmo grupos como Pink Floyd, Led Zeppelin y, especialmente, The Mothers Of Invention eran los enemigos a batir de la banda. En el fondo, Devo no dejaban de ser punks.

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