banner WIR

Foxygen, los mensajeros cósmicos

Por Laura Ávila 0

Sam France y Jonathan Rado, dos muchachos de Los Ángeles, decidieron que debían formar una agrupación y aprender a tocar todos los instrumentos que les fuese posible, y así lo hiceron, dando origen a Foxygen. Este dúo trata de emular a las mejores bandas de psicodelia de los años 60, haciendo un homenaje evidente pero interesante. Para ello han contado con la producción del legendario Richard Swift (The Shins, Damien Jurado y Laetitia Sadier entre otros).

La vinculación de sus ácidas melodías caprichosas fusionadas con sintetizadores fugaces, hacen que Foxygen se conviertan en la conciencia de una banda del presente apasionada por el pasado. Hay una energía salvaje y nerviosa que hace que Foxygen sea incapaz de hacer algo completamente recto. Las influencias de Foxygen tienen sus raíces en el pasado, ellos aman a The Kinks, The Rolling Stones y The Velvet Underground. Es difícil entender esta nostalgia de un pasado que nunca fue real para Sam y Jonathan, sin embargo, no se les puede condenar por ello. MGMT, Thee Oh Sees, Ty Segall, Ariel Pink, todos están en la misma onda, cavar en el pasado, en la búsqueda de las melodías atemporales con sonidos y remodelaciones de ellos, para actualizarlos y combinarlos para hacer algo nuevo.

Comenzamos a desgranar un poco las canciones del álbum, todo empieza con “In the Darkness”  que empieza como una melodía y expansión épica destinada a ser gritada en medio del campo en algún lugar. Con “No Destruction” es cuando empieza el homenaje a los Rolling Stones acompañado en su final con un silbido a lo Bob Dylan. Seguimos con “On Blue Mountain” una canción con secciones bien elaboradas que vuelven a recordar tanto a los Rolling Stones con su “Under My Thumb”, como al “Suspicious Minds” de Elvis Presley.“San Francisco” sucumbe a tener la misma melodía suave durante toda la canción, con la sección de cuerda elástica hacen que la alegría de la melodía se haga pegadiza y las palabras “Dejé mi amor en San Francisco / Está bien, yo nací en Los Ángeles”, sean 100 % Foxygen. Esta junto a “Shuggie” parece que al fusionarse creasen un batido suave de sabor a base de Of Montreal y MGMT. Seguimos con “Oh no 2”, un número de psicodelia que recuerda los Pink Floyd de los años con Syd Barrett.“We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic”, la que da título al disco, tiene más aplomo , revolviendo con frescura y sin esfuerzo a través de un rock retro. Y como broque final “Oh yeah” que  vuelve a hacer referencia a los Stones, recordando a “You can’t always get what you want”.

Si escuchas este disco mientras vas paseando por la calle, es como si estuvieran creciendo flores a tu alrededor. Trae un repertorio lleno de auténticas rarezas, Foxygen son fabricantes de música llena de irreverencia, ingenio y experimentalismo salvaje. La elección de hacer música con raíces tan fácilmente identificables es un gran riesgo, ya que podrían ser marcados como imitadores, o peor aún, si no tienen el talento suficiente para lograr la imitación, ser un grupo de relleno. Pero Foxygen nunca ha sido dominado por sus influencias, puesto que ellos hacen una cortés reverencia a la nostalgia y el pasado. Para homenajear al pasado, están disfrutando de sí mismos y del entusiasmo de esta colección desordenada de canciones que resultan ser muy contagiosas. Esto está haciendo Foxygen, rock tradicional para una generación de jóvenes con poca capacidad de atención dejando claro una cosa, que han llegado para quedarse.


banner WIR