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Polifonik Sound 2014: Pasado en hechos reales

Por Eduardo López Royo 0

Manuel acaba de mandar al grupo de WhatsApp “Polifoneros on faier” el cartel del Polifonik Sound 2014, porque, aunque ya sabían que grupos iban, quería recordarles a sus amigos lo poco que queda para ese estupendo fin de semana. Man (así le gusta que lo llamen, porque le hace gracia que sea “el Hombre”, sobre todo cuando esta con su novia) en su imaginación desbordante ya recrea ese fin de semana en su cabeza como si ya hubiera pasado.

Es el sábado por la mañana y Man se acaba de despertar en el hostal de mala muerte que pilló el viernes en Barbastro. Deprisa y corriendo mira el móvil y tiene un millón y medio de WhatsApps, casi todo ellos de su novia, diciéndole que baje YA, y hostias tiene razón son las doce del mediodía y hay que dejar la habitación. Se viste y recoge como si el dinero le fuera en ello y allí está Genova (Gen para los amigos) que con cara de malos amigos le reprocha el pedo que pilló ayer. Mientras él le dice que algo le sentó mal, ella le recrimina “Mucho Crow pal body”. Desayunan, pero a él el cuerpo solo me pide agua; pantanos, mares de agua.

Mucho / Foto: Eduardo López
Mucho / Foto: Eduardo López

Man empieza a mirar las fotos del móvil y cuando ve las fotos de Mucho recuerda que fue un gran concierto, algo lastrado, a lo mejor, por la mala hora en que le tocó (ser los primeros es lo que tiene). Gen salta que no pensaban que eran así, que en disco le hacen gracia pero que en directo son bestiales con su buen rock, con influencias de los 60 y 70, con un locuaz cantante que no pudo desplegar toda su labia debido que tenían poco tiempo para una actuación que acabaron con un gran duelo de órganos. Le llega, a Man, un WhatsApp de Pepe (Pepe Jeans para los colegas) que están, él y Lucy (Lucía para los amigos), esperando a que abran el recinto para ver a Yani Como y Sidonie y diciéndoles a ver cuándo van. En teoría empezaban a la una del mediodía pero van con retraso, creo que ese sábado “vamos todos con un poco de retraso” dice, medio en broma medio en serio, Man, comentario que obtiene una cierta mirada de desdén por parte de Gen.

Ve mas fotos, estas son de Full, por lo que recuerda Man, le gustaron; le parecieron que hacían un pop-rock bien hecho pero que se parecían a un montón a grupos como Vetusta Morla y, sobre todo, a Supersubmarina. Quizá les falta tener una personalidad definida, habrá que seguirlos, piensa Man. Gen dice que Full no estuvieron a full, tras lo cual Man suelta una risa irónica.

Gen le empieza a hablar del concierto de Lori Meyers y él, para refrescar la memoria, mira, de nuevo, las fotos del móvil para recordar que estas fotos las hizo de lejos debido a que había bastante gente, corroborando que fue el concierto con mas afluencia (básicamente era EL CABEZA DE CARTEL, piensa Man). Aunque recuerda que estuvieron muy bien, que tocaron todos sus hits (que tienen y muchos), que salieron Sidonie (pero no a cantar sino solo a beber en el escenario) y, como Gen bien le recuerda, también salió Anni B Sweet a cantar una canción con ellos, la sensación para Man -y parece que, cosa un poco extraña últimamente, la de Gen es igual- es que fue el típico correcto buen concierto de Lori Meyers. Pagan la cuenta.

Yani Como / Foto: Eduardo López
Yani Como / Foto: Eduardo López

Dejan el bar camino del Escenario Ambar, o lo que es lo mismo del Museo Diocesano de Barbastro. Entre tanto recordar y tanto palique han llegado tarde y ya han acabado Yani Como. Pepe Jeans quería ver este concierto porque Lucía estaba interesada (siempre está detrás de ella, aunque ella se lo ha dejado muy claro que no va a haber nada y se ha enrollado con quién le ha parecido, él nunca pierde la esperanza). Lucía, lógicamente, ha estado maravillada con el concierto; buen pop rock de toda la vida pero con muy buen gusto y con un cantante carismático que tanto te hace una versión de Julio Iglesias (“¡Hulio!”, grita Man cuando se lo están contando), como se rompe la camiseta y se queja de su mala calidad alegando que si fuera de Dolce y Gabbana ni se rompería, ni se hubiera atrevido a romperla. Por lo que dice Pepe Jeans le han gustado más de lo que esperaba y aunque no había mucha gente dada la hora -ligeramente pasadas la una del mediodía fue cuando comenzó el concierto- al final se empezó a animar, es lo que tiene que ser “telonero” de Sidonie.

Sexy Zebras / Foto: Eduardo López
Sexy Zebras / Foto: Eduardo López

A la espera, entre cerveza, sol y cremita, hablan los cuatro del que sin duda consideran que fue el mejor concierto de la noche del viernes, tanto por la hora en la cual les tocó, cómo por su actitud y buen directo (vamos, por casi por todo), hablan de Sexy Zebras. Fue la sorpresa de la noche del viernes, un chute de buen rock muy bailable aunque un poco soft pero en ese momento de la noche fue para ellos como si fuera el mejor grupo que había en ese instante sobre la faz de la tierra. Salvaron sobradamente la terrible papeleta de tocar después de Lori Meyers.

Intenta pillar, Man, una cerveza antes del concierto de Sidonie pero hay bastante cola y un poco de jaleo para los tickets. Una vez conseguida y con más calor (alguna sombra o algún aspersor con agua no vendría mal, comentan los cuatro) aparecen Sidonie con la plaza llena para la ocasión. Desgranan el que es su último trabajo “Sierra y Canada“. Hay unas simpáticas fans dándolo todo que van ataviadas con banderas de Canadá y unas sierras hechas de cartón. Caen sus hits entre los cuales se lleva la palma -con el que más parece implicarse el publico- es “Fascinado”. Debido al calor, Sidonie regala al publico unas 20 cervezas que, en principio, parecen ser recibidas con cierta vergüenza pero con la insistencia del cantante terminan volando en un plis plas, y entonces, de repente, llega uno de los #momentazos del festival: el cantante con la canción “Un dia de mierda” de su último álbum, baja al publico y lo da todo. Abraza entre ellas a Lucia (tras lo cual el resto le hacen el comentario jocoso y típico sobre que “ha mojado las bragas”), reparte besos, se hace fotos, etcétera. Sin duda el momento que todos postearán en Facebook o Instagram. Y cuando ya parece que acaba el #conciertaco uno de los componentes de la banda canta a capella “Gavilán o Paloma”, todo un momento divertido para acabar un buen concierto. Tras esto seguían con su sesión de DJs Nos Gusta La Musica pero nuestro cuarteto necesitaba comer algo.

Sidonie / Foto: Eduardo López
Sidonie / Foto: Eduardo López

Pillan un bocata de longaniza, y aparte de hablar de Sidonie, que ha estado muy bien, hablan de lo correctos que estuvieron Grises el día anterior. Les tocaba mejor hora que el año pasado, y aunque en directo siempre son una fiesta, cuentan -Man no lo recuerda muy bien- que les falta un poco de garra, que no saben si serán las nuevas canciones o el cambio de batería aunque, en líneas generales, rememoran que la fiesta no decayó y que luego continuó con IndiesCabreados DJs.

Sábado por la noche, van, de nuevo, para el festival. Lastima que se han perdido la sesión de Xavito Devito pero era muy pronto, y por el camino Pepe Jeans, en su afán de intentar darle celos a Lucia, cuenta al resto del grupo que cree que casi ligó anoche, que al final de la noche estuvo hablando con una chica, una tal Sara, y que se suponía que habían quedado hoy, pero ni se acuerda de su cara (no es seguro ni que sea ese el nombre incluso) y lo más probable es que no se terminen viendo. Entran y justo empiezan Kitai, ganadores del concurso “Nos Gusta Polifonik” 2014, la verdad es que les sorprenden, suenan a un hard-metal, un poco suave, rollo Sober -apostilla Pepe Jeans-, pero lo ejecutan bien y el andrógino cantante parece que también hace performances ya que en la cancion “H20” coge una botella de agua y se la echa por encima mientras baila de manera epileptica. Les están dejando buen sabor de boca.

Anselmo / Foto: Eduardo López
Anselmo / Foto: Eduardo López

Salen a tomar el aire y Lucia, que apenas había cenado, decide pillar en un puesto una especie de rollo que se supone que es “rollo español” con patata, huevo, jamón … le da dos bocados y lo deja en el suelo apoyado en el canto de la acera como si fuera uno más de la pandilla. Deciden bautizarlo como “Anselmo”, en lo que es una de esas “tonterías” que tanta gracia -y tan poco sentido- tienen cuando estás de festivales y/o de fiesta.

Empieza a sonar la música y tocan No More Lies, es un hard-rock que convienen, los cuatro, que les suenan todas las canciones igual. No aguantan ni cuatro canciones, se van afuera que les espera “Anselmo”, su fiel escudero a partir de ahora. Mientras esperan a que acabe el concierto asisten a la escena en la cual la persona del puesto donde Lucía trajo -como si fuera una cigüeña viniendo de París- a “Anselmo” cena de otro puesto que abrieron más tarde, lo cual atestigua la calidad de su comida.

Llega el momento del grupo extranjero del festival, The Boxer Rebellion. En su primer y, de momento, único concierto en España. Man, piensa que tienen muy buen directo, con ciertas reminiscencias “a los Coldplay”, sobre todo cuando tocan el piano. Les sabe a todos a poco y aunque no es un concierto enérgico, les engancha a la mayoría hasta el final. A la mayoría porque a Pepe Jeans le parecen unos moñas y no le han gustado, y de paso se ha paseado por el festival a ver si ve a la tal Sara con resultado infructuosos.

De nuevo, “Anselmo” les espera ansioso y ellos también aguardan a que toquen Second. Tocan y aquí hay unanimidad, a todos les parece un concierto flojo. Man comenta entre el grupo que Second es un grupo que empezó muy bien con sus primeros discos, pero que poco a poco han ido decayendo, no sabe si por querer sonar más comerciales o por agradar a un publico más amplio. También apunta que las canciones mas viejas ya ni las tocan, como si renegaran de su pasado.

Menos mal, piensa Man, que “Anselmo” no decepciona en su eterna compañía mientras Pepe Jeans sigue, cual Paco Lobatón, en busca de Sara. Comenta que no la encuentra, lo dice bien en voz alta, delante de Lucia, pero a Lucia parece traerle esto bastante al pairo.

La noche ya lleva buen rato haciéndoles compañía y, con lo que arrastran desde el día anterior, están un poco apagados. Necesitan un chute -musical- de algo para animarse y ese chute resulta ser De Vito, “¡madre mia, cómo animan al personal este grupo!”, piensa Man, con su música electrónica desenfadada y su personal cantante. Les animan a todos, cantan canciones de su nuevo LP pero no olvidan sus hits antiguos como “Barbara Rey”. Acaba el concierto y les sabe a poco a pesar de lo cansados que están. Cierra la noche Audio Claudio pero deciden irse porque la estamina de su cuerpo tiene un limite. Se despiden de “Anselmo” y Pepe Jeans, como era de esperar, se va sin encontrar a Sara.

Flashforward. Año 2015. A Man le llega un mensaje de WhatsApp, es de Gen, su ex, que le pregunta que por qué manda esa foto del Polifonik del año pasado. Man aún no ha superado la ruptura y quiere recordar el pasado -entre el que está ese gran Polifonik 2014- como si fuera un futuro idóneo.

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