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Degustando el Atlántida Film Fest

Por David Sánchez 0

Finaliza la 4º edición del Atlántida Film Fest, el festival online que organiza Filmin y que nos da durante un mes la oportunidad de montarnos un mini festival en casa con algunos de los títulos más esperados, sorprendentes y estimulantes del pasado 2013.

Para esta edición, según datos oficiales, el festival ha alcanzado la friolera de 37.000 espectadores, dejando patente que Filmin es una realidad y referencia dentro del cine de autor contemporáneo nacional.

El premio del jurado en la sección oficial fue a parar a Zoraida Roselló por Se fa saber el documental costumbrista catalán que ahonda en la intimidad de sus protagonistas y cuya planificación escapa de los cánones del género. Desde luego, una propuesta muy refrescante. Por su parte, el premio especial del jurado fue otorgado a Liliana Torres por Family Tour, una cinta que pudimos disfrutar en el pasado Zinemaldia y que nos habla del tedio en su máximo esplendor.

Respecto a los premios que otorga el público, la mastodóntica At Berkley (pieza documental de 4 horas de duración) se alzó con el premio del público en la sección Atlas, una cinta que cuenta con más de 250 horas de material rodado y ha sido catalogada como la mejor película universitaria jamás rodada. Que no os asuste su duración, porque pese a requerir un gran esfuerzo, la recompensa es sonoramente grata. Por ultimo tenemos Reset, la opera prima de Pau Martínez, que consiguió el premio del público en la sección oficial a través del terror de unos jóvenes sometidos a una terapia experimental.

Pero no podríamos resumir el festival en tan solo 4 títulos premiados, ya que hemos tenido cine de calidad del que iremos hablando en los próximos días, cintas que merecen una pequeña reseña para que el espectador despistado les dé una oportunidad merecida.

El desconocido del lago (2013) Alain Guiraudie.

L'inconnu du LacLa película que inauguró la sección Atlas, una auténtica joya que le valió a su realizador, Alain Guiraudie, el premio a mejor director en la sección “Un certain Regard” en la pasada edición de Cannes. Ha sido nombrada por la prestigiosa revista francesa Cahiers du Cinema como la mejor película de 2013 y nos cuenta la historia de Franck un joven que pasa sus vacaciones de verano en un lago conocido por todos como un lugar de cruising gay. Franck rápidamente se enamorará de un asiduo y peligroso bañista. La clásica atracción fatal que exaltará los hechos ante un hipnótico final.

La película ha estado salpicada por la polémica por sus explicitas escenas sexuales, su pausado ritmo y su simplicidad en la planificación, motivo que paradójicamente hace de esta cinta algo maravilloso. La sencillez llevada a su máximo esplendor, la historia al servicio del espectador y no al ego del director. La tensión está magníficamente construida (las relaciones con Hitchcok son evidentes) y el espacio (recuerda al naturalismo de Rohmer) es ideal. Un thriller que levanta odios y pasiones y que desde aquí os animamos a visionar. No os dejará indiferentes. 8/10

Upstream Color (2013) Shane Carruth

Upstream ColorQué decir de esta película sin citar a su renacentista creador, Shane Carruth. Cuando allá por el lejano 2004 un joven y prometedor director destapó su opera prima en Sundance todas las alarmas de la ciencia ficción se dispararon. Primer (2004), aquella joya que levanto paranoias por su enrevesada compresión, por el ejercicio mental necesario para ser descifrada fue el pistoletazo para una más que prometedora carrera del que se había convertido en un director de culto instantáneo.

Pero no ha sido hasta este 2013 cuando el bueno de Shane ha vuelto a la carga con su segunda película y título que hoy nos ocupa, Upstream Color (2013). Hay que decir que esos 9 años de hiato artístico están justificados, porque el espectáculo audiovisual al que uno se enfrenta al ver Upstream Color es colosal. De nuevo, el ejercicio mental es necesario y la rotura de todo tipo de cánones narrativos demencial. Upstream Color es la pelicula del futuro, pero hoy.
La obra está dirigida, guionizada, editada, protagonizada por el propio Shane. Incluso el mismo compone una inquietante pero absorbente banda sonora que se mete en el subconsciente.

¿Pero realmente, de que va Upstream Color? Yo os recomiendo que la visionéis sin mirar ninguna sinopsis, no seré yo el que haga un resumen de su historia que os pueda chafar parte de la experiencia, pero sí que se puede excavar en su contenido un ansia por la conexión humana en un mundo que paradójicamente, cada vez parece más inconexo, una conexión que va más allá de lo conocido, la búsqueda de lo abstracto a través de lo olvidado, del miedo, del amor.
Vedla y decidid vuestro bando. Podéis no entenderla y rechazar el agresivo tratamiento narrativo del director, algo que puede chocar y frustrar al espectador. Por otro lado, podéis no entenderla pero sentirla, y buscar ese sentido que el director ha impregnado en la historia, pero del que uno se apodera sin ningún tipo de duda contemplativa. Obra de culto. 8/10

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