banner WIR

La fuerza del género documental

Por David Sánchez 0

En los últimos años el género de los documentales está en una magnífica forma. La evolución a la hora de contar historias reales, el juego moral con el espectador y sobre todo, el riesgo puesto por sus realizadores, está dando como fruto historias comprometidas, polémicas y cautivadoras.

Aquí, un repaso a lo más destacado del 2013.

The Act of Killing (Joshua Oppenheimer, Christine Cynn) – Dinamarca

the-act-of-killingVendida como la película más terrorífica del año, y alabada unánimemente por crítica y público, The Act of Killing consigue llegar a ser un desagradable viaje por la condición humana.

Pero os pongo en situación: En 1965 hubo un golpe de estado militar en Indonesia que puso en el poder al general Suharto. Tras la subida al poder del ejército llegó el genocidio: miles de comunistas reales o presuntos fueron asesinados por escuadrones de la muerte.

¿Qué nos plantea la película con esas bases? En lugar de ahondar en la historia de las víctimas como haría una película-documental al uso, Oppenheimer y Cynn nos llevan de la mano con uno de los jefes de esos escuadrones de la muerte y varios de sus compañeros.

¿El objetivo? Que recreen los asesinatos y torturas que llevaron a cabo en 1965 para una película. En ningún momento vemos matanza, no vemos sangre, solo un anciano hablando de su tiempo de juventud. Y es ahí donde viene el terror. Porque la película (valientemente) no te presenta a sus protagonistas como el anticristo, deja que sea el propio espectador el que evalúe lo acontecido, el que indague en el negro alma de los asesinos, que en cierto modo se pongan en su piel. Retrata lo más oscuro del alma humana, el egoísmo, la violencia, y la maldad. Una película totalmente imprescindible, valiente y arriesgada, pero que te llena de una enorme tristeza y desolación a medida que el metraje avanza. El ejercicio documental llevado al extremo. Probablemente, la ganadora de los Oscars.

Stories We Tell (Sarah Polley) – Canadá

stories-we-tellLa maravillosa Sarah Polley vuelve al género documental tras la sorprendente e innovadora Tarnation. Esta vez para contarnos a través de entrevistas y reconstrucciones familiares un secreto oculto en su familia a lo largo de varios años. Es difícil hablar de este documental sin desvelar el gran atractivo del mismo. Stories We Tell es una cinta emotiva donde Sarah abre su vida, su mundo y su alma al servicio del espectador.

Es una historia sobre la vida, el amor, el desamor, los engaños y la familia. Desde un original punto de vista narrativo, inteligente y valiente llegamos a conocer a todos los miembros de su familia, a empatizar con ellos, a ser uno más. El documental desprende una extraña nostalgia que impregna al espectador y llega a emocionar hasta las lágrimas en ciertos momentos. Un documental que desagradablemente ha pasado bastante desapercibido y parece el único capaz de desbancar al infierno que The Act of Killing nos muestra. Sarah Polley por otro lado, nos enseña su cielo, su particular cielo.

Room 237 (Rodney Ascher) – Estados Unidos

Room-237-Quad¿Os gusta El resplandor? ¿Sois fans de Kubrick? ¿Os gustan las conspiraciones? Room 237 es vuestro documental. La premisa es muy sencilla pero pronto se nos va de las manos; Analizar The Shining (1980) a través de 7 locas teorías. El resplandor, esa extraña película que por alguna razón desprende un magnetismo y atracción, cuya concepción siempre ha estado envuelta en el misterio. Un perfeccionista como Kubrick parece habernos dejado pequeñas pistas en la cinta que serán interpretadas por distintos analistas. ¿La NASA? ¿El Holocausto? ¿Los Indios? ¿La mitología Griega?

¿De qué trata realmente The Shining? Ved Room 237 para descubrirlo. Para lectores del Enano Rabioso, aquí tenéis el documental completo.

A Band Called Death (Mark Christopher Covino, Jeff Howlett) – Estados Unidos

A Band Called Death-PosterSearching for Sugar Man (ganadora del Oscar en esta categoría el año pasado), fue sin duda una de las más gratas sorpresas de 2013. La historia de Rodríguez llegó a cautivarnos, y en cierto modo, relanzó su carrera de nuevo. Este año nos llega un documental similar, basado en un mítico y misterioso grupo llamado Death.

¿Qué tienen de peculiares Death? Ser una banda de punk formada por 3 hermanos negros en el Detroit de los 70 (algo insólito en la época), cuya música fue concebida antes que la de míticas bandas como Sex Pistols, Ramones o The Clash.

Sin destripar nada de su historia, A Band Called Death no solo es un imprescindible para los amantes del Punk y de la música en general, es un glorioso ejercicio de la búsqueda de una identidad propia, de la pérdida, de la familia, del destino, donde la música y la vida, la tristeza y la esperanza bailan a la par. Un documental que cuenta con la participación de gente como Alice Cooper, Kid Rock y Mick Collins y por supuesto, los protagonistas aún vivos de la banda. ¿Girarán como pasó con Rodríguez hace un año? Señores del Primavera Sound, háganlo posible.

Narco Cultura (Shaul Schwarz) – Estados Unidos

Narcocultura-documental-1Qué decir de Narco Cultura. Primera película que pude disfrutar en el festival de San Sebastián y primer golpe a mi autoestima. Sin llegar los niveles del terror de The Act of Killing, no deja de ser otro documental denuncia de los que dejan mal cuerpo.

Avanzamos en el mundo de la droga en México desde el punto de vista de un policía científico y un cantante y compositor de corridos, la música preferida de los Narcos. Narco Cultura no solo es la voz que grita lo que ocurre las fronteras de México, denuncia como poco a poco la sociedad mexicana ve como héroes y modelos a imitar a esos narcotraficantes. Espeluznante y más que recomendable.

Si queréis más información, podéis encontrarla en la crónica del festival de San Sebastián.

Leviathan (Lucien Castaing-Taylor, Verena Paravel) – Reino Unido

Leviathan-884214915-largeInspirados por Moby Dick, Castaing-Taylor y Paravel deciden hacerse a la mar para captar el pulso de un barco pesquero. Pero los ya de por sí míticos tintes de la aventura sugerida por la persecución de la ballena blanca de Melville dan paso a sentimientos mucho más primitivos. Las pequeñas y ligeras cámaras que distribuyen por recónditos lugares ofrecen una visión fantasmagórica y casi alucinógena, más cercana al cine de horror o a la ciencia ficción.

Una sobrecogedora experiencia sensorial de los autores de Sweetgrass (Castaign-Taylor) y Foreign Parts (Paravel), premio FIPRESCI y mención especial del jurado en Locarno. Pese a que la premisa no es muy atrayente, el resultado es espectacular. Si queréis ver algo distinto, no dudéis en sumergiros en este Leviathan.

Blood Brother (Steve Hoover) – Estados Unidos

Blood_Brother-108232836-largeLa historia de un joven turista desilusionado que llega a lndia y decide quedarse para colaborar en la ayuda de niños infectados con el virus VIH. Primera cinta de Steve Hoover, un proyecto muy trabajado pero nada manipulador, que no necesita mover los hilos para lograr su impacto inspirador. No os la perdáis.

El ejemplo perfecto de cómo llegar al corazón sin ser tramposo.

The House I live (Eugene Jarecki) – Estados Unidos

The-House-I-Live-inThe House I live in nos da un paseo por la historia contemporánea del siglo XX focalizada en Estados Unidos y más concretamente en las minorías étnicas, todo ello a través del mundo de las drogas.

Uno de esos documentales que te abre los ojos, que te explica, con rigor y datos el porqué de la prohibición de ciertas sustancias, de dónde vienen esos estereotipos que tenemos tan arraigados, el negocio que hay detrás de las prisiones, y como éstas se llenan de gente de color. Te habla de la injusticia desde primera persona, de como un propio juez se ve obligado a condenar algo que él no cree justo, y en definitiva, anima a buscar la razón de la herida en vez de ponerle un simple parche. Sin miedo ni duda señala culpables, aporta argumentos y despierta la inquietud del espectador.

Cutie and the Boxer (Zachary Heinzerling) – Estados Unidos

Cutie_and_the_Boxer-538454292-largeY terminamos con esta sincera historia de amor neoyorquina que explora los caóticos 40 años de matrimonio del famoso pintor Ushio Shinohara y su esposa, Noriko. Ansiosa por dejar de lado su papel de asistente de su autoritario marido, Noriko busca una identidad propia. Un verdadero triunfo en el que la complejidad de la relación en pareja es sólo comparable a lo complicado que resulta trabajar en conjunto.

banner WIR