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Multitudinario BBK Live, crónicas del viernes y sábado

Por Claudia De Bartolomé 0

La novena edición del Festival BBK Live concluye como la más multitudinaria hasta el momento.

Que el BBK es una de las grandes citas de nuestro país es una realidad constatada y probada. Se trata de un festival que, además de reunir siempre a artistas y grupos consagrados y dar cabida a bandas emergentes, cada año pule detalles e intenta estar a la altura en cuanto a la organización y la oferta cultural.

El primer día, como ya contamos, fue apoteósico. Durante la segunda jornada, el grado de expectación era bastante elevado, ya que el jueves supuso un subidón musical y las propuestas del viernes eran, cuanto menos, muy variadas en cuanto al estilo. Así, pasamos del relax y el romanticismo de Jack Johnson y Conor Oberst a la inclasificable actuación de los veteranos (veteranísimos) The Prodigy, más preocupados por improperiar al público que por ofrecer una actuación decente. Lo que sí consiguieron fue el éxtasis de sus fans cuando sonaron algunos de sus temas más míticos, como Voodoo People o Smack My Bitch Up, ante la cara de desconcierto de quienes acababan de darlo todo con Foster The People.

Está muy bien que los organizadores del festival opten por el eclecticismo y no tengan miramientos a la hora de mezclar estilos, pero, a día de hoy, sigo sin hilar la programación del viernes.

BBK Live 2014/Novedades Carminha/VeroBeronika
BBK Live 2014/Novedades Carminha/VeroBeronika

El tercer y último día empezó ya movidito con la actuación de Novedades Carminha en el exterior del Teatro Arriaga, emplazamiento donde tocaron el día anterior Grises, todo dentro del marco del propio festival, que optó por ofrecer actuaciones gratis en la ciudad para deleite de los bilbaínos y bilbaínas. Muy bien los gallegos, los carminhos tienen un directo potente, desenfadado y muy a tener en cuenta.

Ya arriba y con el cartel de ‘sold out’, como en las jornadas anteriores, y antes del plato fuerte (The Black Keys), Elliott Brood, Los Enemigos y unos fantásticos Band of Horses -sin duda, de lo mejorcito que ha pasado por el festival– servían de antesala a The Lumineers, los cuales no acabaron de cohesionar su propuesta y, por lo tanto, no hubo demasiada conexión entre ellos y el público asistente.

Tras un rato de espera, por fin salían a escena The Black Keys. Y no decepcionaron. Su nuevo disco ha recibido críticas negativas, quizás por eso se centraron más en su sonido ‘original’, mostrando en su repertorio cartas ganadoras del nivel de Gold on the ceiling o Howling for you. Lonely boy sirvió como preludio del bis, donde Little Black Submarines y I got mine supusieron la felicidad total de los fans de Auerbach y Carney.

Con MGMT volvieron a rebasarse las expectativas. Conscientes de que sus grandes bazas son Time to Pretend y Kids, consiguieron ganarse al público interpretándolas magistralmente, todo acompañado por una escenografía y un juego visual muy atractivo.

La M.O.D.A. y Eme DJ supusieron el cierre perfecto al festival, con una carpa abarrotadísima y con las primeras apuestas para la próxima edición.

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