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Joe La Reina en El Veintiuno: buscando coronarse

Por Juanjo Rueda 0

Hasta el más zote en el ajedrez, como es mi caso, sabe que la Reina es la pieza que más libertad de movimientos dispone en tal juego y algo parecido parecen -valga la redundancia- buscar Joe La Reina en su primer disco largo. Después de un EP más canónico, más ortodoxo y que contaba con el inglés como lengua de expresión (“Change of Masks”, Subterfuge, 2012), acaban de sacar este año un primer LP (“Bailamos por miedo”, Subterfuge) que reinventa a la banda cantando en castellano y buscando diferenciarse del pelotón indie con una propuesta que emborrone etiquetas y que busque salirse un poco del tablero de géneros como el folk preciosista a lo Fleet Foxes en el cual algunos les habían encuadrado con ese nombrado primer EP. Pero claro, el andar por carreteras menos marcadas hace que uno coja las curvas con menos confianza y sin automatismos previos; sobre todo a la hora de plasmar en directo una propuesta diferente y menos acomodada de lo habitual.

Todo esto que comento anteriormente tiene relación con lo que pude apreciar en el concierto que dieron este pasado viernes en la sala El Veintiuno, donde el quinteto mostró, en un ambiente familiar, que su edificio musical puede que todavía no esté con los acabados finales que se pueda esperar para el directo tras la escucha de los resultados del disco; que las canciones y la banda puede que estén familiarizándose en su relación de directo. Se vio el croquis de unas ideas que en el momento que se dibujen completamente con líneas claras y de pulso firme, resplandecerán de forma singular y sin peros. Sería faltar a mi verdad el no comentar que ya hubo momentos en que consiguieron cuajar su peculiar propuesta musical de rítmica ligeramente oblicua pero que no descuida, al contrario, la melodía ni la variedad instrumental, variedad donde caben incluso los samplers; consiguieron, como digo, cuajar en algunos momentos estas características dando lugar a pasajes emocionantes en canciones como “Pedestal”, “Caravana de fuego”, “Oh, la mía pena” o “Bailamos por miedo”. La voz, una de las características que destacan en su primer LP, sonó más ahogada entre una sección instrumental la cual, cuando se alineó con precisión, sacó jugo a unas canciones de un primer disco que tocaron en su totalidad además de volver a su primer EP con “After the flowering”, mostrando la brecha de personalidad (que no de calidad) que separa unos temas y otros; un tema, este último nombrado, que quizá terminará siendo una rareza conforme el repertorio de la banda vaya aumentando a lo grande (como parece que lo hará) siguiendo esta nueva senda que han encarado. Una banda que se mostró en todo momento agradecida y bastante a gusto con el público presente como expresó su cantante Lucas Malcorra durante pasajes del mismo, un público que expresó un feedback cariñoso y respetuoso con ellos (nada de molestos murmullos).

La conclusión final es que es probable que, este pasado viernes, viera(mos) y oyera(mos) los bocetos de una banda que dentro de unos pocos meses puede llegar a presentar uno de los directos más estimulantes de nuestro panorama nacional. Y es que ser Reina en el indie estatal, al contrario que en otros ámbitos, no resulta tarea sencilla de conseguir.

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