banner WIR

Mogwai, Rave Tapes: putos sintes…

Por Ross Gallagher 0

Rave Tapes es el nombre que los chicos de Mogwai han puesto a su octavo trabajo de estudio. Bien es sabido que los chicos de la banda le suelen poner nombres cuasi aleatorios a sus canciones, sin buscar un significado especial.

Sin embargo en el caso del nombre de este disco en concreto, es como un pequeño homenaje a los años 90, en los que allá en Glasgow se puso de moda asistir a las raves de música electrónica, y posteriormente pasarse entre los asistentes las grabaciones en cintas de cassette.

El porqué acordarse de esto ahora mismo es bien sencillo; se trata del nuevo “juguetito” de la banda. Unos viejos sintetizadores modulares que han utilizado en buena parte del disco. Incluso el bajista, Dominic Aitchison, cambia su bajo tradicional por uno sintetizado.

Esto causa que el sonido que nos muestran en esta ocasión difiere bastante de lo que suele ser habitual en la banda, por descontado, y una primera escucha buscando su sonido habitual resulta entre desconcertante y decepcionante. El adelanto, “Remurdered” nos deja con una ceja levantada con sus pasajes electrónicos y “Repelish” parece (es) poco más que una serie de acordes que adornan una cháchara interminable sobre el mensaje satánico oculto en “Stairway to Heaven”.

Sin embargo, una segunda escucha atenta nos revelará que las melodías de guitarra y sonidos que los siguen ahí, adornados, disfrazados, o incluso sepultados, como en las canciones que abren, “Heard About you Last Night”y “Simon Ferocious”.

Sigue habiendo los típicos pildorazos post-rock con crescendos, en este caso los pocos dos minutos y medio de “Hexon Begon”que saben a poco, dejando con ganas de más.

El disco, en sí mismo, resulta inconexo, no funciona como un todo y suena bastante inofensivo en general. Aunque bueno, los discos de Mogwai siempre han tenido cierta heterogeneidad en las composiciones, achacado por ellos mismos a que dentro de la banda hay muchas miembros que componen y aportan ideas en el proceso creativo de muy diversa manera. Se puede apreciar claramente en la rota y apocalíptica “Master Card”que viene seguida de una más tranquila “Deesh” y terminando en la ambient “Blues Hour”que podría figurar perfectamente en un disco de The Album Leaf.

El disco termina con “No Medicine for Regret”donde destaca la recuperación del efecto trémolo distorsionado de “How to Be a Werewolf”, y “The Lord is Out of Control”, donde domina más el vocoder, en dos canciones que la verdad, sirven para terminar el disco sin sobresaltos y poco más.

Haciendo recuento sale un disco más bien inofensivo e intrascendente, que dudo mucho que nadie pueda poner entre los mejores de su discografía (yo desde luego no lo haré). Sin embargo, sigue siendo un disco de Mogwai, y a los incondicionales, nos seguirá gustando porque, a pesar de los sintes nuevos, su sonido sigue estando presente.

banner WIR