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Les Sueques y Blacanova en el 21: horror periférico

Por Juanjo Rueda 0

Dentro del marco -como actividad paralela- de la decimocuarta edición del Festival Periferias, se celebró este pasado viernes 1 de noviembre en la sala El Veintiuno el doble concierto de Les Sueques y Blacanova.

La temática de este año del festival gira en torno al concepto del “horror” y, se podría decir que, las dos bandas ofrecieron musicalmente su diferente y complementaria versión de este concepto. Les Sueques se mostraron como esas divertidas y desprejuiciadas películas de terror de serie B que producen al final mucha más diversión que desasosiego. El grupo, en formato trío, desplegó su punk-pop heredero tanto de la Velvet (el recientemente fallecido Lou Reed estaría orgulloso de tener “nietas” que saben dar buena cuenta de parte de su legado) como de las Riot Grrrls. Empezaron contundentes para después ponerse, dentro de su estilo, algo más melosas y al final volver a sacar los “ganivets” de su sonido. Tocaron su primer disco largo -“Cremeu les perles“- casi en su totalidad más algún tema extra que no había sido incluido finalmente en el mismo, todo en casi una hora de horror divertido.

Les Sueques / Foto: El Veintiuno
Les Sueques / Foto: El Veintiuno

Blacanova, por su parte, es terror del chungo, del que produce malestar en las tripas. Su propuesta es como esas películas de terror en las que dentro de lo cotidiano se filtran pulsiones malsanas. Musicalmente su música debe tanto a los The Cure más oscuros (los que van de “Seventeen Seconds” a “Pornography”) como a toda la corriente shoegaze pero dándole a todo ello su personal toque, sobre todo, en las letras donde se mezcla lo oscuro, lo triste y lo macabro a partes iguales. Como ocurre en su segundo disco, en su directo oscense las atmósferas de sonido fueron más estables, menos borrosas y más continuadas, sin tanto crescendo y muro de guitarras como ocurría en su primer LP (en mi caso eché de menos algún tema de este primer disco como “Fátima”). Este segundo disco -“¿Cómo ve el mundo un caballo?“- fue el que vertebró gran parte de la actuación con tiempo para alguna parada en su primer largo (“Un santo oscuro”, por ejemplo) para dejarnos con una sensación final de opresiva desazón flotando en el ambiente.

Para levantar el ánimo o para ejercer de contraste a la oscuridad anterior, vinieron después los Pin&Pon Djs que hicieron una sesión divertidísima, muy disfrutable y totalmente ausente de prejuicios. Alternando, con gusto y buen hacer, temas de lo más variopinto donde igual podían sonar, para hacerse una idea, INXS, Franco Battiato o The Breeders.

Una gran noche donde, al final, el verdadero horror habría sido no haber estado.


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