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Tycho avasalla en el Music Hall de Barcelona

Por Ross Gallagher 0

Fue aproximadamente hace dos años y medio, cuando Tycho anunció en Barcelona una actuación casi por sorpresa, en el espacio Miscelánea. Recuerdo que en aquella ocasión, estando a unos cuantos cientos de kilómentros de distancia y poseído totalmente por “Dive“, su disco del 2011, se me llevaron los demonios por no poder asistir al concierto.

Recuerdo también por aquel entonces ver su actuación en streaming, no sé si concretamente la de Barcelona o alguna otra, la cual, aunque la disfruté mucho, me dejó pensando que no habría sido para tanto, que haberme quedado sin poder verlos en directo no fue una gran pérdida. Pues después de lo que vi ayer, nada más lejos de la realidad.

El directo de Tycho a día de hoy, en sala, es pura felicidad. Es una hora y veinte aproximadamente, con dos bises, de mucha felicidad en forma de música que combina de forma arrolladora ambient, post-rock y electrónica. Pude verlos hace tan sólo unos tres meses por primera vez en Benicássim, pero vistos con estas condiciones y a una hora mucho más adecuada es una sensación muy diferente.

Porque el Music Hall estuvo perfectamente sonorizado, alcanzando ese punto donde los graves te golpean en el pecho pero no se saturan. Porque podía ver y oir cada rasgueo de guitarra, cada punteo, cada fraseo del bajo, cada nota del sintetizador. Porque el público fue respetuosísimo. Porque el grupo se mostró agradecido en diversas ocasiones. Porque no fue aburrido en ningún momento. Porque el batería se dejó el alma en diversas ocasiones. Porque la inmersión en el sonido fue total, porque las proyecciones sugerían sin ser demasiado obvias y acompañaban el viaje sonoro de una forma más que adecuada.

Un sinfín de pequellos detalles que hicieron que el concierto de ayer de Tycho alcanzara cotas muy altas. Momentos como Hours A Walk que fueron de los más aclamados quedarán en la memoria, y desde el inicio “geogaddiano” de Adrift  hasta el cierre con Montana, todo sonó conmovedor. También puede ser que sencillamente, esté hablando el fanboy que llevo dentro. Aunque también es verdad que ese pequeño fanboy resucitó durante la noche de ayer.

Fue una noche además en la que Tycho se despedía de su gira europea, que ha compartido con su compañero de sello Christopher Willits. Con él comparten su gusto por los paisajes ambientales, música ensoñadora que te quiere transportar a lugares remotos, pero en el caso de Willits, resulta todo mucho más unidimensional, es agradable pero carente del atractivo que tienen los segundos.

Además no le beneficia excesivamente la puesta en escena, con su mesa de mezclas, micrófono y una guitarra que, la mayor parte del tiempo, parece estar de atrezzo, empleándola sólo para hacer algún bending en punteos de un tempo muy bajo y cuyo impacto en el sonido es muy liviano, provocando cierta sensación de impostura, como si quisiera tener la guitarra sólo para que no pareciera que sólo lanza los samples. Igualmente liviano sin embargo, pero más conseguido, queda la forma de mezclar la voz con las capas de sonido.

Pero la realidad es que todo el cuerpo del sonido se hace en la mesa y no es por ello malo en sí mismo, pero parece que hubiera que justificar la actuación en directo añadiendo un sonido orgánico; que no quede la sensación de que sería lo mismo si pusieras un disco, lo cual siempre es mejor en casa, en el sofá.

Y estaría de acuerdo, aunque no lo estoy en que ésta particularmente sea la manera de llevarlo a cabo. Incluso en las proyecciones, Scott Hansen vuelve a dar sopas con honda a las que utiliza Willits. Aquí montañas, ríos, cielos, no ayudan a hacer que desaparezca la sensación de uniformidad; sabemos qué es lo que quieren conseguir de nosotros y precisamente por eso, no lo consigue. Al menos a mí no me llega.

No estoy diciendo que sea mala música, en absoluto, incluso diría que tiene algún momento brillante, pero si quisiéramos poner en acción un cliché sobre música electrónica ambiental, no diferiría mucho de esta propuesta.

Por lo demás, gracias a la gente del Primavera Sound por traer este concierto y darnos la oportunidad de cubrirlo… y dentro de poco, el primavera club.

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