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El punk-pop se hace mayor con Psycho Loosers

Por Rafael Tovar 0

Salamanca, 2013. Ciudad universitaria. En el campo de rugby ensayan las cheerleaders mientras miran de reojo al capitán del equipo, un tipo con sonrisa Profidén y gomina en el pelo. Él llega al campus siempre en un mercedes descapotable, mientras que el típico nerd de Ingeniería lo hace en un Peugeot 205 de su abuelo y cruza el campus corriendo mientras mira ensayar a las cheerleaders. Podría ser el inicio de una teenager movie americana, y la banda sonora podría ser cualquiera de los anteriores tres discos de Psycho Looser, cuyas letras nos trasladaban a institutos y high schools americanos. Y es que nunca han ocultado que las fuentes de las que beben son el punk americano de los 90’s; Green Day, Blink 182, Weezer… Para encontrar referentes autóctonos tenemos que mirar una década atrás y nombrar a TCR, The Killer Babys, Los Hermanos Dalton o Juniper Moon.

En “Las chicas que me destrozaron el corazón” (2010) ya dejan entrever el título de su nuevo larga duración, “Generación deprimente”, (2013, Subterfuge) al hablar de lo inútil de una generación enganchada a las videoconsolas, móviles, y demás artefactos. En esta ocasión Psycho Loosers dejan de lado las letras con referentes juveniles para madurar, para referirse a esa etapa de la vida en la que uno se da cuenta que ha crecido y que la vida no va a esperarle para continuar. El tema “Trenteenager” es la máxima expresión de la idea sobre la que gira el larga duración de los salmantinos. Se podría decir que es el paso lógico de un disco a otro.

Con un lenguaje más moderado que en discos anteriores, quizás como ejercicio para llegar a un público más pop, aún podemos encontrarnos con temas como “Tengo grupo a ver si follo” y “Sangre, tetas y punk rock”, y temas como “Yo maté a Kurt Cobain”, con claras referencias a la moda de los noventas. Aunque el disco se mueve entre los 16 temas de corte powerpop, se atreven con “Muerto”, un temazo de casi siete minutos, algo a lo que no nos tiene acostumbrado, pero toda una declaración de intenciones.

La banda liderada por Jorge Casanueva ha recurrido esta vez a la producción de Pablo Alonso (Pignoise) consiguiendo dar un aspecto más redondo a todos los temas, más asentados y con mayor cohesión, en el que la banda logra perfeccionar su estilo. Todavía queda una sorpresa, y es que la portada tanto del Digi-pack como del vinilo (este último editado por Clifford Records) ha sido dibujada por el dibujante americano Peter Bagge, referente del cómic alternativo grunge de los noventas. Sin duda un regalo de oro para todo aquel que quiera hacerse con la edición física del disco.

Sin duda estamos ante el mejor disco de Psycho Loosers; una muestra de que el punk-pop puede seguir vivo en este país, y en el que auguramos que la escena crecerá en los próximos años, una vez superado el handicap de “música para adolescentes”.  Sonidos madurados, letras honestas, con temas que no sobran y un final épico para un disco que estamos ansiosos de ver en directo.

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